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viernes, 5 de enero de 2018

NEO-LIBERALISMO - DESOCUPACIÓN - La amenaza de exclusión - CONSECUENCIAS CLÍNICAS Y SUBJETIVAS DEL DESEMPLEO - (Por: SERGIO ZABALZA) EL SUJETO DEL INCONSCIENTE ES SUJETO DE DESEO NO SOLO DE NECESIDADES - CULPA, HUMILLACIÓN, DEPRESIÓN Y AISLAMINETO - NEO-LIBERALISMO SE SIRVE DE LA PSICO-POLITICA -NEFASTA EMPRESA NEO-LIBERAL - SENTIRSE LIBRE EN LA ESCLAVITUD - LA DESMENTIDA - VACIAMIENTO SIMBÓLICO - TÓXICO VERBAL - BARBARIE DISCURSIVA - PODER MEDIATICO - SERVIDUMBRE DE LO A-CRITICO - CORRUPCIÓN VERBAL - FANTASIAS DE CATASTROFES, SOLEDAD Y AISLAMIENTO - EL INFINITO MALO - DESENMASCARAR MANIOBRAS DE LOS TRAMPOSOS - VERDAD ÚNICA - EXCLUSIÓN SOCIAL COMO INSTRUMENTO DE MANIPULACIÓN - PAUTAS DE UTILIDAD IMPUESTAS POR EL MERCADO - ESTIGMATIZACIÓN - DRAMÁTICA PARADOJA

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CONSECUENCIAS CLÍNICAS Y SUBJETIVAS DEL DESEMPLEO
La amenaza de exclusión
(Por: SERGIO ZABALZA)

Perder un trabajo significa muchas más cosas que dejar de cobrar un dinero a fin de mes. Supone la peor y más efectiva arma de manipulación del alma humana: el quedar afuera, la nefasta versión con que la pulsión de muerte asoma sus garras en el siglo XXI.













Desde que Cambiemos tomó el poder en diciembre de 2015, casi doscientos mil personas han perdido su puesto de trabajo. Se calcula que en el costado informal de la economía esa cifra aumenta de manera exponencial. 

Un reciente artículo vincula esta pauperización del mercado de trabajo con el empeoramiento de la Salud Mental de la población.

No es para menos, el más leve y elemental análisis indica que el empleo constituye un lugar de privilegio para sustentar cierto equilibrio psíquico a partir de los hábitos, rutinas y contactos sociales que brinda un trabajo estable.  
Con todo, vale intentar dar un paso más allá de lo que el sentido común indica para dimensionar la actual catástrofe social en ciernes.

El sujeto del inconsciente no es un ser de la necesidad, es un ser de deseo. Esto significa que, más allá de las exigencias que el soma impone (vestimenta, vivienda, alimentación, salud, etc.), el ser hablante se nutre de las significaciones que brindan sentido –o no– a las eventuales contingencias. Esto es: una misma escena puede ser interpretada de múltiples maneras de acuerdo al contexto, la enunciación y los dichos que giran en torno a ella.

Para decirlo todo: no siempre perder un trabajo resulta una calamidad, si el contexto ayuda, hay chance de conseguir algo mejor. Lo cierto es que la nefasta empresa neoliberal que nos gobierna  ha hecho todo como para que el crecimiento del desempleo se traduzca en culpa, depresión, humillación y aislamiento.

Por algo, el filósofo Byung-Chul Han observa que el disciplinamiento de los cuerpos y la biopolítica de los que supo investigar y teorizar Michel Foucault ya es parte de la historia, el actual neoliberalismo se sirve de la Psicopolítica: es decir: del control de las voluntades como estrategia para que las personas se sientan libres en su esclavitud, con infinidad de opciones imposibles y culpables de no poder acceder a ellas.

