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miércoles, 22 de marzo de 2017

NOAM CHOMSKI - DONALD TRUMP Y LOS GRUPOS DE INTERESES QUE REPRESENTA - (Por: MARÍA HIDALGO - 22-03-2017) - MANIPULACIÓN MEDIÁTICA - PODER E INTERESES EMPRESARIALES - POPULARIDAD BASADA EN EL MIEDO - SOCIEDAD QUEBRADA POR EL NEO-LIBERALISMO - GRAN CRISIS FINANCIERA (1930) - TRANSFERENCIA DE RIQUEZAS A SECTORES MÁS RICOS - GATOPARDISMO DE DONALD TRUMP - LOBO ADVIERTE EL PELIGRO DE LOS LOBOS - GOBIERNO EN LA SOMBRA - DEMOCRACIA PARTICIPATIVA - CANDIDATOS REPRESENTATIVOS DE INTERESES Y GRUPOS DE PODER - EL MUNDO SIN ESPERANZAS -



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MARÍA HIDALGO 22/03/2017
POLÍTICA Y ECONOMÍA

Noam Chomsky es filósofo, escritor, controvertido activista y uno de los lingüistas más brillantes y reconocidos de la humanidad. 

Su trabajo es estudiado en las universidades de todo el mundo, desde facultades de psicología hasta titulaciones lingüísticas, pasando por muchas otras disciplinas. 

En este post os explicaremos brevemente lo que él consideraba como las estrategias más comunes en la manipulación mediática. 

Chomsky siempre ha criticado con dureza a Donald Trump e incluso antes de su llegada a la presidencia, intentó advertir a sus potenciales votantes de qué implicaría otorgarle el poder a alguien con sus intereses empresariales.

En febrero de 2016, Chomsky ya vaticinó la victoria de Trump al explicar que la popularidad del magnate se debía al “miedo” y que es el resultado de una “sociedad quebrada” por el neoliberalismo. 

Chomsky ya ha vaticinado, además, un irreversible y fuerte aumento de los precios en los principales mercados, fomentado por las políticas emprendidas por Donald Trump, que pronto dará lugar a otra grave crisis financiera.

¿Por qué iba un político a querer generar una crisis financiera? Porque siempre que hay una crisis, hay un gran trasvase de dinero de las capas inferiores y medias de la sociedad hacia las capas más altas (que, con cada nueva crisis, son las únicas favorecidas).

Pero esta no es la única gran crítica al magnate, Chomsky va mucho más allá en sus advertencias. En cada entrevista especializada nos recuerda que toda la campaña que Donald Trump enmascara como anti-establishment es simplemente una estrategia de manipulación que le funciona transformando su mayor defecto en virtud: es como un lobo advirtiendo del peligro de los lobos. 

Y tiene razón, al menos en los primeros meses de mandato, Trump está favoreciendo a lo que siempre se ha considerado las instituciones del sistema: los multimillonarios, las grandes instituciones financieras y el ejército.

Las palabras de Chomsky son confirmadas por otros expertos, que esperan un tiempo tumultuoso en el mundo financiero bajo el mandato de Trump. 

Pero no son sólo acusaciones generales, también señala a algunos hombres que forman parte del equipo del presidente, como Steven Mnuchin, procedente de Goldman Sachs, y Gary Cohn, director del Consejo Económico Nacional, que también es un ex miembro del banco de inversión de Nueva York.

“Tan pronto como fue elegido Trump, los valores de las acciones de las instituciones financieras se dispararon hacia el cielo”, recuerda Noam Chomsky.

Lo realmente preocupante y de lo que nadie habla es de quién está detrás de este “político-actor”, su próximo gabinete conservador: Rudy Giuliani, Sarah Palin, Jeff Sessions… Y, de entre todos, el nombre que más desconfianza levanta es el del próximo vicepresidente de Trump: Mike Pence

El gobernador de Indiana tiene a sus espaldas una larga carrera llena de insultos a mujeres, miembros de la comunidad LGTB y, en general, cualquiera que se salga  de los cánones de la ideología más ultraconservadora.

Se define a si mismo como “cristiano, conservador y republicano, en ese orden”. Mike Pence es el político a quien realmente deberíamos temer, porque no solo gobernará en la sombra, sino que si a Trump le pasara algo, accederá al cargo del presidente de forma directa.

Chomsky asegura que su edad, 87 años, le permite comparar la situación actual en la campaña electoral de Estados Unidos con la década de 1930 durante la que Estados Unidos sufrió la llamada Gran Depresión económica, cuando existía objetivamente mayor pobreza y mayor sufrimiento que ahora, aunque también señala una notable diferencia: “una sensación de esperanza, que hoy falta”.

“La democracia participativa presupone la capacidad de la gente normal para unir sus limitados recursos, para formar y desarrollar ideas y programas, incluirlos en la agenda política y actuar en su apoyo”.

“En ausencia de recursos y estructuras organizativas que hagan posible esta actividad, la democracia se limita a la opción de escoger entre varios candidatos que representan los intereses de uno u otro grupo que tiene una base de poder independiente, localizada por lo general en la economía privada”. 
—Noam Chomsky.

En resumen, el mundo se encuentra hoy sin esperanza y al borde de otra crisis (esta vez por culpa de Trump y su gabinete).