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viernes, 28 de abril de 2017

IGNACIO RAMONET - ***Las siete propuestas de Trump que los grandes medios censuraron... y que explican su victoria - Por IGNACIO RAMONET *** ---DERROTA GRANDES MEDIOS DOMINANTES ---GEOPOLÍTICA DE LO DESCONOCIDO ---PERSONAJE ATÍPICO ---PROPUESTAS GROTESCAS ---IDEAS SENSACIONALISTAS ---CRISIS FINANCIERA 2008 ---MODELO DEMOCRÁTICO PERDIÓ CREDIBILIDAD ---CRISIS PARTIDOS TRADICIONALES ---OLA POPULISTA ---LO POLÍTICAMENTE CORRECTO ----REBELIÓN DE LAS BASES ---NO ES ANTI-SISTEMA ---DISCURSO EMOCIONAL Y ESPONTÁNEO ---ATACA VIEJA POLÍTICA ---PROPUESTAS ODIOSAS, PATAFÍSICAS Y UBUESCAS ---MURALLA INFORMATIVA ---ATACÓ DE FRENTE AL PODER MEDIÁTICO ---DENUNCIÓ GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA ---FERVIENTE PROTECCIONISTA ---CINTURÓN DE ÓXIDO ---RECORTES NEO-LIBERALES EN SEGURIDAD SOCIAL ---ARROGANCIA DE WALL STREET ---POLÍTICA INTERNACIONAL ---DEUDA EXTERNA ---AUTORITARISMO IDENTITARIO -

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Las siete propuestas de Trump que los grandes medios censuraron... y que explican su victoria - Por IGNACIO RAMONET(LE MONDE DIPLOMATIQUE - PARA AMÉRICA LATINA)

 La victoria de Donald Trump (como el brexit en el Reino Unido o la victoria del “no” en Colombia) significa, en primer lugar, una nueva estrepitosa derrota de los grandes medios dominantes y de los institutos de sondeo y de las encuestas de opinión. 

Pero significa también que toda la arquitectura mundial, establecida al final de la Segunda Guerra Mundial, se ve ahora trastocada y se derrumba. Los naipes de la geopolítica se van a barajar de nuevo. Otra partida empieza. Entramos en una era nueva cuyo rasgo determinante es “lo desconocido”. Ahora todo puede ocurrir.

¿Cómo ha conseguido Trump invertir una tendencia que lo daba como perdedor y lograr imponerse en la recta final de la campaña? 

Este personaje atípico, con sus propuestas grotescas y sus ideas sensacionalistas, ya había desbaratado hasta ahora todos los pronósticos. Frente a pesos pesados como Jeb Bush, Marco Rubio o Ted Cruz, que contaban además con el resuelto apoyo del establishment republicano, muy pocos lo veían imponerse en las primarias del Partido Republicano y, sin embargo, carbonizó a sus adversarios, reduciéndolos a cenizas.

Hay que entender que, desde la crisis financiera de 2008 (de la que aún no hemos salido), ya nada es igual en ninguna parte. Los ciudadanos están profundamente desencantados. La propia democracia, como modelo, ha perdido credibilidad. Los sistemas políticos han sido sacudidos hasta las raíces. En Europa, por ejemplo, se han multiplicado los terremotos electorales (entre ellos, el brexit). Los grandes partidos tradicionales están en crisis. Y en todas partes percibimos subidas de formaciones de extrema derecha (en Francia, en Austria y en los países nórdicos) o de partidos antisistema y anticorrupción (Italia, España). El paisaje político aparece radicalmente transformado.

Ese fenómeno ha llegado a Estados Unidos, un país que ya conoció, en 2010, una ola populista devastadora, encarnada entonces por el Tea Party. La irrupción del multimillonario Donald Trump en la Casa Blanca prolonga aquello y constituye una revolución electoral que ningún analista supo prever. Aunque la vieja bicefalia entre demócratas y republicanos pervive en apariencias, la victoria de un candidato tan heterodoxo como Trump constituye un verdadero seísmo. Su estilo directo, populachero, y su mensaje maniqueo y reduccionista, apelando a los bajos instintos de ciertos sectores de la sociedad, muy distinto del tono habitual de los políticos estadounidenses, le ha conferido un carácter de autenticidad a ojos del sector más decepcionado del electorado de la derecha. 

Para muchos electores irritados por lo “políticamente correcto”, que creen que ya no se puede decir lo que se piensa so pena de ser acusado de racista, la “palabra libre” de Trump sobre los latinos, los inmigrantes o los musulmanes es percibida como un auténtico desahogo.

