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martes, 21 de noviembre de 2023

MILEI *** ATILIO BORON ANALIZA EL TRIUNFO DE MILEI: FUE UNA CONSTRUCCIÓN MEDIATICA, PROLIJAMENTE PLANIFICADA ***


  ATILIO BORON   ANALIZA EL TRIUNFO DE MILEI: FUE UNA CONSTRUCCIÓN MEDIATICA, PROLIJAMENTE PLANIFICADA  



 Como es habitual en materia de análisis político o electoral en América Latina y el Caribe, a pocas horas de conocerse el triunfo de Javier Milei en las presidenciales argentinas acudimos a entrevistar, en exclusiva por Correo del Alba, al reconocido cientista político e intelectual Atilio Boron, con quien reflexionamos acerca del triunfo de la extrema derecha.


Segundo, el papel de la juventud, víctima principal del proceso de informalización, “desalarización” y precarización laboral. 


El segmento comprendido entre los 18 y los 29 años de edad, un total de ocho millones 337 mil 914 personas, representan el 24.29% del padrón electoral nacional. 


A lo anterior es preciso sumar un millón 163 mil 477 jóvenes de entre 16 y 17 años que están habilitados para emitir su voto. 


A nivel nacional, este segmento etario representa nada, un 3.3% del total del padrón, una proporción casi igual a la provincia de Entre Ríos. 


Por consiguiente, estamos hablando de poco más del 27% del electorado formado por jóvenes que encontraron poco o ningún aliciente para inclinar su voto a favor del candidato oficialista, o que no tenían recuerdos muy vívidos de los acontecimientos del 19 y 20 de noviembre de 2001 y mismo de la época de oro del kirchnerismo. 


No fueron enamorados por la propuesta oficial, cosa que era evidente hasta para un ciego con solo comparar el fervor juvenil que había en los actos de Milei –cuidadosamente montados, sin duda; pero idóneos para suscitar el entusiasmo de los jóvenes–, con el empaque y el cierto desgano que prevalecía en casi todos los actos que los aparatos del Frente de Todos organizaron para Massa.

«Entre 2016 y 2022 la transferencia de ingresos del trabajo al capital ascendió a los 87 mil millones de dólares»

Segundo, el papel de la juventud, víctima principal del proceso de informalización, “desalarización” y precarización laboral. 


El segmento comprendido entre los 18 y los 29 años de edad, un total de ocho millones 337 mil 914 personas, representan el 24.29% del padrón electoral nacional. 


A lo anterior es preciso sumar un millón 163 mil 477 jóvenes de entre 16 y 17 años que están habilitados para emitir su voto. 


A nivel nacional, este segmento etario representa nada, un 3.3% del total del padrón, una proporción casi igual a la provincia de Entre Ríos. 


Por consiguiente, estamos hablando de poco más del 27% del electorado formado por jóvenes que encontraron poco o ningún aliciente para inclinar su voto a favor del candidato oficialista, o que no tenían recuerdos muy vívidos de los acontecimientos del 19 y 20 de noviembre de 2001 y lo mismo de la época de oro del kirchnerismo. 


No fueron enamorados por la propuesta oficial, cosa que era evidente hasta para un ciego con solo comparar el fervor juvenil que había en los actos de Milei –cuidadosamente montados, sin duda; pero idóneos para suscitar el entusiasmo de los jóvenes–, con el empaque y el cierto desgano que prevalecía en casi todos los actos que los aparatos del Frente de Todos organizaron para Massa.

«Ni los radicales ni los peronistas son hoy por hoy fuerzas políticas con una organización, liderazgo y estrategias de lucha política de alcance nacional»


Perjudica en primer lugar a la Argentina, porque en consonancia con lo que pide Washington convertirá a este país en un ariete para reducir la presencia de China en la Región, aún a costa de perjudicar los intereses nacionales de la Argentina, de sus sectores exportadores y de la mano de obra a estos vinculada. 


La de Milei es, probablemente, una victoria “soñada” por el establishment norteamericano. porque encuentra en el sur del continente a un fanático dispuesto a ejecutar sin chistar las menores sugerencias provenientes de Washington: cerrilmente anticomunista (en una definición de tal vaguedad  que va desde Lula hasta el Papa Francisco, pasando por China, Cuba, Venezuela y Nicaragua); alineado incondicionalmente con el Imperio, justificador del genocidio en curso en Gaza, admirador del Estado terrorista israelí y de la sociedad norteamericana, Milei desde la Casa Rosada alentará con su ejemplo similares comportamientos entre los líderes de la derecha de países vecinos.