La desmentida


Pero esto no es todo, la actual pérdida de trabajo acontece en un contexto de vaciamiento simbólico por el cual el valor de la palabra (esto es: la posibilidad de expresar el dolor, la expectativa de solidaridad y el llamado al semejante) pierde terreno frente a un cinismo inédito desde el regreso de la democracia en 1983.

El actual gobierno argentino constituye un ejemplo paradigmático de este tóxico verbal que –al socavar la capacidad referencial del lenguaje– corrompe el discurso y corroe el lazo social.

Y no se trata tanto de las promesas incumplidas que la actual administración  acumula de manera cotidiana, sino del recurso perverso por excelencia, a saber: la desmentida.

Esto es: negar a sabiendas de que el otro sabe que el emisor sabe que todos saben que se está mintiendo.

Cuando el emisor  del mensaje, el otro que escucha y todos los testigos coinciden en la falsedad de una frase sin que esto suponga la descalificación del mentiroso, estamos en el terreno de la barbarie discursiva.

Como no podría ser de otra manera, aquí el poder mediático y sus espadas en la justicia son quienes ofician como el Atila de la palabra.
La clínica prueba que el uso constante de la desmentida enloquece a las personas o, en el mejor de los casos, empuja a la sórdida servidumbre de lo acrítico. (El mismísimo jefe de Gabinete ha dicho que “el pensamiento crítico le puede hacer mal a la Argentina”)

Entonces: ¿qué posibilidad de tramitación psíquica puede logar una persona al perder el trabajo cuando el discurso que vocifera la inmensa mayoría de medios de comunicación asevera que los bienes, puestos de trabajo y niveles de consumo de los que se gozaba hasta no hace mucho tiempo, eran meras ilusiones?  

El terrorismo del ¿Y si...?

Entre las múltiples manifestaciones clínicas de esta corrupción verbal que socava la buena fe de las personas figura lo que elijo denominar el terrorismo del ¿Y si…? 

Se trata de una formulación cada vez más recurrente en el consultorio que atestigua la exacerbación de las fantasías de catástrofe, soledad y aislamiento, entre las cuales la pérdida de trabajo ocupa un lugar de triste privilegio.

El ¿Y si…? es una pregunta acorde con lo que Hegel supo denominar el infinito malo, es decir: una escalada de racionalizaciones cuya insensata deriva no lleva a otra parte más que a satisfacer las peores tendencias masoquistas por medio de una autosugestión. Esto enferma. 

De hecho, “la angustia de la segunda tópica freudiana –espera sin esperanzas, expectativa, acecho de nada, pues no está en el tiempo de lo que puede esperar– es un amo sin rostro; y no hay política posible frente a ella, como no sea su transformación en síntoma”.

Por ejemplo, a través de la pregunta: “¿y por qué debería yo saber?”
Es que cuando un paciente aparece con esta modalidad de queja o angustia, no es por el lado de brindar una respuesta que reside la intervención correcta, sino de iluminar esta enunciación tramposa y nefasta a la que hoy el neoliberalismo nos conmina.

Se trata de transmitir que nuestra experiencia de seres hablantes consiste precisamente en no disponer de respuesta a los tramposos ¿Y si…? , sino antes bien en desenmascarar la maniobra que nos empuja a quedar atrapados en esta demanda loca y perversa cuya falsa certeza se asienta en el supuesto de una verdad única. 

No en vano a la pregunta kantiana acerca de ¿qué puedo yo saber?: Lacan contestaba: “nada que no tenga la estructura del lenguaje en todo caso”, léase: las ficciones del lenguaje, entre las cuales el saber ocupa un sitial de privilegio.

Salir de la parálisis del ¿Y si…? permite acceder al acto: sea éste la lucha política, la denuncia, la convocatoria al semejante, etc.

Conclusiones


Se comprende entonces que hoy perder un trabajo significa muchas más cosas que dejar de cobrar un dinero a fin de mes: supone la peor y más efectiva arma de manipulación del alma humana: la amenaza de exclusión.

