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viernes, 15 de agosto de 2014

LEY DE IRRESPONSABILIDAD DEL ESTADO - DR.OSVALDO BURGOS -DE POR QUÈ ES NECESARIO PENSAR NUEVAS CATEGORÌAS JURÌDICAS PARA NUESTRAS SOCIEDADES COMPLEJAS Y NO NOS SIRVE APLICAR LAS SURGIDAS EN LAS SOCIEDADES PRODUCTORAS DE PENSAMIENTO CANÒNICO (EUROPA OCCIDENTAL Y EE UU):

DE POR QUÈ ES NECESARIO PENSAR NUEVAS CATEGORÌAS JURÌDICAS PARA NUESTRAS SOCIEDADES COMPLEJAS Y NO NOS SIRVE APLICAR LAS SURGIDAS EN LAS SOCIEDADES PRODUCTORAS DE PENSAMIENTO CANÒNICO (EUROPA OCCIDENTAL Y EE UU): 

"Si los lìderes son crueles o estúpidos o interminablemente venales, como a menudo ocurre, los ciudadanos, o algunos de ellos, intentaran reemplazarlos luchando por la redistribuciòn del poder polìtico. 

La lucha serà configurada por las estructuras institucionales de la comunidad -es decir, por los resultados de las luchas anteriores-. 

La polìtica del presente es producto de la polìtica del pretèrito. 

Establece un marco ineludible para la consideraciòn de la justicia distributiva" dice Michael Walzer. Pero entre nosotros la corrupciòn es estructural, no episòdica; a los líderes crueles los apoya la mayorìa de la gente hasta que caen en desgracia por su ignorancia, no por su crueldad -puestos a elegir, nuestros ciudadanos prefieren la crueldad de sus lìderes, porque es mayor el temor a la inseguridad que el deseo de ofender-; a los lìderes interminablemente venales los defiende fanàticamente la tropa beneficiaria de su venalidad -que es numerosa- y solo a los estùpidos los espera un helicòptero. 

Pero además, nuestros lìderes suelen ser crueles, estúpidos y venales a la vez. 

Estas caracterìsticas no responden a un criterio ùnico y por tanto no pueden verse como un esquema de clasificaciòn. 

Y tampoco tienen en cuenta que los opositores esperan agazapados a posibilidad de demostrar su propia estupidez, de desatar su propia crueldad, de ejercer la venalidad por la que vienen bregando desde el mismo momento de su incorporación al sistema político. 

Nuestro problema es ver los recurosos pùblicos como un fantástico tesoro sin dueño, susceptible de ser apropiado por el primero que lo encuentre. 

Para más explicaciòn remitirse a la ley de (ir)responsabilidad del Estado recientemente aprobada en la Argentina, mientras todos esperamos a Messi y su milagro. 

No a los teóricos de sociedades con otra relaciòn con la norma y problemas consecuentemente mucho màs simples