Milei es lo que se denomina hoy en el campo político un outsider

- ¿qué pasó con su figura tan controversial, que apoyaron los jóvenes en su mayoría hombres, que subió como espuma? 

- ¿La vieja guardia peronista no lo vio venir? - ¿Hay responsabilidad de esta en los resultados de este 19 de noviembre?

Vayamos por partes. 


Primero, Milei era un outsider en el campo político más no así en el mediático. 


Mariana Moyano, la periodista lamentablemente desaparecida hace pocas semanas, comprobó que aquel fue el economista más consultado por programas de radio y TV en 2018. 


Según esta fuente, en ese año le hicieron 235 entrevistas y tuvo 193 mil 547 segundos de aire. 


Ningún personaje de la vida política ni de lejos se acerca a estos guarismos, y lo mismo ocurrió en los años subsiguientes. 


En otras palabras, fue una construcción mediática prolijamente planificada.

Para finalizar con esta pregunta, es obvio que la vieja guardia peronista, ensimismada y atrincherada en la defensa de sus intereses corporativos y sectoriales, hace mucho tiempo que no ve venir lo que se viene, ni demuestra tener la menor comprensión de lo que es y cómo hoy funciona la sociedad contemporánea. 


No es la única pero, sin duda, la principal responsable de este desastre.   

¿Cuánto de lo prometido por Milei en su campaña es posible de realizar en la Argentina actualmente?

Es difícil hacer un pronóstico. Hay áreas en las cuales la resistencia social, espontánea, desde abajo, será muy fuerte. 


Pienso en el caso de que se intente avanzar en la privatización de la seguridad social, dado lo catastrófico de la experiencia de las AFJP en todo el mundo.   


En otras tal vez no tanto, por ejemplo si el objeto de esa política fuese Aerolíneas Argentinas; pero allí también podría haber sorpresas. 


Con YPF la cosa será bastante más complicada, porque las provincias son las dueñas de las riquezas del subsuelo, y eso implicaría abrir un debate de difícil pronóstico para el Gobierno dada la composición de ambas cámaras del Congreso. 


En resumen: habrá que ver caso por caso y medir en cada instancia la correlación de fuerzas prevaleciente.

Son muchos los factores que inciden en esta disparidad de reacciones. 


- Uno, el hecho de que buena parte de las organizaciones sociales y fuerzas partidarias están muy debilitadas y deslegitimadas. 


- Dos, la descomposición del universo popular, fragmentado en una miríada de situaciones laborales signadas por la absoluta precariedad, la falta de representación sindical y la total ausencia de la legislación protectora que beneficia a un sector cada vez más minoritario de la población económicamente activa. 


- Tres, la puja al interior del heterogéneo bloque dominante en donde las fracciones vinculadas a la especulación financiera tienen una gravitación mayor que aquellas ancladas en la producción industrial e inclusive en el agronegocio. 


Los variables resultados de esta disputa entre fracciones de las clases dominantes serán muy importantes a la hora de facilitar o dificultar el cumplimiento de las promesas de campaña del nuevo presidente.

¿Es Milei un cambio de paradigma que representa más a la juventud que se ha venido formando acompañada de las redes sociales que circunscriben la realidad a sus intereses nada más?

Es un emergente de esa situación de extrema vulnerabilidad de una juventud brutalmente golpeada por la pandemia y la cuarentena y, más encima, por una política económica que profundizó la exclusión económica y social y aumentó la pobreza hasta niveles inéditos, salvo en los breves episodios hiperinflacionarios de mayo-julio de 1989 y enero-marzo de 1990. 


Para esa categoría social la experiencia del gobierno de Alberto Fernández y de su ministro de Economía, Sergio Massa, fue un desastre sin atenuantes. 


No hubo para esa juventud ni políticas económicas de recomposición del salario (salvo para una minoría, y así todo insuficiente), ni una épica que les permitiera concebirse como militantes de una causa nacional, y mucho menos un aparato comunicacional que potenciara sus reclamos a la vez que hiciera oír la voz de los gobernantes. 


El resultado: una corrida casi masiva hacia alguien que, astutamente, fue presentado por los poderes dominantes como lo fresco, juvenil, novedoso, pese a tratarse de un señor de 53 años. 


¿Sorprendente? No para quienes estudiamos el papel de las redes sociales, los algoritmos y las nuevas técnicas del neuromarketing político. 