Nada aterra más a un ser hablante que el quedar afuera. El capitalismo, con diferentes estrategias y estilos según la época y el lugar, ha sabido servirse de esta condición de estructura para someter a las personas a trabajos mal pagos, en condiciones infrahumanas equiparables a la esclavitud.

De hecho, desde hace largos años, el discurso se ha encargado de estigmatizar a todo sujeto que no cumple con las pautas de utilidad que impone el mercado: vago, inútil, inservible, son algunos de los epítetos que las personas repetimos en virtud de nuestra inconsciente adhesión al código que fija el mercado.

Significaciones que cobran el valor de una dramática paradoja no bien se advierte que –neoliberalismo mediante– nos dirigimos hacia una sociedad del ocio para pocos y segregación para muchos, en la que el valor del trabajo como pilar del lazo social se diluye a favor del consumo individualista.

Se trata de hacer visible esta nefasta versión con que la pulsión de muerte asoma sus garras en el siglo XXI.
* Psicoanalista. Hospital Alvarez.
2 Byung Chul Han, “Psicopolítica: Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder”, Herder, 2014.
4 Antoni Vicens,  “No saber qué hacer, poder esperar, no estar a tiempo” en Lakant, Jacques Alain Miller, Buenos Aires, Tres Haches, 2000, p. 49
5 Jacques Lacan, Televisión en Otros Escritos, Buenos Aires, Paidós, 2012, p. 562.




jueves, 4 de enero de 2018

NEO-LIBERALISMO - ZYGMUND BAUMAN - "Hemos reemplazado la solidaridad por la sospecha" --- NUEVOS MUROS NACIONALES --- CONSTRUIR PUENTES Y DERRIBAR MUROS --- VIOLENCIA URBANA --- RAICES DE LA INSEGURIDAD --- DEBILITAMIENTO VÍNCULOS INTER-HUMANOS --- INDIVIDUALISMO --- COMPETENCIA FEROZ --- MIEDO --- INCAPACIDAD ESTADO DE CONTROLAR PODERES ECONÓMICOS --- HÁBITAT NATURAL DE LA INSEGURIDAD EXISTENCIAL --- NO SON PROBLEMAS DE LA POLICÍA NI SE LOS CUERPOS DE SEGURIDAD --- SOCIEDAD DOMINADA POR EL MIEDO --- PROMESAS DE DEMAGOGOS --- VERDADERAS CAUSA DE LA INCERTIDUMBRE --- FUERZAS DEL MERCADO DES-REGULADO --- DEMONIOS QUE NOS ACECHAN --- ESTAMOS HECHOS DE HISTORIA Y LA CONSTRUIMOS

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ZYGMUNT BAUMAN, SOCIÓLOGO Y FILÓSOFO

"Hemos reemplazado la solidaridad por la sospecha"

DAVIDE CASATI (SOCIALEUROPE) TRADUCCIÓN: ÁLVARO SAN JOSÉ LÓPEZ


3 DE AGOSTO DE 2016
Profesor Bauman, parece que se están levantando nuevos muros en Europa, otra vez. Las razones que emplean los políticos para defender las decisiones de construir estos muros, ya sean reales o burocráticos, están relacionadas con problemas de inmigración y seguridad, ¿cómo analiza lo que está pasando? ¿Cuáles son los riesgos de esta carrera por proteger nuestro continente?


Deberíamos estudiar, memorizar y hacer todo lo posible por sacar conclusiones prácticas del análisis que el Papa Francisco (en su discurso de agradecimiento al recibir el premio europeo Carlomagno) realizó sobre los peligros mortales que acarrean “los nuevos muros que se alzan en Europa”; muros levantados, paradójica y equivocadamente, con la intención o esperanza de crear parcelas seguras para sus habitantes en este caótico mundo lleno de riesgos, trampas y amenazas. 