A ese respecto, el candidato republicano ha sabido interpretar lo que podríamos llamar la “rebelión de las bases”. Percibió mejor que nadie la fractura cada vez más amplia entre las elites políticas, económicas, intelectuales y mediáticas, por una parte, y la base del electorado conservador, por la otra. Su discurso violentamente anti-Washington y anti Wall Street sedujo, en particular, a los electores blancos, poco cultos y empobrecidos por los efectos de la globalización económica.

Hay que precisar que el mensaje de Trump no es semejante al de un partido neofascista europeo. No es un ultraderechista convencional. Él mismo se define como un “conservador con sentido común” y su posición, en el abanico de la política, se situaría más exactamente a la derecha de la derecha. 

Empresario multimillonario y estrella archipopular de la telerrealidad, Trump no es un antisistema ni, obviamente, un revolucionario. No censura el modelo político en sí, sino a los políticos que lo han estado piloteando. Su discurso es emocional y espontáneo. Apela a los instintos, a las “tripas”, no a lo cerebral ni a la razón. Habla para esa parte del pueblo estadounidense entre la cual ha empezado a cundir el desánimo y el descontento. Se dirige a la gente que está cansada de la vieja política, de la “casta”. Y promete inyectar honestidad en el sistema; renovar nombres, rostros y actitudes.

Los medios han dado gran difusión a algunas de sus declaraciones y propuestas más odiosas, patafísicas o ubuescas. Recordemos, por ejemplo, su afirmación de que todos los inmigrantes ilegales mexicanos son “corruptos, delincuentes y violadores”. O su proyecto de expulsar a los once millones de inmigrantes ilegales latinos a quienes quiere meter en autobuses y expulsar del país mandándoles a México. O su propuesta, inspirada en Juego de Tronos, de construir un muro fronterizo de 3.145 kilómetros a lo largo de valles, montañas y desiertos para impedir la entrada de inmigrantes latinoamericanos y cuyo presupuesto de 21.000 millones de dólares sería financiado por el Gobierno de México. En ese mismo orden de ideas, también anunció que prohibiría la entrada a todos los inmigrantes musulmanes... Y atacó con vehemencia a los padres de un militar estadounidense de confesión musulmana, Humayun Khan, muerto en combate en Irak en 2004.

También su afirmación de que el matrimonio tradicional, formado por un hombre y una mujer, es “la base de una sociedad libre”, y su crítica a la decisión del Tribunal Supremo de considerar que el matrimonio entre personas del mismo sexo es un derecho constitucional. Trump apoya las llamadas “leyes de libertad religiosa”, impulsadas por los conservadores en varios estados para denegar servicios a las personas LGTB. Sin olvidar sus declaraciones sobre el “engaño” del cambio climático que, según Trump, es un concepto “creado por y para los chinos, para hacer que el sector manufacturero estadounidense pierda competitividad”.

Este catálogo de necedades horripilantes y detestables ha sido, repito, masivamente difundido por los medios dominantes no sólo en Estados Unidos, sino también en el resto del mundo. Y la principal pregunta que mucha gente se hacía era: ¿cómo es posible que un personaje con tan lamentables ideas consiga una audiencia tan considerable entre los electores estadounidenses, los cuales, obviamente, no pueden estar todos lobotomizados? Algo no cuadraba.

Para responder a esa pregunta hemos tenido que hendir la muralla informativa y analizar más de cerca el programa completo del candidato republicano y descubrir los siete puntos fundamentales que defiende, silenciados por los grandes medios:

1) Los periodistas no le perdonan, en primer lugar, que ataque de frente al poder mediático. Le reprochan que constantemente anime al público en sus mítines a abuchear a los “deshonestos” medios. Trump suele afirmar: “No estoy compitiendo contra Hillary Clinton, estoy compitiendo contra los corruptos medios de comunicación” (1). En un tweet reciente, por ejemplo, escribió: “Si los repugnantes y corruptos medios me cubrieran de forma honesta y no inyectaran significados falsos a las palabras que digo, estaría ganando a Hillary por un 20%”.

Por considerar injusta o sesgada la cobertura mediática, el candidato republicano no dudó en retirar las credenciales de prensa para cubrir sus actos de campaña a varios medios importantes, entre otros The Washington PostPoliticoThe Huffington Post y BuzzFeed. Y hasta se ha atrevido a atacar a Fox News, la gran cadena del derechismo panfletario, a pesar de que lo apoya a fondo como candidato favorito...

2) Otra razón por la que los grandes medios atacaron con saña a Trump es porque denuncia la globalización económica, convencido de que ésta ha acabado con la clase media. Según él, la economía globalizada está fallando cada vez a más gente y recuerda que, en los últimos quince años, más de 60.000 fábricas han tenido que cerrar en Estados Unidos y casi cinco millones de empleos industriales bien pagados han desaparecido.