O para quienes, como yo, hemos estado predicando en el desierto la necesidad de librar la batalla de ideas a la que habíamos sido convocado por Fidel desde finales del siglo pasado y que la izquierda en general tanto como el movimiento nacional-popular subestimó irresponsablemente. 


Resultado: triunfo de la “antipolítica”; identificación de la “casta” y el Estado como agentes predatorios, ocultando el papel de la burguesía y las clases dominantes como agentes de la explotación colectiva; exaltación del hiper-individualismo y su correlato, abandono cuando no repudio de las estrategias de acción colectiva y de las organizaciones de clase, territoriales o laborales, confiando en la “salvación” individual y condenando a quienes participaban de protestas colectivas, todo en beneficio de la irracional exaltación de un hábil demagogo patrocinado por los capitales más concentrados.

Ante esta configuración cultural era casi imposible, máxime con una inflación rondado el 13% o 15% por mes, que un Ministro de Economía responsable de esa situación pudiera ganar en las elecciones. 


Habida cuenta de estos antecedentes la votación lograda por Massa es realmente asombrosa.

¿Podrá terminar en los años de gobierno con el Estado de Bienestar que ha caracterizado a la Argentina desde mediados del siglo pasado con Perón y Evita?

En parte está contestado en la primera pregunta. 


Pero debemos añadir, a la Argentina de Perón y Evita los importantes avances económicos y sociales durante los años del kirchnerismo, aunque es evidente que por elogiables que estos hayan sido fueron insuficientes para enfrentar con éxito los estragos que la acumulación capitalista produce en todo el mundo y muy especialmente en un país con un Estado tan débil e ineficiente como la Argentina.

Nótese que, tal como lo asegura un informe de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), entre 2016 y 2022 la transferencia de ingresos del trabajo al capital ascendió a los 87 mil millones de dólares, de los cuales 48 mil millones de dólares se trasladaron en 2021 y 2022, años en que gobernó una coalición “nacional y popular”. 


El resultado: gravísimo deterioro del salario que, incluso, llega a estar en la economía formal por debajo de la línea de la pobreza. 


¿Podía esperarse otra cosa que la frustración y el enojo de amplias franjas del electorado ante esta dolorosa realidad económica? 


¿Qué anticuerpos tenían como para haber evitado caer seducidos por un discurso disparatado, plagado de mitos absurdos (¡como por ejemplo, que la Argentina de inicios del siglo XX era el país más rico del mundo, entre tantos otros dislates!), pero que vociferaba la necesidad poner término a una situación intolerable dejando de lado todo lo viejo y execrando a una supuesta “casta” que, mirando su propio beneficio, los había condenado a la pobreza y la indigencia?

¿Cómo visualiza la oposición a Milei, habrá un movimiento que vigile su programa?

Dependerá de la reorganización y rearticulación del campo popular, de sus propuestas concretas de lucha, del carácter de su estrategia defensiva ante los previsibles ataques de un gobierno obsesionado por recortar derechos laborales y sociales y provocar un maxi-ajuste de la economía. 


También de la emergencia de liderazgos creíbles y dotados de un gran poder de convocatoria, capaces de atraer a los millones de persona hundidas en la miseria y la inseguridad por la ilimitada voracidad del capital.

El sistema de partidos ha saltado por los aires y, peor aún, las fuerzas políticas y las identidades que marcaron gran parte de la vida política argentina desde mediados del siglo pasado y hasta hace unos pocos años –el radicalismo y el peronismo– han entrado en una crisis de inéditas proporciones. 


Probablemente reaparezcan, en clave neoliberal y bajo formas mutantes y, probablemente, aberrantes que poco o nada tendrán que ver con el ADN que los constituyó.

El radicalismo orgánico se desvaneció y sus votantes se lanzaron con todas sus fuerzas a votar a quien había insultado groseramente a los dos más importantes líderes de esa fuerza política: Yrigoyen y Alfonsín. 


Y el aparato del peronismo, y los votantes de esa corriente, solo en una minoría apoyaron la candidatura de Massa. 


Basta ver lo ocurrido con provincias usualmente baluartes de la votación peronista (La Rioja, Salta, Tucumán, Chaco, Catamarca, Santa Cruz y en menor medida otras) para comprobar lo que ese electorado ya está disponible para cualquier demagogo o cualquier arreglo cupular que decidan los grupos que en cada provincia se apoderaron de ese sello. 


Ni los radicales ni los peronistas son hoy por hoy fuerzas políticas con una organización, liderazgo y estrategias de lucha política de alcance nacional. 