Al señalar que “la creatividad, el ingenio, la capacidad de levantarse y salir de los propios límites pertenecen al alma de Europa”, y recordar que en el último siglo Europa fue testigo de “que un nuevo comienzo era posible” (de paso poniendo los “cimientos de un baluarte de la paz, de un edificio construido por Estados que no se unieron por imposición, sino por la libre elección del bien común, renunciando para siempre a enfrentarse”, de manera que “Europa, después de muchas divisiones, se encontró finalmente a sí misma y comenzó a construir su casa”), el papa Francisco reconoce, con una profunda pena y preocupación, que si “los padres fundadores del proyecto europeo”, “mensajeros de la paz y profetas del futuro”, nos inspiraron para “construir puentes y derribar muros”, la familia de naciones que soñaron crear parece últimamente:

«[…]sentir menos suyos los muros de la casa común, tal vez levantados apartándose del clarividente proyecto diseñado por los padres. Aquella atmósfera de novedad, aquel ardiente deseo de construir la unidad, parecen estar cada vez más apagados; nosotros, los hijos de aquel sueño estamos tentados de caer en nuestros egoísmos, mirando lo que nos es útil y pensando en construir recintos particulares.» 


Parece que las personas tienen cada día más miedo a los continuos ataques que tienen lugar en nuestras ciudades. Independientemente de las razones que llevan a sus autores a realizarlos, que pueden ser diversas, la percepción es que cada vez estamos menos seguros, ¿qué puede hacer la política para mitigar este miedo y no verse abocada a una caza de brujas? 

Las raíces de la inseguridad que usted señala son muy profundas, están arraigadas en nuestro modo de vida, caracterizado por el debilitamiento de los vínculos interhumanos, por el abatimiento y desmoronamiento de las comunidades, y por la tendencia a reformular nuestros problemas sociales comunes en términos de preocupaciones individuales, que transfieren la labor de combatirlos a los que sufren para que se les arreglen como puedan. 


Nuestra incertidumbre y el sentimiento de inseguridad resultante son existenciales: nacen y renacen a diario como consecuencia de reemplazar la solidaridad humana con la sospecha mutua y la competencia feroz. 


El miedo que engendran es difuso y permea todas nuestras actividades diarias, sin fundamento y busca en vano un objetivo en que fijarse, un objetivo visible, palpable y que esté a nuestro alcance, para que podamos intentar controlarlo. 


Pero en nuestro mundo globalizado, sin duda de forma selectiva, formado por unos poderes independientes del control político y políticas incapaces de controlarlos, la brecha que separa la grandiosidad de los quehaceres y la mediocridad de las herramientas utilizadas para controlarlos y usarlos se está haciendo cada vez más grande. 


El “hábitat natural” de la inseguridad existencial, el espacio sujeto a los caprichos de los poderes económicos sin regulación, sin correa y sin control político, continúa por tanto ensanchándose también, y de igual manera aumenta el ansia de reducir la insoportable complejidad de cualquier objeción a medidas simples, instantáneas o atajos, y de apoyar a líderes impetuosos que apliquen estas medidas tan irresponsables y engañosas como escandalosas y rimbombantes son sus promesas, a cambio de la obediencia incondicional de sus seguidores…


La respuesta de la UE al problema de la inmigración parece estar dividida. Lo mismo sucede con temas como la seguridad (Viktor Orban pidió a la UE que copiara el modelo de Trump a este respecto), ¿están a punto de destruir estas fuerzas el sueño que vio nacer a la UE?

En general, hoy en día estamos siendo testigos en toda Europa de una tendencia a reclasificar asuntos socio-políticos urgentes como si fueran problemas de los cuerpos de seguridad y de la policía. 


Esto no deja en muy buen lugar al espíritu que inspiró la creación y la expansión de la Unión Europea. En fin de cuentas, una de las características primordiales de ese espíritu, quizá la más importante, fue una visión de Europa que hiciera de las necesidades militares o policiales un elemento gradual y progresivamente innecesario. 