3) Es un ferviente proteccionista. Propone aumentar las tasas sobre todos los productos importados. “Vamos a recuperar el control del país, haremos que Estados Unidos vuelva a ser un gran país”, suele afirmar, retomando su eslogan de campaña.
Partidario del brexit, Donald Trump ha desvelado que, una vez elegido presidente, tratará de sacar a EE.UU. del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés). También arremetió contra el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), y aseguró que, de alcanzar la presidencia, sacará al país del mismo: “El TPP sería un golpe mortal para la industria manufacturera de Estados Unidos”.

En regiones como el rust belt, el “cinturón de óxido” del noreste, donde las deslocalizaciones y el cierre de fábricas manufactureras dejaron altos niveles de desempleo y de pobreza, este mensaje de Trump está calando hondo.

4) Así como su rechazo a los recortes neoliberales en materia de seguridad social. Muchos electores republicanos, víctimas de la crisis económica del 2008 o que tienen más de 65 años, necesitan beneficiarse de la Social Security (jubilación) y del Medicare (seguro sanitario) que desarrolló el presidente Barack Obama y que otros líderes republicanos desean suprimir. Trump ha prometido no tocar estos avances sociales, bajar el precio de los medicamentos, ayudar a resolver los problemas de los “sin techo”, reformar la fiscalidad de los pequeños contribuyentes y suprimir el impuesto federal que afecta a 73 millones de hogares modestos.

5) Contra la arrogancia de Wall Street, Trump propone aumentar significativamente los impuestos de los corredores de hedge funds que ganan fortunas y apoya el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall. Aprobada en 1933 en plena Depresión, esta Ley separó la banca tradicional de la banca de inversiones con el objetivo de evitar que la primera pudiera hacer inversiones de alto riesgo. Obviamente, todo el sector financiero se opone absolutamente al restablecimiento de esta medida.

6) En política internacional, Trump quiere establecer una alianza con Rusia para combatir con eficacia a la Organización Estado Islámico (OEI o ISIS por sus siglas en inglés). Aunque para ello Washington tenga que reconocer la anexión de Crimea por Moscú.

7) Trump estima que, con su enorme deuda soberana, Estados Unidos ya no dispone de los recursos necesarios para llevar a cabo una política exterior intervencionista indiscriminada. Ya no pueden imponer la paz a cualquier precio. Al contrario que varios caciques de su partido, y como consecuencia lógica del final de la Guerra Fría, quiere cambiar la OTAN: “No habrá nunca más garantía de una protección automática de los Estados Unidos para los países de la OTAN”.

Todas estas propuestas no invalidan en absoluto las inaceptables, odiosas y a veces nauseabundas declaraciones del candidato republicano difundidas a bombo y platillo por los grandes medios dominantes. Pero sí explican mejor el porqué de su éxito.

En 1980, la inesperada victoria de Ronald Reagan en las elecciones presidenciales de Estados Unidos hizo que el planeta entrara en un ciclo de cuarenta años de neoliberalismo y de globalización financiera. Hoy, la victoria de Donald Trump puede hacernos entrar en un nuevo ciclo geopolítico cuya peligrosa característica ideológica principal –que vemos surgir por todas partes y en particular en Francia con Marine Le Pen – es el “autoritarismo identitario”. Un mundo se derrumba, pues, y da vértigo...

IGNACIO RAMONET




NOAM COMSKI - ***Trump montaría un ataque terrorista; EU es ‘muy fácil de asustar’, advierte Chomsky*** ( entrevista de AMY GOODMAN para DEMOCRACY NAW) - HECHAR LA CULPA - CHIVOS EXPIATORIOS ---MONTAR SUPUESTO ATAQUE TERRORISTA ---DISTRAER OPINIÓN PÚBLICA ---JUEGO DE ENGAÑOS ---MANTENER EL CONTROL ---CREAR TEMOR

Trump montaría un ataque terrorista; EU es ‘muy fácil de asustar’, advierte Chomsky


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Cuando ya no pueda usar a los inmigrantes como chivos expiatorios, Donald Trump montará un ataque para mantener el poder, señala Noam Chomsky


chomsky

Regeneración, 10 de abril del 2017.-En una entrevista realizado por la periodista Amy Goodman, para Democracy now!, Noam Chomsky, disidente político, lingüista y escritor reconocido mundialmente afirma que el siguiente paso sería que el gobierno de Trump monte un supuesto ataque terrorista.