Se han fragmentado en 24 partes, una por cada provincia, y dispuestas a negociar su voto según las circunstancias.

¿Cómo es y cómo será la relación de Milei con las Fuerzas Armadas?

Creo que será muy buena. La vicepresidenta Victoria Villarruel es una desembozada apologista de la dictadura genocida, admiradora del dictador Jorge Rafael Videla y sus compinches en la violación de los Derechos Humanos; será ministra de Defensa y Seguridad.

La socialización política reaccionaria de las Fuerzas Armadas, tarea para la cual el Comando Sur y los diversos tratados de colaboración militar entre los Estados Unidos y la Argentina juegan un papel muy importante, seguramente les abrirá el camino para encargarse de la represión que necesariamente exigirán las políticas ultraneoliberales de Milei.

En línea con lo que dijera e hiciera Patricia Bullrich como ministra de Seguridad del gobierno de Macri, Milei le otorgará luz verde a las Fuerzas Armadas y las policías para descargar su potencial represivo contra el “enemigo interior” con total impunidad. 


La “Doctrina Chocobar”, era un protocolo que habilitaba a las fuerzas federales a disparar sin dar la voz de alto contra cualquier sospechoso, lo que implica un gravísimo retroceso en materia de respeto de las garantías individuales y la vigencia del Estado de Derecho. 


Fue dejada sin efecto por una de las primeras iniciativas del gobierno de Alberto Fernández, pero  desgraciadamente parecería ser que dicha doctrina estará de regreso con el nuevo gobierno.

 

No obstante,  habrá que ver cómo reaccionan las fuerzas de seguridad en el momento en que deban toparse con millares de jóvenes, mujeres y niños reclamando justicia más allá de que las enseñanzas de la historia contemporánea de América Latina demuestran que la confusión entre seguridad interior y defensa exterior suele ser la madre de gravísimas violaciones a los Derechos Humanos, como ocurriera en México en los años anteriores al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.En los Estados Unidos o en los países europeos ambas funciones están claramente delimitadas.

 

 El nuevo gobierno argentino parece dispuesto a hacer una apuesta de más que obvias funestas consecuencias.

 

Pero, en este como en otros temas, como las políticas de recortes o anulación de derechos, sería un error subestimar la reacción de la sociedad argentina, que en varias ocasiones ha dado muestras de oponerse a feroces dictaduras o salvajes planes de ajuste económico.


La historia argentina ofrece numerosos ejemplos de resistencia y si bien la sociedad ha cambiado mucho en los últimos tiempos no sería extraño que esa rebeldía reapareciera una vez más con fuerza volcánica, aún en ausencia de apropiadas estructuras organizativas.

 

El “Cordobazo” de 1969 y la insurgencia popular del 19 y 20 de diciembre de 2001 son espectros que sin duda perturbarán el sueño de quienes pretendan destruir las conquistas económicas, sociales y culturales que el pueblo argentino obtuvo mediante grandes luchas.

 

El triunfo de Milei, geopolíticamente hablando, ¿cómo podría afectar a la Región?

 

Tal vez, y otra vez hay que tener en cuenta los clivajes al interior del bloque dominante, podría llegar tan lejos como para no solo excluir a la Argentina de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), sino inclusive rechazar o postponer sine die la decisiva incorporación de nuestro país al BRICS plus, que debería concretarse el 1 de enero del próximo año.

 

En pocas palabras, la cruzada en contra del “enemigo chino”, según los documentos del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, ha encontrado su profeta en estas lejanas y turbulentas tierras del Sur. 

 

Y, desde el punto de vista geopolítico, con Milei en la presidencia de la Argentina se resiente la gravitación en el tablero internacional de Latinoamérica y el Caribe.

MILEI - *** ARGENTINA: EL DÍA QUE LA DEMOCRACIA PARIÓ UN LIBERTARIO *** Por Aram Aharonian*- SURySUR

 







ARGENTINA: EL DÍA QUE LA DEMOCRACIA PARIÓ UN LIBERTARIO
Por Aram Aharonian*- SURySUR 

El ultraderechista Javier Milei, apoyado por la derecha neoliberal encabezada por el expresidente Mauricio Macri, ganó la presidencia en la segunda ronda electoral argentina, imponiéndose por más de 11 puntos al candidato oficialista y aún ministro de Economía Sergio Massa, abriendo un gran signo de interrogación sobre el futuro de Argentina y de la región.