Si observamos a Trump y a la UE, el miedo parece que se apodera del discurso político, ¿es este el destino de nuestra sociedad, estar dominados por el miedo?


Sin duda se trata de una posibilidad bastante preocupante y perturbadora, aunque no sea necesariamente un destino predeterminado o ineludible. 


Las promesas de los demagogos están ganando lugar, aunque por suerte son efímeras. Una vez que hayamos construido los muros, que hayamos enviado más soldados a los aeropuertos y espacios públicos, o que hayamos denegado el asilo a más refugiados, se hará evidente, por suerte, la poca relación que todo esto tiene con las verdaderas causas de nuestra incertidumbre y con los miedos y ansiedades que generan. 


Las fuerzas del mercado desregulado continuarán perturbando por completo todas y cada una de nuestras certidumbres existenciales. 


Los demonios que nos acechan, como perder nuestro lugar en la sociedad, la fragilidad percibida de nuestros logros vitales o la amenaza del retroceso y la exclusión social, no van a evaporarse y desaparecer. 


Puede que recuperemos la razón y adquiramos inmunidad frente a los cantos de sirena de estos charlatanes incendiarios que solo buscan ganancias políticas a base de llevarnos por el mal camino, pero la cuestión de fondo es otra: ¿cuánta gente tendrá que convertirse en una víctima y perder la vida antes de que esto suceda?


Se apunta cada vez más a la religión, sobre todo al islam, como un factor que entorpece la integración. En Alemania, movimientos como Pegida describen abiertamente al islam como una máscara que utilizan los degolladores, ¿qué cree que deberían hacer las sociedades y los políticos para demostrar la falsedad de esta ecuación? 

Para empezar, evitemos el craso error de extrapolar tendencias duraderas, no hablemos ya de futuros inevitables, de modas o manías actuales. 


Como sugiere el perspicaz y único en su especie sociólogo alemán Ulrich Beck, nuestra confusión actual nace de la discrepancia que existe entre encontrarnos formando parte ya de una “situación cosmopolita”, condenados a cohabitar permanentemente con culturas, modos de vida y religiones diferentes, y el atraso significativo en la tarea urgente de desarrollar y apropiarse de la “educación cosmopolita”. 


Hacer frente a esta discrepancia, es decir, cerrar la brecha que existe entre las realidades en que vivimos y nuestra capacidad para entender su lógica y sus necesidades, no es una tarea que se pueda completar de la noche a la mañana.
En resumen, para que podamos comprender el lío en el que estamos metidos, déjeme que cite de nuevo las ideas irreprochables del Papa Francisco, sacadas del discurso anteriormente mencionado:
“Sueño una Europa, donde ser emigrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano. […] 

"Sueño una Europa que promueva y proteja los derechos de cada uno, sin olvidar los deberes para con todos. 


"Sueño una Europa de la cual no se pueda decir que su compromiso por los derechos humanos ha sido su última utopía”.

Y luego se preguntaba:
“¿Qué te ha sucedido Europa humanista, defensora de los derechos humanos, de la democracia y de la libertad? 

"¿Qué te ha pasado Europa, tierra de poetas, filósofos, artistas, músicos, escritores? 


"¿Qué te ha ocurrido Europa, madre de pueblos y naciones, madre de grandes hombres y mujeres que fueron capaces de defender y dar la vida por la dignidad de sus hermanos?”.

Estas preguntas van dirigidas a todos nosotros, a nosotros, humanos que no podemos sino estar en todos los espacios y tiempos, que estamos hechos de historia y la hacemos, ya sea voluntaria o involuntariamente. 


De nosotros depende que encontremos y demos respuestas, tanto con hechos como con palabras.

Creo sinceramente que el principal obstáculo que impide que encontremos las respuestas es nuestra postergación deliberada en averiguarlas.