Luego de usar a los migrantes y refugiados como chivos expiatorios para distraer la atención de la ciudadanía estadounidense de su incapacidad para cumplir con sus promesas de campaña, como de recuperar los empleos del sector manufacturero, Donald Trump buscaría una distracción mayor.

Aquí fragmento de entrevista:

AMY GOODMAN : Nos han llegado cientos de preguntas por todos los medios para usted. Uno de ellas es de Ty Williams, quien pregunta a través de Twitter sobre cómo Trump está capitalizando en el miedo. Ty preguntó si podría profundizar en sus comentarios en AlterNet sobre que el gobierno de Trump podría montar un ataque. ¿Qué paralelo histórico tiene usted en mente?”
NOAM CHOMSKY : Bueno, en realidad, la declaración que hice fue bastante tenue. No fue tan fuerte como indicaron los titulares. Lo que señalé —y creo que todos somos conscientes de eso— es que tarde o temprano este juego de engaños no va a funcionar. 

La gente va a entender que no está devolviendo los trabajos del pasado. 

No va a recrear la imagen, en parte ilusoria, en parte real, de como era la vida en el pasado, con los trabajos del sector industrial y una sociedad funcional, en la que uno podía salir adelante, y todo eso. Él no va a crear eso.
¿Qué pasará en ese momento? Algo tendrá que hacer para mantener el control. La técnica obvia es la de crear chivos expiatorios. Echarle la culpa a los inmigrantes, a los musulmanes, a alguien. Pero eso es efectivo hasta un cierto punto. El siguiente paso sería, como ya he dicho, un presunto ataque terrorista, lo cual es bastante fácil. De hecho, es casi normal hacerlo, como las nubes en forma de hongo de Condoleezza Rice. Eso es fácil de mostrar, supuestos ataques. 

La otra posibilidad es escenificar un ataque de menor importancia. ¿Y qué tan difícil podría ser? 

Piense en la técnica del FBI , la cual utilizan constantemente, de poner trampas a supuestos sospechosos de terrorismo. Bueno, supongamos que una de ellas vaya un poco más lejos, y no sea frenada justo a tiempo. Eso no sería difícil de ejecutar. Yo no anticipo particularmente que suceda pero es una posibilidad. 

Y este es un país muy fácil de asustar. Durante años, este ha sido probablemente el país más atemorizado del mundo. Es también el país más seguro del mundo. Es muy fácil aterrorizar a la gente.

miércoles, 26 de abril de 2017

ROLANDO GIALDINO - *** PROTESTA SOCIAL. DERECHO DE REUNIÓN. EN CLAVE DEL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS*** ---DERECHO DE REUNIÓN EJERCIDO PACÍFICAMENTE ---RESTRICCIONES AL DERECHO DE REUNIÓN ---ORDEN PÚBLICO, BIEN COMÚN ---SUPRESIÓN DERECHOS GARANTIZADOS ---EXIGENCIAS DE UNA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA ---EQUILIBRIO INTERESES EN JUEGO ---PRESERVAR OBJETO Y FIN DE LOS DERECHOS HUMANOS ---DERECHO HUMANO DE REUNIÓN ES DE ORDEN PÚBLICO ---CONTENIDO O TEMÁTICA DE LA MANIFESTACIÓN ---LÍMITES A LAS LEYES QUE AUTORIZAN RESTRICCIÓN --- AMENAZAS SERIAS E INMINENTES ---PELIGRO EVENTUAL ---PEDIDO DE AUTORIZACIÓN ---NOTIFICACIÓN PREVIA ---PENALIZACIÓN PER-SE ---DETENCIÓN O RECLUSIÓN ---INTERFERENCIA ACTORES ESTATALES O NO ESTATALES ---ESPACIO URBANO ---LIBRE CIRCULACIÓN VEHICULAR vs. LIBERTAD DE REUNIÓN PACÍFICA ---SIGNIFICADO DE LEY ---PRINCIPIO POR-HOMINE ---APLICABILIDAD DE LOS DERECHOS HUMANOS ---LÍMITES INVOCACIÓN SEGURIDAD NACIONAL ---CAARGA JUSTIFICACIÓN LIMITACIÓN A DERECHO GARANTIZADO ---

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PROTESTA SOCIAL. DERECHO DE REUNIÓN. EN CLAVE DEL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
 
Gialdino, Rolando E

(tomado de REVISTA ***LA DEFENSA*** de la FACA).
 