Milei llegará el 10 de diciembre a la presidencia sin gobernadores ni mayorías parlamentarias y con amplios sectores en contra de sus políticas y las de su vicepresidenta negacionista.

 Seguramente habrá razones importantes y complejas para dar cuenta de cómo una sociedad ingresó a la zona oscura de la autodestrucción.

Una vez más los resultados electorales difirieron de las encuestas previas, que vaticinaban paridad entre Javier Milei y Sergio Massa. 

La realidad mostró  una enorme ventaja para la alianza entre los libertarios y el neoliberalismo. 

Difícil que un ministro de Economía con una inflación anualizada del 150% pueda ganar una elección. 

Su candidatura sólo se impuso en las provincias de Buenos Aires, Santiago del Estero y Formosa.

La extrema derecha sumó el voto de los neoliberales de Juntos por el Cambio y capitalizó y explotó el voto bronca contra un gobierno que incumplió sus promesas y aplicó duros planes de ajuste para cumplir con el Fondo Monetario Internacional, empeorando la situación económica y social, dejando a un 60% de las infancias en la pobreza y casi un 150 por ciento anual de inflación.

La transferencia de votos de Juntos por el Cambio a La Libertad Avanza fue plena, minimizando la disidencia de los dirigentes de la Unión Cívica Radical. 

La asistencia a las urnas fue masiva (76 por ciento de los empadronados). 

No tuvo consistencia el voto en blanco ni los anulados, y la victoria del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires fue muy inferior a la de la primera vuelta electoral.

La ultraderecha  es una sorpresa siniestra en un país que había sido impecable con respecto a su memoria histórica, que había hecho de los 30.000 desaparecidos por la dictadura militar un panteón sagrado, y que ahora ha optado por dilapidar este tesoro simbólico a cambio de un ultraneoliberal con un pobre manual de seudoargumentos y una vice que se ha tomado en serio la batalla cultural en relación al negacionismo de la dictadura, señala el escritor Carlos Ulanosky.

La derecha y la ultraderecha caminaron obsesivamente en un único objetivo vital: la destrucción total y definitiva del kirchnerismo, el ala progresista del peronismo, que tuvo como presidentes a Néstor Kircher y en dos oportunidades a Cristina Fernández de Kirchner, hoy vicepresidenta. 

Hicieron todos sus esfuerzos para que no participara de la contienda, a través del lawfare e incluso con un intento frustrado de magnicidio.

Pero, como señala Rubén Armendáriz, después de 78 años, el tiro de gracia al peronismo se lo dio Alberto Fernández, el actual presidente -supuestamente peronista, supuestamente progresista-, a quien sus partidarios lo mandaron a China en los momentos más álgidos de la campaña electoral.

Es la segunda vez consecutiva que un partido no consigue retener el poder. 

Macri duplicó la tasa de inflación y fue derrotado en 2019; Alberto Fernández la triplicó, agravando las penurias de los sectores sociales más desfavorecidos, y nadie quiso considerarlo siquiera como candidato, pese a su insistencia. 

Su ministro de Economía pagó los platos rotos.

La derrota de Massa deja al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof (¿debió ser el candidato oficialista?), como el representante institucional más importante del peronismo. 

Kicillof participó en forma activa en la campaña, con el mensaje de que sin el gobierno nacional sería muy difícil gobernar la provincia.

El expresidente Mauricio Macri se convirtió de hecho en el padrino del gobierno de Javier Milei, a quien proveyó la fiscalización y los recursos para ganar en segunda vuelta.


Repercusión

La derecha festejó cautelosamente en todo el mundo, y algunos grandes empresarios no ocultaron su alegría. 

El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el líder de la agrupación de ultraderecha española Vox, Santiago Abascal, felicitaron al ganador, mientras el fundador de la empresa de tecnología Tesla y dueño de la red social X (ex Twitter), Elon Musk, aseguró que «la prosperidad está por delante» para la Argentina.

La directora gerenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, felicitó a Milei, y le dijo que espera trabajar con su administración en «un plan sólido para salvaguardar la estabilidad económica» de la Argentina. 

El presidente electo confirmó  que ya tuvo su primera comunicación con el organismo y que el diálogo se venía manteniendo desde agosto.

El diario estadounidense The Washington Post apeló a la simpatía que siempre expresó Milei hacia el ex presidente Donald Trump: 
“El libertario Javier Milei, afín a Trump, gana la presidencia de Argentina, aplastando al establishment político y provocando el giro más pronunciado hacia la derecha en cuatro décadas de democracia en el país”.

