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lunes, 17 de agosto de 2026

IMBÉCIL - NUEVO ELOGIO DEL IMBÉCIL - [Pino Aprile. "Y LORENZ ME DIJO…". En: Nuevo elogio del imbécil"]

 



[TOMADO DEL FACEBOOK  DEL DR. BOLESO]


"...¿Por qué hay tantos imbéciles? No me lo quitaba de la cabeza: me sorprendía la naturalidad con que toleramos la estupidez. Me preguntaba: ¿se dan o no se dan cuenta los demás del poco sentido que tienen muchas de las cosas que hacemos? Y dado que no todos somos tontos, ¿cómo es que no nos importa?

 

Entonces conocí a Charles Darwin y me quedé deslumbrado. En la escuela me habían inculcado una idea elevada del ser humano y de su «suerte progresiva y soberana», como dice Leopardi.

 

Darwin me enseñó a dudar de ella. La obra que me impresionó, más incluso que El origen de las especies, fue El origen del hombre, la menos conocida de sus obras maestras. Tuve la sensación de que se me revelaba un secreto.

 

El ser humano es un animal muy parecido a los grandes simios. Somos el producto de un larguísimo proceso evolutivo regido por las mismas leyes que siguen marcando el camino de todas las especies (incluidas las vegetales).

 

Nos distingue de los demás animales, incluso de los más próximos, la cantidad y la calidad de nuestra inteligencia. Ningún otro animal del planeta tiene tanta.

 

Me fascinaba la idea de que el mismo mecanismo que nos había otorgado esta potencia cerebral se la hubiera negado a otros.

 

O sea, ¿por qué nosotros? (¿Y por qué, me preguntaba acto seguido, este hermoso don se usa tan poco?).

 

La ley evolutiva es la misma para todos: la selección natural, la supervivencia del más apto. Así prevalecen las características que permiten a la especie (a cualquier especie) responder ventajosamente al entorno.

 

La selección natural no sigue un camino trazado: avanza al azar y de una serie ininterrumpida de intentos exitosos genera aquellas características que garantizan la supervivencia de la especie. En nuestro caso, fue la inteligencia.

 

El mismo Darwin aplicó su teoría al ser humano, teoría que otros resumieron en términos tan pedestres para la época («Descendemos del mono») que la piadosa esposa del obispo anglicano de Worcester comentó: «Si es así, por lo menos que no se entere nadie».

 

Pero el razonamiento de Darwin era mucho más complejo. En realidad, la idea de descender del mono no es tan terrible, pues al fin y al cabo ya no somos monos, que es lo que importa. Muchas familias tienen antepasados inconvenientes y, cronológicamente, más recientes.

 

Del pensamiento de Darwin creía poder deducir algo más: una explicación plausible de la inteligencia humana basada en razones puramente naturales.

 

¡Qué chasco para el hombre que se considera el centro del universo!: su potencia mental, en el teatro de la vida, no vale más que el mimetismo, la fuerza física o la envergadura de otros animales.

 

Así, más en serio que en broma, empecé a preguntarme: si hubo especies acuáticas que se hicieron terrestres y animales reptantes que ahora vuelan, ¿quién nos asegura que no habrá nuevas adaptaciones que alteren la calidad y la cantidad de nuestras características, incluidas las cerebrales? Somos el único ser pensante del planeta, pero ¿quién nos asegura que seguiremos siéndolo?

 

Ahí caí en la cuenta de que hasta con la teoría de la evolución humana podíamos alimentar nuestro orgullo de animales inteligentes, la necesidad de sentirnos especiales: la arrogancia de la especie…

 

Antes, la investigación científica de nuestros orígenes se encomendaba al examen de los restos fósiles de los primeros homínidos y sus manufacturas. Así, el resultado de estas investigaciones, oportunamente elaborado, nos permitió confeccionar esas tablas de la evolución humana que ilustran los libros científicos: una serie de bípedos puestos en fila según el (hipotético) orden cronológico de su aparición. El primero de la izquierda era casi un mono: pequeño, peludo, encorvado, con brazos y piernas desproporcionadamente largos y arqueados, y la mirada perdida. A medida que avanzábamos hacia la derecha y hacia el presente, los rasgos animales se atenuaban hasta sublimarse en el último de la fila, el Homo sapiens sapiens. Alto, apuesto, con la barbilla y la mirada tendidas hacia el futuro (como si le hubieran asegurado que iba a ser Leonardo da Vinci)...".

Pino Aprile. "Y LORENZ ME DIJO…". En: Nuevo elogio del imbécil".

 

domingo, 16 de agosto de 2026

PENSAMIENTO CRÍTICO - DECÁLOGO DEL PENSAMIENTO CRÍTICO - Texto: Oscar Brenifier y Viktoria Chernenko



 

DECÁLOGO DEL PENSAMIENTO CRÍTICO -

 

Texto: Oscar Brenifier y Viktoria Chernenko

By Bloghemia - lunes, enero 06, 2020 - 


1.] SORPRÉNDETE DE TODO, TAMBIÉN DE LO QUE TE PARECE NORMAL.