Publicado en: Cita Online: AP/DOC/253/2016
 
A. El derecho de reunión, medio por excelencia para la defensa y la realización del amplio abanico de derechos, libertades y garantías humanas y elemento constitutivo de la esencia misma de todo sistema o régimen político que se precie de democrático, en cuanto sea ejercido de manera pacífica, está garantizado por la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH, art. 15) y por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP, art. 21), ambos de jerarquía constitucional (1). Y, por lo pronto, "conlleva la posibilidad de organizar reuniones pacíficas y participar en ellas, incluido el derecho a organizar concentraciones (como un piquete) en un lugar público". 

Así lo enseña el Comité de Derechos Humanos (Comité DH) (2), intérprete autorizado en el plano internacional del PIDCP, según lo reconoce la Corte Suprema de Justicia de la Nación (3).
 
B. Los dos instrumentos citados, con todo, admiten que el derecho de reunión pueda estar sujeto a "restricciones". 

Empero, estas últimas "sólo" son válidas, por ej., compatibles con los antedichos artículos, y, por ende, inmunes a su descalificación con arreglo al control de convencionalidad, bajo dos condiciones que aquellas cláusulas enuncian con entera nitidez y no menor rigurosidad (4).
 
C. Primero, han de ser, inexcusablemente, "necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad nacional, de la seguridad o del orden públicos, o para proteger la salud o la moral públicas o los derechos o libertades de los demás". 

Y adviértase, a este respecto, que "de ninguna manera podrían invocarse el 'orden público' o el 'bien común' como medios para suprimir un derecho garantizado por la [CADH] o para desnaturalizarlo o privarlo de contenido real (ver el art. 29.a de la Convención). 

Esos conceptos, en cuanto se invoquen como fundamento de limitaciones a los derechos humanos, deben ser objeto de una interpretación estrictamente ceñida a las 'justas exigencias' de 'una sociedad democrática' que tenga en cuenta el equilibrio entre los distintos intereses en juego y la necesidad de preservar el objeto y fin de la Convención"(5)

El respeto del derecho humano de reunión, desde luego, es parte del orden público (6).
 
Por lo demás, el Estado que decida establecer tales restricciones, debe estar guiado por el objetivo de "facilitar" el ejercicio del derecho, no de dificultarlo (7), y escoger la modalidad menos intrusiva (8), puesto que "no se debe invertir la relación entre derecho y restricción, entre norma y excepción"(9)

Asimismo, el legislador ha de tener muy en cuenta, inter alia

a) que todo impedimento basado en el contenido o temática de la manifestación, configura una de las "más serias interferencias"(10)

b) que las leyes que autoricen restricciones deben 

i) utilizar "criterios precisos y no conferir una discrecionalidad sin trabas a los encargados de su aplicación"(11)

ii) ser examinadas (y, acotaríamos, ser escrutadas para el antes recordado control de convencionalidad) bajo un "test estricto de necesidad y proporcionalidad"(12), y 

iii) sólo aplicadas para los fines con que fueron prescritas y con la necesidad específica de la que dependen (13)

c) que la libertad de reunión "protege a las manifestaciones que promuevan ideas que otras personas pueden considerar molestas u ofensivas y que, en esos casos, los Estados partes [PIDCP] tienen la obligación de proteger a quienes participan en ellas en ejercicio de sus derechos de los actos violentos cometidos por terceros"(14), y 

d) que "la existencia de un peligro general y no especificado de que haya una contramanifestación violenta o la mera posibilidad de que las autoridades no puedan evitar o neutralizar la violencia no bastan para prohibir una manifestación"(15): las manifestaciones públicas "sólo pueden ser limitadas con el fin de evitar la concreción de amenazas que sean serias e inminentes, sin bastar un peligro eventual"(16)

No huelga agregar que "la manifestación y protesta social como ejercicio de la libertad de expresión y del derecho de reunión, reviste un interés social imperativo, lo que deja al Estado un marco aún más restringido para justificar una limitación de este derecho"(17).
 
La protesta social, incluso en espacios públicos, tampoco podría estar sujeta a una autorización por parte de las autoridades estatales (18)

Sí sería admisible, pero difiere sustancialmente de lo anterior, la exigencia de una notificación previa (19), pero siempre y cuando ésta obedezca a la necesidad de que dichas autoridades faciliten el ejercicio del derecho a la libertad de reunión pacífica y tomen medidas para proteger la seguridad y el orden públicos y los derechos y libertades de los demás (20)

Sean puntualizadas, por lo demás, dos circunstancias mayores: 

a) "resulta en principio inadmisible la penalización per se de las demostraciones en la vía pública cuando se realizan en el marco del derecho a la libertad de expresión y del derecho de reunión"(21), y 

b) es "arbitraria la detención o la reclusión como castigo por el ejercicio legítimo de los derechos garantizados en el Pacto, como la... libertad de reunión (art. 21)..."(22).
 