“El próximo presidente de Argentina es un economista libertario cuyo estilo descarado y su apego a las teorías de la conspiración guardan paralelismos con Donald J. Trump”, agregó The New York Times.

El británico The Guardian, en tanto, advirtió que 
“la victoria de un famoso de la televisión reconvertido en político catapulta a la segunda mayor economía de Sudamérica hacia un futuro impredecible” y “El ultra Milei arrasa y Argentina da un salto a lo desconocido”, tituló El País, de España.

“El candidato de extrema derecha Javier Milei, elegido Presidente”, titula el diario francés Le Monde.“

Golpe libertario a la larga agonía peronista” reseñó La Tercera de Chile por el triunfo de Milei.

El canciller israelí, Eli Cohen, felicitó a Milei y lo invitó a visitar Israel para «fortalecer las relaciones» entre ambos países. 
Además tomó la palabra del libertario, que apoya el genocidio que lleva adelante el Estado israelí, de «inaugurar» la embajada de Argentina en Jerusalén.

La democracia atentó contra la democracia

Tal vez ningún término usado recurrentemente en el espacio público fue ultrajado de tal manera que no solo fue vaciado de contenido sino que perdió todo sentido para remitir a la realidad. 

Hoy se exalta un concepto reduccionista de la democracia, que encierra y congela la soberanía y la participación popular en un palacio presidencial y un hemiciclo parlamentario.

Para nuestro Sur, ese modelo siempre vino de la mano de la retórica de las potencias coloniales, hasta perder todo sentido. Y, entonces, uno recuerda tantas barbaridades, genocidios, asesinatos, invasiones… que se han cometido en el sacrosanto nombre de la democracia.

A diferencia de otras corrientes políticas e ideológicas, la extrema derecha y los llamados libertarios han sabido leer mejor los cambios de las sociedades, aprovecharse de las debilidades y las grietas de las democracias liberales y entender las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías, y lo demuestran, sobre todo, en sus campañas no solo de fakenews, sino también de las shitnews.

La ultraderecha ha entendido que las fragilidades y las vulnerabilidades pueden ser explotadas y que deconstruyendo la realidad compartida y sembrando confusión se puede polarizar aún más a la sociedad y sacar provecho en la imposición de imaginarios colectivos y en el plano electoral. 

De ahí su interés y sus esfuerzos para generar y difundir noticias falsas. En Europa, Estados Unidos, Asia, Oceanía y América Latina.

La ultraderecha siempre elude los debates “civilizados”, calmos, y la contraposición de ideas, tratando de apelar a cuestiones personales, emocionales, a menudo irracionales, que es donde tiene opciones de ganar, porque sus premisas no se sostienen con datos en mano.


Primeros anuncios

Tras su triunfo, Milei dijo que la Argentina fue la primera potencia mundial, el país más rico del mundo, y prometió que volvería a serlo. 

Proclamó el cumplimento de los compromisos firmados por la Argentina (lo cual parecería contemplar la participación en el Mercosur), y 
el respeto a la propiedad privada.

Esto pareciera ser una desmentida a las afirmaciones de su vice, Victoria Villarruel, acerca del uso de los ahorros de los argentinos para la dolarización. 

Según Milei no hay lugar para el gradualismo, la tibieza ni las medias tintas, y advirtió que será implacable con quienes resistan sus medidas, a quienes, motosierra en mano, llamó los violentos.

Milei confirmó los primeros nombres de su gabinete: el abogado mediático Mariano Cúneo Libarona asumirá al frente del Ministerio de Justicia, mientras que la diputada Carolina Píparo estará a cargo de la Administración Nacional del Seguro Social. 

Dijo que el exministro del Interior (del gobierno de Cristina Fernández) Florencio Randazzo integrará su equipo y adelantó que privatizará la Televisión Pública, la agencia oficial de noticias Télam y Radio Nacional.

Reconoció que terminar con la inflación “demandará casi dos años” y ratificó su plan de cerrar el Banco Central – “es una obligación moral”, dijo-, pero puso en dudas la dolarización inmediata, tal como insistió en la campaña electoral. 

«No se pueden privatizar ni la Educación ni la Salud», ya que dependen de las provincias, señaló en sus primeras declaraciones.

Explicó que su propuesta de implementar vouchers para la educación apunta a «subsidiar la demanda, no la oferta», pero consideró que «algo así no se va a implementar en el corto plazo».

Pero sin gobernadores propios, con pocos intendentes y escuetas bancadas de diputados y senadores, Milei deberá encarar acuerdos políticos que vayan más allá de Macri y Bullrich.