 

Encuentra un nuevo sabor en las cosas conocidas, paladea aquello con lo que te encuentras en lugar de apartarlo. 

 

Sorpréndete con la elección de tus palabras, con el modo en que los otros actúan, con los argumentos que se dan. 

 

La normalidad es una manera de matar el pensamiento.

 

2.] NO PIENSES QUE TODO ES POSIBLE.

 

El “todo es posible” hace peligrar seriamente el pensamiento crítico llevándolo por el camino de la indeterminación. 

 

Separa el trigo de la paja usando el sentido común y el principio de realidad. Eso te ayudará a ver si algo es necesario, probable o posible.

 

3]. RECONOCE TUS PROPIOS LÍMITES.

 

Un ser humano no puede ser perfecto. La autoconciencia empieza por el reconocimiento de los propios límites, los de tu mente y los de tu cuerpo. 

 

La capacidad de examinar críticamente a los otros viene de la habilidad para examinarte críticamente a tí mismo. 

 

Aprende a identificar y a nombrar tus problemas y debilidades.

 

4.] NO TEMAS LA REACCIÓN DE LOS OTROS.

 

Si quieres examinar y criticar las palabras y los argumentos de los otros, debes estar preparado para encontrarte con su irritación y su resistencia. 

 

Al ser humano no le gusta enfrentarse a la realidad ni a la verdad sobre sí mismo. 

 

No prestes demasiada atención a sus miedos y no temas molestar a tu interlocutor. 

 

El arte de pensar y cuestionar significa preferir la verdad por encima de la seguridad, la compasión o la complacencia.

 

5.] SÉ PACIENTE Y APRENDE A ESCUCHAR.

 

Tener paciencia significa suspender los propios juicios y reacciones y concentrarte en lo que se da afuera. 

 

Aprende a ser un guerrero sabio: acomete un gesto sólo cuando sea necesario, solo cuando hayas observado el tiempo suficiente. 

 

Si te tomas el tiempo de escuchar y contemplar, muchos actos se harán innecesarios. 

 

La habilidad de responder de forma adecuada es tan importante como actuar de manera apropiada.

 

 

6.] NO PERMANEZCAS EN LA CONFUSIÓN.

 

Clarifica las palabras y los actos, los tuyos y los de tu interlocutor. 

 

Reduce al mínimo la cantidad de tus palabras y pide a los otros que también lo hagan. Esto permitirá distinguir entre lo esencial y lo accidental. 

 

Nombra las cosas en lugar de explicarlas, incluso cuando te mueva un deseo intenso de hablar. Usa la idea de Spinoza: la claridad es la verdad; la verdad es la claridad.


 

7.] EVITA LAS TRAMPAS DE LA PARANOIA Y DE LA INGENUIDAD.

 

Es importante sopesar las propias ideas y no caer en los extremos: ver problemas por todas partes nos lleva a sospechar de modo compulsivo, mientras que aceptarlo todo nos hace ser complacientes. 

 

Comprueba la pertinencia de tu juicio a través del descubrimiento y examen crítico de los supuestos y evidencias que le subyacen.

 

8.] DISTINGUE LO SUBJETIVO DE LO OBJETIVO.

 

Comprueba si tus ideas y acciones se apoyan en tus sentimientos y percepciones o si tienen algún fundamento objetivo. 

 

Para ello usa la razón y el sentido común y ten en cuenta el punto de vista de los otros. Esto te ayudará a distinguir si hay discrepancia entre tu opinión y lo que la realidad te dice.

 

9.] EXAMINA LO QUE SE DICE CON CRITERIOS LÓGICOS, DE PERTINENCIA Y DE COHERENCIA.

 

Distingue el “no lo entiendo” del “no estoy de acuerdo” o incluso del “no me gusta”. Aprende a crear distancia entre tú y lo que estás examinando.

 

 

10.] CUESTIÓNATE A TI MISMO Y A LOS OTROS.

 

Sustituye afirmaciones por preguntas para descubrir lo que las personas piensan. 

 

Cambia tu percepción de lo que significa preguntar: no es solo un medio de obtener información, es también una herramienta para hacer pensar.

 

*Texto de Oscar Brenifier y Viktoria Chernenko. 

PENSAMIENTO CRÍTICO

 



PENSAMIENTO CRÍTICO:

Te explicamos qué es el pensamiento crítico, cuáles son sus características y qué habilidades abarca. Además, por qué es importante y cómo se puede desarrollar.

El pensamiento crítico es un proceso cognitivo racional y reflexivo.

 

¿QUÉ ES EL PENSAMIENTO CRÍTICO?

 

El pensamiento crítico es

la capacidad de analizar de manera reflexiva información, hechos o ideas, con el fin de comprenderlos mejor y tomar decisiones fundamentadas.