Nuestro derecho, además, protege frente a las interferencias provenientes de actores estatales, sí, pero también no estatales (23)

Y, en atención a que "(e)n una sociedad democrática, el espacio urbano no es sólo un ámbito de circulación, sino también un espacio de participación"(24), a que los organizadores de una reunión tienen, en general, derecho a elegir el lugar de celebración (25), y a que, por lo que hemos visto, pesa sobre el Estado "la obligación positiva de proteger activamente las reuniones pacíficas"(26), atento a todo ello, reiteramos, bien puede afirmarse que las instituciones estatales competentes "tienen el deber de diseñar planes y procedimientos operativos adecuados para facilitar el ejercicio del derecho de reunión", lo cual "involucra desde el reordenamiento del tránsito de peatones y vehículos en determinada zona, hasta el acompañamiento a las personas que participan en la reunión o manifestación, para garantizarles su seguridad y facilitar la realización de las actividades que motivan la convocatoria"(27)

En este sentido, "la libre circulación vehicular no debe anteponerse automáticamente a la libertad de reunión pacífica"(28), cuanto más que "en el momento de hacer un balance sobre el derecho de tránsito, por ejemplo, y el derecho de reunión, corresponde tener en cuenta que el derecho a la libertad de expresión no es un derecho más sino, en todo caso, uno de los primeros y más importantes fundamentos de toda la estructura democrática: el socavamiento de la libertad de expresión afecta directamente al nervio principal del sistema democrático"(29)

A todo evento, quede en negro sobre blanco: 

a) que "el accionar de agentes estatales no debe desincentivar el derecho de reunión sino protegerlo"(30), y 

b) que ha de desecharse "la práctica policial de confinar o contener a los manifestantes en un área pequeña de la que se les impide salir, rodeados por las fuerzas del orden"(31).
 
D. La segunda condición a la que hemos aludido, no menos inflexible que la precedente, reside en que las restricciones han de estar "previstas por la ley". 

Y ley, subrayémoslo con doble trazo, "significa norma jurídica de carácter general, ceñida al bien común, emanada de los órganos legislativos constitucionalmente previstos y democráticamente elegidos, y elaborada según el procedimiento establecido por las constituciones de los Estados Partes para la formación de las leyes". 

Así lo tiene esclarecido la Corte Interamericana de Derechos Humanos hace ya largos años (32).
 
E. Y no olvidemos, finalmente, tres datos relevantes. Primero, el principio pro persona (o pro homine), impuesto por la naturaleza misma de los derechos humanos, obliga a interpretar extensivamente a las normas que reconocen estos últimos, y restrictivamente a las que los limitan o restringen (33)

Segundo, las disposiciones del PIDCP son aplicables a todas las partes componentes de los Estados federales, sin limitación ni excepción alguna (art. 50), lo cual es predicable de las de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (34)

Tercero, las sentencias judiciales resultan uno de los medios previstos convencionalmente para observar los compromisos internacionales del Estado (35).
 
F. Oportunos son los recordatorios de estas breves páginas, a nuestro juicio, sobre todo en momentos en que se pretende regular las "manifestaciones públicas"(36).

NOTAS:
 
(1) CN, art. 75.22, párr. 2º; otros instrumentos de igual jerarquía son, inter alia, la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 20), y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (art. XXI). 

"Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a una protección eficaz de las leyes nacionales 
---al reaccionar u oponerse, por medios pacíficos, a actividades y actos, con inclusión de las omisiones, imputables a los Estados 
---que causen violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales, 
---así como a actos de violencia perpetrados por grupos o particulares que afecten el disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales" 

(Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos, art. 12.3 [aprobada por la Asamblea General, ONU, resolución 53/144, 9/12/1998]).
 
(2) Comunicación 1988/2010, "Valentin Evrezov v. Bielorrusia, CCPR/C/114/D/1988/2010, 17/8/2015, § 7.4, entre muchas otras.
 
(3) V.gr., "Pellicori", 15/11/2011, § 5.
 
(4) Sobre el mencionado control: Gialdino, Rolando E., "Control de constitucionalidad y de convencionalidad de oficio. Aportes del Derecho Internacional de los Derechos Humanos", LL 2008-C-1295.
 
(5) Corte IDH, La Expresión "Leyes" en el Artículo 30 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, Opinión Consultiva OC-6/86, 9/5/1986, Serie A. n. 6, § 31. 