La consultora Ecolatina estima que “entre 2024 y 2026 el gobierno debe afrontar vencimientos por más de  53.000 millones de dólares (excluyendo Letras Intransferibles, Letras en Garantía y Avales), es decir, más de 17.800 millones de dólares en promedio por año, montos impagables para el Estado, que convierten a la deuda externa en un medio para mantener sometido al país y saquear sus recursos.

Nadie puede predecir lo que pasará la semana próxima y menos desde el 10 de diciembre. 

No es de descartar que Milei, en un bullying político -recordando al que fue sometido por familiares y amigos en sus años jóvenes- comience a gobernar por decretos, con medidas fuertes, y que como gesto simbólico para sus gestores internacionales, rompa relaciones con Cuba y Venezuela y -porqué no- con Nicaragua… pero ni con Brasil ni con China, como había declamado en campaña.
………………..
*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur y de SURySUR, . Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la). 


miércoles, 15 de noviembre de 2023

Enrique Dussel y el pensamiento transmoderno - Pensador anticolonial - 14 de noviembre de 2023

 



Andrés Kogan Valderrama*


La reciente muerte del filósofo de la liberación Enrique Dussel es una tremenda pérdida y un gran dolor para quienes nos ha influido su pensamiento y creemos firmemente en la posibilidad de construir conocimiento desde el sur global, alejado del eurocentrismo imperante en nuestros países hasta el día de hoy.


A nivel vivencial, mi acercamiento al trabajo de Enrique Dussel se remonta al año 2011, mientras cursaba una maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea en Córdoba, Argentina y me encontraba en una búsqueda de miradas situadas latinoamericanas, que me permitieran pensar la región en términos políticos mucho más amplios.


Es así como venía de una formación como sociólogo en Chile bastante colonial y eurocéntrica, en donde la noción de universalidad en las ciencias sociales, sólo me encubría una violencia epistémica que hace que el canon de pensamiento se concentre en autores de cinco países del norte global principalmente (Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra e Italia).


Por lo mismo, conocer el llamado giro decolonial en América Latina y el Caribe, en donde autores como Aníbal Quijano, Catherine Walsh, Walter Mignolo, Arturo Escobar, María Lugones y el mismo Enrique Dussel, me abrieron preguntas que mi formación anterior me imposibilitaba realizar e ir más allá de los marcos de la modernidad.


Desde ahí que me influyó mucho la noción de transmodernidad usada por Enrique Dussel, la cual en ningún momento busca ser una mirada antieuropea, como algunos erróneamente han planteado, sino pasar de la universalidad a la pluriversalidad del conocimiento, que permita un diálogo realmente horizontal de saberes


Asimismo, tampoco la transmodernidad se puede entender como una mirada esencialista y fetichizada desde el sur global, sino como un proyecto realmente democrático y transformador, que rescata las distintas experiencias políticas del planeta, y no solo las provenientes de la civilización occidental.


En consecuencia, Dussel cuestionó el helenocentrismo y la idea de que la filosofía y la política comenzaran con el pensamiento griego, el cual si bien tiene inmensos aportes, creer que es el comienzo de la reflexión es negar conocimientos previos sumamente importantes para la historia humana.


En otras palabras, Dussel puso en duda la linealidad de la historia de occidente, que nos vende la idea de que hemos vivido en distintas etapas (edad antigua, edad media, edad moderna), como si el resto del mundo no le quedara otra que ser parte de un relato que nos invisibiliza y nos deja fuera de la historia.


Dicho esto, se vuelve imposible no ver el rol fatal que tuvo la conquista desde 1492 y el encubrimiento de Abya Yala de parte del imperio español, heredero de la cristiandad y de una civilización que no solo se impuso militarmente a otras civilizaciones, sino también a nivel epistémico, dando comienzo a un proyecto moderno colonial, incapaz de ver la diversidad en el mundo.


Los pueblos indígenas fueron inferiorizados, racializados y animalizados con el paso de los siglos


En relación a lo anterior, el proyecto descolonizador de Dussel está completamente ligado a los pueblos en el mundo que no se les permitió plantear su mirada, como ha pasado históricamente con los pueblos indígenas no solo de Suramérica, sino de otros lugares en el planeta, que han sido inferiorizados, racializados y animalizados con el paso de los siglos.