 

Consiste en

no aceptar lo que se presenta de manera inmediata, sino evaluarlo, cuestionarlo con argumentos y construir un juicio propio.

 

Este tipo de pensamiento implica

poner en duda lo establecido, buscar razones y evidencias, y evitar que prejuiciosemociones o influencias externas determinen por completo la manera de ver la realidad.

 

Por ejemplo, el pensamiento crítico puede ejercerse al evaluar la información de una noticia antes de compartirla en redes sociales o al analizar distintas soluciones a un problema antes de decidir el siguiente paso.

 

La palabra “pensamiento” proviene del latín pensare (“pensar”), mientras que “crítico” proviene del griego krinein (“separar”, “juzgar”). En conjunto, hacen referencia a un proceso racional que distingue entre lo verdadero y lo falso, lo objetivo y lo subjetivo.

 

PUNTOS CLAVE

    •  
    • El pensamiento crítico es la capacidad de analizar y evaluar ideas, hechos o datos para formar un juicio propio.
    •  
    • Es fundamental para tomar decisiones acertadas, resolver problemas, trabajar en equipo y cuestionar la información que se recibe.
    •  
    • Para desarrollar el pensamiento crítico, es útil fomentar la curiosidad, consultar distintas fuentes, debatir y reflexionar sobre las experiencias.

 

CARACTERÍSTICAS DEL PENSAMIENTO CRÍTICO

 

Las características fundamentales del pensamiento crítico son:

    •  
    • Es racional y reflexivo. Se apoya en la lógica y en el análisis cuidadoso antes de llegar a una conclusión.
    •  
    • Es objetivo. Busca evaluar la información sin dejarse llevar por prejuicios ni intereses personales.
    •  
    • Es sistemático. Utiliza métodos como la observación, la comparación, el razonamiento y, cuando es necesario, el método científico.
    •  
    • Es flexible. Admite distintos puntos de vista y se adapta a nuevas evidencias.
    •  
    • Es ético. Procura que los juicios y las decisiones estén guiados por valores como la equidad y la justicia.
    •  
    • Es creativo. Permite generar nuevas ideas o soluciones a partir del cuestionamiento de lo ya establecido.

Más en: Objetivo y subjetivo

 

HABILIDADES QUE IMPLICA EL PENSAMIENTO CRÍTICO

 

Entre las destrezas que conforman el pensamiento crítico, se encuentran:

    •  
    • Identificar y analizar argumentos para evaluar su validez.
    •  
    • Detectar prejuicios y falacias para distinguir entre afirmaciones fundamentadas y opiniones sin sustento.
    •  
    • Evaluar fuentes de información y determinar qué tan confiables, verificables y pertinentes son los datos recibidos.
    •  
    • Expresar las propias ideas con claridad y respeto, y escuchar con apertura las de los demás.
    •  
    • Resolver problemas mediante la comparación de alternativas y la elección de la opción más adecuada.
    •  
    • Regular emociones para mantener la calma, la empatía y un enfoque colaborativo, aún en situaciones de conflicto.

 

IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO CRÍTICO

 

El pensamiento crítico cumple un papel esencial en la vida académica, social y profesional. En la educación, ayuda a que los estudiantes investiguen de manera independiente, participen activamente en debates y desarrollen la capacidad de trabajar en equipo.

 

En la sociedad, favorece la convivencia democrática y el respeto por los derechos humanos. Además, protege contra la manipulación de la información, especialmente en un entorno saturado de noticias falsas y mensajes engañosos.

 

En el ámbito personal, permite tomar decisiones más conscientesresolver conflictos con empatía y mantener una mentalidad abierta frente a los cambios.

 

Además, el pensamiento crítico se vincula con la innovación, la creatividad y el liderazgo, por lo que es una de las competencias más valoradas en entornos laborales.

 

MÁS EN: POSTURA CRÍTICA

¿CÓMO DESARROLLAR EL PENSAMIENTO CRÍTICO?

 

El pensamiento crítico no aparece de manera espontánea, sino que requiere de un proceso de formación y práctica constante.

 

Algunas estrategias útiles son para desarrollarlo son:

    •  
    • Fomentar la curiosidad.  Hacerse preguntas y no conformarse con respuestas simples o únicas.
    •  
    • Leer y contrastar información. Consultar diversas fuentes y puntos de vista antes de formar una opinión.
    •  
    • Ejercitar la argumentación. Escribir, dialogar o debatir sobre temas de interés y fundamentar las ideas con razones claras.
    •  
    • Practicar la escucha activa. Considerar de manera respetuosa y reflexiva las posturas de los demás.
    •  
    • Analizar experiencias. Reflexionar sobre las propias decisiones y aprender de los aciertos y los errores.
    •  
    • Exponerse a la diversidad cultural y de pensamiento. Ver películas, leer distintos géneros, participar en intercambios y conocer realidades diferentes.