"Siempre que, conforme a las disposiciones del [PIDCP], se exija que una limitación sea 'necesaria', este término implicará que la limitación: 
---a) Se basa en uno de los motivos que justifican las limitaciones reconocidos por el artículo pertinente del Pacto. 
---b) Responde a una necesidad pública o social apremiante. 
---c) Responde a un objetivo legítimo, y 
---d) Guarda proporción con este objetivo" 

(Principios de Siracusa sobre las disposiciones de limitación y derogación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, E/CN.4/1985/4, 1984, Anexo, 

§ 10). "El término 'limitaciones' en estos principios incluye el término 'restricciones' tal como se utiliza en el [PIDCP]" (nota en el apart. A, Parte I).
 
(6) Ver Principios de Siracusa..., cit., § 22. Acotamos: 

"Solamente se puede invocar la seguridad nacional 
---para justificar las medidas que limiten ciertos derechos 
---cuando estas medidas se adopten para proteger la existencia de la nación, su integridad territorial o su independencia política 
---contra la fuerza o la amenaza de la fuerza" (íd., § 29).
 
(7) Comité DH, comunicación 1902/2009, "Yuriy Bakur v. Bielorrusia", 15/7/2015, CCPR/C/114/D/1902/2009, 

--- § 7.8. Y agrega que pesa sobre el Estado la demostración, en el caso, de que la restricción impuesta era necesaria 

--- (§ 7.9). "La carga de justificar una limitación a un derecho garantizado por el [PIDCP] incumbe al Estado" (Principios de Siracusa..., cit., § 12; asimismo: § 20).
 
(8) Íd., comunicación 2030/2011, "Vasily Poliakov v. Bielorrusia", 17/7/2014, CCPR/C/111/D/2030/2011, § 83, entre otras. 

---"Al aplicar una limitación, un Estado no utilizará medios más restrictivos de lo que sea necesario para lograr el propósito de la limitación" (Principios de Siracusa..., cit., § 11).
 
(9) Íd., Observación general 27, La libertad de circulación (art. 12), 1999, § 13.
 
(10) Íd., comunicaciones 1864/2009, "Vladimir Kirsanov v. Bielorrusia", 20/3/2014, CCPR/C/110/D/1864/2009, § 9.7; y 1873/2009, "Nikolai Alekseev v. Federación de Rusia", CCPR/C/109/D/1873/2009, 25/10/2013, § 9.6, y otras.
 
(11) Íd., Observación general 27..., cit., § 13. 

--- "Las normas jurídicas que limiten el ejercicio de los derechos humanos serán claras, y accesibles a todo el mundo" (Principios de Siracusa..., cit., § 17).
 
(12) Íd., comunicación 1999/2010, "Valentin Evrezov, Vladimir Nepomnyaschikh, Vasily Polyakov, Valery Rybchenko v. Bielorrusia", 10/10/2014, CCPR/C/112/D/1999/2010, § 8.6: Asimismo, entre otras: íd., "Vladimir Kirsanov v. Bielorrusia", cit., 

---§ 9.7, y la opinión individual de los miembros Salvioli y Rodríguez-Rescia en la que cuestionan que en el caso no se hubiese considerado que, amén de la violación del art. 21, PIDCP, también se había producido la del art. 19, relativo a la libertad de expresión.
 
(13) Íd., entre otras. "Las restricciones permitidas, de acuerdo con esta Convención, al goce y ejercicio de los derechos y libertades reconocidas en la misma, no pueden ser aplicadas sino conforme a leyes que se dictaren por razones de interés general y con el propósito para el cual han sido establecidas" (CADH, art. 30, destacado agregado). Asimismo: Principios de Siracusa..., cit., § 6.
 
(14) Íd., comunicación 1873/2009, "Nikolai Alekseev v. Federación de Rusia", cit., § 9.6, entre otras. 

---"No se utilizarán limitaciones a los derechos humanos basadas en la reputación de los demás para proteger al Estado y sus funcionarios contra la opinión o crítica del público" (Principios de Siracusa..., cit., § 37).
 
(15) Comité DH, "Nikolai Alekseev v. Federación de Rusia", cit. § 9.6.
 
(16) Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Comisión IDH), Segundo informe sobre la situación de las defensoras y defensores de los derechos humanos en las Américas, OEA/Ser.L/V/II. Doc.66, 2011, § 139 y su cita.
 
(17) Informe anual de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión: Informe anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 2014, OEA/Ser.L/V/II Doc. 13, vol. II, § 1099.
 
(18) Íd., § 137; en análogo sentido: Informe del Relator Especial sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación, Maina Kiai, A/HRC/20/27, 2012, § 27.
 
(19) Comisión IDH, Segundo informe..., cit., § 137.
 