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miércoles, 3 de enero de 2018

CONTROL SOCIAL - PIERRE BOURDIEU - TELEVISIÓN Y PERIODISMO (tomado de LA ROUCHE) --- EL ESTUDIO Y SUS BASTIDORES --- EL ESTUDIO Y SUS BASTIDORES --- LA ESTRUCTURA INVISIBLE Y SUS EFECTOS --- CENSURA INVISIBLE --- CORRUPCIÓN --- VIOLENCIA SIMBÓLICA --- ESCONDER AL MOSTRAR - SELECCIÓN DE LA INFORMACIÓN --- CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD --- CIRCULACIÓN CIRCULAR DE LA INFORMACIÓN - HOMOGENEIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN --- SELECCIÓN DE LOS TEMAS --- LÓGICA COMERCIAL EN CONTRA DE LA EVOLUCIÓN DE LA HUMANIDAD --- URGENCIA Y FAST THINKING --- INCOMPATIBILIDAD ENTRE URGENCIA Y PENSAMIENTO --- DEBATES VERDADERAMENTE FALSOS Y FALSAMENTE VERDADEROS --- DEBATES FALSAMENTE VERDADEROS --- CONTRADICCIONES Y TENSIONES




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PIERRE BOURDIEU : TELEVISIÓN Y PERIODISMO
(tomado de LA ROUCHE)

Análisis de los medios, y especialmente de la televisión, que va más allá de los filtros ideológicos y financieros que presenta el modelo propagandista. 

Ese análisis es un trabajo del sociólogo francés Pierre Bourdieu, presentado durante dos conferencias al Collège de France, y luego resumido en un libro (Sobre la televisión).

Bourdieu nota que el periodismo, y sobre-todo la televisión influyen todos los dominios de nuestra sociedad, y que por lo tanto el funcionamiento de esos dominios se ve modificado por la manipulación y la influencia mercantil que pueden tener esos medios. 

Para Bourdieu es imprescindible volver a dar a esos medios su autonomía, condición imprescindible para asegurar su calidad de producción y de funcionamiento.

Bourdieu piensa que es importante elaborar un uso de esos medios de información fuera de toda lógica mercantil. Para él, hay que pensar en una redistribución democrática del acceso a esos medios de expresión y usarlos para asegurar la adquisición de conocimientos para todos.

En los próximos posts expondré los mecanismos que encontró Bourdieu e intentaré encontrar ejemplos explicativos para ilustrar las consecuencias de esos mecanismos. 

Bourdieu empieza con lo más visible para luego acabar con los mecanismos invisibles, es decir los que solo se pueden ver analizando el microcosmo en sí.

EL ESTUDIO Y SUS BASTIDORES

Para Bourdieu es importante ir a expresarse en la televisión, pero no a cualquier precio; solo se tendría que ir si las condiciones son favorables. 

Las condiciones habituales son demasiado restrictivas ya que el tiempo para hablar está limitado, que el tema está impuesto y que hay un animador que se encarga de canalizar el discurso. 

Aceptar esas obligaciones implicaría que uno no va a la televisión para decir algo (ya que las condiciones les impedirán hacerlo) sino para hacer ver y ser visto.

Bourdieu deseaba que haya una reflexión conjunta entre intelectuales y periodistas sobre la opción de aceptar o no las invitaciones y lascondiciones que se deben de imponer para evitar una instrumentalización de los invitados.

LA ESTRUCTURA INVISIBLE Y SUS EFECTOS

Para poder entender los mecanismos que formatean las prácticas periodísticas, se tiene que usar la noción de “campo periodístico”. El mundo del periodismo es un microcosmo autónomo,con sus propias reglas. Eso hace que lo que pasa en ese mundo no se puede entender de forma directa mediante unos factores exteriores.

PIERRE BOURDIEU : CENSURA INVISIBLE

El acceso de un individuo a la televisión tiene como consecuencia una perdida de su autonomía debida a las restricciones impuestas: tiempo de palabra limitado, sujeto impuesto… Esas restricciones hacen que es poco probable que se pueda decir algo nuevo e importante.