En el caso del pueblo palestino por ejemplo, la crítica de Dussel no solo se centra en la opresión por décadas que ha sufrido por parte del Estado de Israel, sino que nos muestra también como el judaísmo fuera colonizado por una ideología moderna, como lo es el sionismo, que niega un pensamiento semita nómade, que fuera perseguido desde el imperio romano hasta la actualidad.


Ante esto, no es casual que Dussel haya apoyado las luchas por la emancipación de distintos pueblos en el mundo, que en el caso de Suramérica, haya tenido un fuerte compromiso con los procesos revolucionarios cubanos, sandinistas y también con los procesos constituyentes de Venezuela, Bolivia y Ecuador, los cuales fueron en su momento una luz de esperanza para quienes cuestionaban una modernidad capitalista excluyente, que siempre despreció y subalternizó al otro.


No obstante, si bien todos esos procesos implicaron en un comienzo una esperanza para los pueblos y una fuerte democratización a nivel social de aquellos países, derivaron en caudillismos autoritarios, desde lógicas estadocéntricas, reproduciendo así finalmente la colonialidad desde las izquierdas y generando nuevas opresiones.


Se podrá decir que Dussel siempre estuvo consciente del carácter colonial que puede estar presente en el marxismo y en muchas izquierdas en el mundo, pero lamentablemente en sus últimos años tuvo una mirada bastante acrítica de aquello, como se ha podido ver con su simpatía por el gobierno autoritario de Nicolás Maduro en Venezuela, a quien no dudó en darle todo su respaldo en toda circunstancia.


Una situación similar es su postura acrítica frente a lo ocurrido con el proceso de multipolaridad, ante el ascenso de China y de los BRICS, y la pérdida de hegemonía de occidente, lo cual es positivo en el sentido de menor poder de Estados Unidos frente al mundo, pero que legitima igualmente a potencias y gobiernos violentos que poco y nada les interesa la construcción de buenos vivires.


Dicho lo anterior, esta última crítica a Dussel en el plano político me parece necesaria, pero no puede borrar el enorme aporte que ha realizado para el pensamiento anticolonial y situado desde el sur global, influyendo a generaciones enteras con sus planteamientos, lo que lo convierte en un filósofo fundamental e imprescindible para cualquier persona que quiera pensar en un mundo en donde quepan muchos otros mundos.


*Sociólogo
Diplomado en Educación para el Desarrollo Sustentable

Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea
Con cursos de Doctorado en Estudios Sociales de América Latina
Profesional de la Municipalidad de Ñuñoa

 


martes, 14 de noviembre de 2023

NEO-LIBERALISMO *** UNA EXTRAÑA DICTADURA*** [libro]

Después de varios años de la publicación de esta obra, me parece,  es cada día más necesaria su relectura debido a las relaciones de poder, económicas y de construcción de subjetividades al servicio de la especulación económica de nuestro tiempo.- 


Su relectura, creo, nos permitirá meditar nuestro tiempo y nuestras decisiones, probablemente, desde otras perspectivas más humanas.-


Espero disfruten de suy lectura - Un abrazo





VIVIANE FORESTER ES NOVELISTA, ENSAYISTA, AUTORA DE VARIOS LIBROS, CRÍTICA LITERARIA DEL DIARIO LE MONDE Y JURADO DEL PREMIO FÉMINA.-

 

Esta obra fue premiada con el “Premio MEDICIS de ensayo 1996, y en aquella fecha vendió más de 75.000 ejemplares en América Latina.

 

ALGUNOS DE SUS CONCEPTOS:

 

No vivimos bajo la garra fatal de la globalización sino bajo el yugo de un régimen político único y planetario, no reconocido: el ultra-liberalismo, que rige la globalización y la explota en detrimento de las grandes mayorías.-

 

Esta dictadura sin dictador no aspira a tomar el poder sino a dirigir a quienes lo ejercen.-

 

Viviane Forester demuestra que no es la economía la que rige la política, sino que esta política de vocación totalitaria destruye la economía en beneficio de la especulación.-

En  beneficio exclusivo de la ganancia, que se ha vuelto incompatible con el empleo.-

 

En aras de ella se sacrifican la salud pública y la educación, ambas vinculadas con la civilización.-

 

Sus propagandistas elogian los fondos de pensión, fuentes de despidos en masa, que llevan a los asalariados a auspiciar su propia desocupación; cantan loas a Estados Unidos por eliminar el desempleo, cuando en realidad lo han reemplazado por la pobreza.-

 

Podemos resistir esta extraña dictadura que margina a sectores crecientes y al mismo tiempo conserva – en ello reside la trampa y también nuestra oportunidad – las formas democráticas.-