(20) Informe del Relator Especial..., cit., § 27, el cual añade: 

---"La falta de notificación previa de los organizadores a las autoridades no debe motivar la disolución automática de la reunión (como en Austria, por ejemplo), ni la imposición a sus organizadores de sanciones penales o administrativas consistentes en el pago de multas o la privación de libertad. Este aspecto reviste vital importancia en el caso de las reuniones espontáneas [...]" (§ 28).
 
(21) Comisión IDH, Informe sobre seguridad ciudadana y derechos humanos, OEA/Ser.L/V/II. Doc.57, 2009, § 197.
 
(22) Comité DH, Observación general 35. Art. 9º (Libertad y seguridad personales), 2014, § 17. La Observación general 34. Art. 19 — Libertad de opinión y libertad de expresión también proporciona directrices aplicables al art. 21, PIDCP (íd., comunicación 1790/2008, "Sergei Govsha, Viktor Syritsa y Viktor Mezyak v. Bielorrusia", 27/7/2012, CCPR/C/105/D/1790/2008, § 9.4).
 
(23) Nowak, Manfred, U.N. Covenant on Civil and Political Rights. CCPR Commentary, Kehl/Strasbourg/Arlington, N.P. Engel, 1993, ps. 375/376.
 
(24) Tribunal Constitucional de España, Sentencia 66/1995, 8/5/1995, f.j. 3.
 
(25) Comité DH, comunicación 1949/2010, "Pavel Kozlov y otros v. Bielorrusia", 25/3/2015, CCPR/C/113/D/1949/2010, 

---§ 7.4. Limitar los piquetes a ciertos lugares predeterminados, independientemente del tipo de manifestación o el número de participantes, plantea serias dudas con respecto a la necesidad de esa disposición, en vista de lo que dispone el art. 19, PIDCP (íd., comunicaciones 1867/2009, 1936/2010, 1975/2010, 1977/2010, 1978/2010, 1979/2010, 1980/2010, 1981/2010 y 2010/2010, "Pavel Levinov v. Bielorrusia", 19/7/2012, CCPR/C/105/D/1867/2009,1936,1975,1977-1981, 2010/2010, § 10.3).
 
(26) Informe del Relator Especial..., cit., § 33, destacado agregado. 

---"El Estado parte debe garantizar que todos los ciudadanos puedan ejercer su derecho de reunión pacífica y proteger a los periodistas, los defensores de los derechos humanos y los manifestantes contra el acoso, la intimidación y la violencia, y debe investigar esos casos y enjuiciar a los responsables" (Comité DH, Observaciones finales: Angola, 2013, CCPR/C/AGO/CO/1, § 21, en negrita en el original).
 
(27) Comisión IDH, Informe sobre seguridad ciudadana..., cit., § 193.
 
(28) Informe del Relator Especial..., cit., § 41.
 
(29) Comisión IDH, Informe sobre seguridad ciudadana..., cit., § 198. Para las Guidelines on Freedom of Peaceful Assembly, 

---las reuniones constituyen una utilización del espacio público tan legítima como una actividad comercial o la circulación de vehículos o de peatones. 
---Y añaden: es conveniente tener en cuenta esta consideración cuando se evalúe la necesidad de una restricción 
(OSCE [Organization for Security and Co-operation in Europe] / ODIHR [Office for Democratic Institutions and Human Rights] — Venice Commission, 2ª ed., 2010, CDL-AD[2010]020, § 3.2).
 
(30) Comisión IDH, Informe sobre seguridad ciudadana..., cit., § 200 y su cita.
 
(31) Informe del Relator Especial..., cit., § 37.
 
(32) La Expresión "Leyes"..., cit., opinión, § 36. "Todas las limitaciones a un derecho reconocido por el Pacto serán establecidas por la ley..." (Principios de Siracusa..., cit., §§ 5 y 20).
 
(33) Ver Gialdino, Rolando E., Derecho Internacional de los Derechos Humanos: principios, fuentes, interpretación y obligaciones, Ed. AbeledoPerrot, Buenos Aires, 2013, ps. 465 y ss. "Todas las cláusulas de limitación serán interpretadas estrictamente y en favor de los derechos en cuestión" (Principios de Siracusa..., cit., § 3).
 
(34) Gialdino, Rolando E., Derecho Internacional de los Derechos Humanos...", cit., ps. 491/493.
 
(35) Gialdino, Rolando E., Derecho Internacional de los Derechos Humanos...", cit., ps. 505 y 564/565, con cita de jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
 
(36) Dado su carácter de derecho fundamental, la libertad de reunión pacífica debería, en la medida de lo posible, ser gozada sin regulaciones (OSCE / ODIHR — Venice Commission, Guidelines..., cit., § 2).