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domingo, 21 de febrero de 2016

EN PRIMER PLANA - FILM - CRITICA DE MANUEL KALMANOVITZ - ESCÀNDALO DE ABUSO SEXUAL DE PARTE DE SACERDOTES CATÒLICOS - HISTORIA DURA - CARDENAL Y ESTRUCTURA DE PODER COMPLACIENTES - PELICULA CORAL - UN EQUIPO PUEDE MÀS QUE INDIVIDUOS AISLADOS - LABOR PERIODÌSTICA COMPLEJA - SITUACIONES QUE POR COSTUMBRE O APATIA SE HACEN INVISIBLES - LOS SOLITARIOS - PRESIÒN DE ELITES POLITICAS, RELIGIOSAS Y LEGALES - LOGRAR VER DESCOMPOSICIÒN EN ESTADO DE COSAS -



En primera plana

La reconstrucción del escándalo de abuso sexual por parte de sacerdotes católicos en Boston, destapado por un periódico local en 2001, es un recordatorio del papel fiscalizador de los medios. *** ½


 Rachel McAdams, Mark Ruffalo, Brian D´Arcy James, Michael Keaton y John Slattery son algunos de los actores de la nueva película de Tom McCarthy.

Título original: Spotlight
País: Estados Unidos
Año: 2015
Director: Tom McCarthy
Guion: Josh Singer y Tom McCarthy
Actores: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams
Duración: 128 min


Tras dirigir una de las peores películas de 2015 –el sofrito meloso, ingenuo y magicorrealista titulado Zapatero a tus zapatos con Adam Sandler–, Tom McCarthy se redime en esta historia dura y medida sobre el equipo de periodistas que dejó al descubierto la red de sacerdotes criminales que durante décadas abusaron de niños, jóvenes y fieles en la ciudad de Boston, amparados por un cardenal complaciente y una estructura de poder local que prefería no ver nada.

A diferencia de sus películas de la década pasada (Vías cruzadas y El visitante) que se concentraban en personajes solitarios que establecían un contacto tentativo con el mundo exterior, En primera plana es una película coral, comunitaria, donde se entrelazan hábilmente muchas voces para mostrar que un grupo de personas puede lograr mucho más que los individuos aislados.

El protagonista es el equipo de Spotlight, la sección investigativa del Boston Globe, que recibe la sugerencia de Mart Baron (Liev Schreiber), el nuevo director, de indagar en los rumores de abuso sexual por parte de sacerdotes.

El trabajo periodístico se presenta acá como una labor compleja y fundamental para la vida en comunidad, un oficio que requiere paciencia, intuición, determinación y contrastar la información de múltiples fuentes, además de estar alerta de revisar las situaciones que por costumbre o apatía terminan haciéndose invisibles.

En ese sentido, En primera plana retoma el tema de los solitarios solo que encontrándoles un papel purificador en las comunidades y celebrando su rol como personas capaces de lograr, por su distancia existencial, ver con nuevos ojos situaciones que se les escapan a los locales.

Es una idea que se encarna tanto en el abogado de origen armenio que representa a muchas víctimas, Mitchell Garabedian (Stanley Tucci), como en Baron, acusado por los defensores de la Iglesia de ser un forastero entrometido que, además de venir de gerenciar un periódico en Miami, es judío.

“Esta ciudad, esta gente, nos hace sentir a los demás que no pertenecemos. Pero no son mejores que nosotros”, le dice Garabedian a Mike Rezendes (Mark Ruffalo), uno de los periodistas de Spotlight, hablando de quienes los rodean.

Pero los periódicos hacen parte de la institucionalidad de una ciudad, y En primera plana no pasa por alto el hecho de que el Boston Globe también se contagió durante años de la ceguera que hizo invisibles los desmanes de cerca de un centenar de sacerdotes, que atacaban sexualmente a sus feligreses sin recibir más castigo que un traslado a otra parroquia.

Es una historia terrible que, a pesar de centrarse en el compromiso heróico de los periodistas, deja una sensación de profunda desesperanza por la forma como estos abusos terminaron siendo ignorados gracias a la presión de elites políticas, religiosas y legales. Y volvemos al tema de los solitarios: la única esperanza de una comunidad en su sentido más amplio es esa gente sin ataduras que logra ver la descomposición en el estado de las cosas.