La censura que pesa sobre los invitados y l@s periodist@s tienen diversos orígenes:

---Política mediante la nominación de los dirigentes de los canales;

---Autocensura y conformismo debido a la precariedad del empleo en las profesiones audiovisuales. Si uno no sigue la línea será fácil encontrar otro periodista que lo haga. Así se puede ver una selección de los temas de los cuales se habla y un formateo de los comentarios sobre esos temas;

---Económica ya que los diferentes actores tienen relaciones complejas: el Estado y sus subvenciones, los anunciantes y sus contratos que aportan dinero a los canales (estimado a 90% de su financiación), los propietarios que tienen que satisfacer a los accionistas… 
Es evidente que hay cosas que un gobierno no hará sabiendo que detrás de NBC está General Electric, que CBS es propiedad de Westinghouse, que detrás de telecinco, cuatro y canal+ 2 está Berlusconi (accionista al 41%).

Para Bourdieu esos son mecanismos que hasta la persona menos crítica del mundo puede percibir. Sí que es importante tomar esos mecanismos en cuenta, pero no se puede explicar todo solo con estos. Esconden otros mecanismos anónimos e invisibles que permiten que se ejerce varios tipos de censuras. Esas censuras transforman la televisión en un instrumento para mantener el orden simbólico.

CORRUPCIÓN

Bourdieu comenta que su trabajo no tiene por objetivo de denunciar explícitamente a unos periodistas aunque nombra unos de ellos como ilustración de lo que avanza. Para él los periodistas son tanto manipuladores que manipulados, y manipulan aún mejor que están manipulados ellos mismos, y ya no consientes de estarlo.

Denunciar los escándalos de corrupción de un periodista en concreto no sirve a más cosas que desviar la atención ya que esconde el hecho de que la corrupción es estructural. Para Bourdieu esa corrupción estructural es la única interesante de estudiar ya que permite comprender los mecanismos del microcosmo.

VIOLENCIA SIMBÓLICA

La televisión ejerce una forma de violencia simbólica con la complicidad inconsciente de los que la sufren pero también de los que la ejercen. Para empezar con lo más fácil contemplemos los sucesos.

El reino de la Audiencia impone los sucesos como información principal cuando antes se destacaba esa “información” por respeto a los que sufren ese suceso. 

Pero para tener más Audiencia hay que hablar de cosas que hacen vender, y para eso no hay mejor que la sangre, el sexo, la violencia y los dramas. A partir de allí ya no es información sino espectáculo.

Cuando alguien está asesinado en la calle, casi siempre se ve una imagen de una mancha de sangre que se ha quedado en la acera. Esa información le importa a otras personas que a los familiares del muerto? Qué aporta esa imagen a la información? Qué aporta insistir en ese suceso? 

De la misma forma con lo de Gaddafi: una cosa es decir que ha muerto linchado por una parte del pueblo libio; otra cosa es mostrar imágenes asquerosas de un hombre muerto en condiciones bestiales, y volver a mostrarlo durante toda una semana.

Pero más que para hacer vender, los sucesos hacen diversión. Desvían la atención de otras cosas más importantes y relevantes. Mira bien por aquí para no fijarte de lo que pasa por allá! 

Bourdieu llama la atención a fijarse en que esos sucesos son unos hechos omnibus, es decir que no tienen que chocar a nadie, que no tienen que dividir a nadie, que no crean polémica, que hacen consenso y que son sin juego.

Pero esos sucesos tienen otro interés (en más que dejar a la gente constantemente asustada, lo que no destaca Bourdieu) que el de aumentar la Audiencia, que es el de ocupar tiempo de antena que se podría haber aprovechado para decir cosas más importantes. Ese tiempo de antena es un recurso contado en la televisión y por lo tanto esas cosas fútiles son importantes porque permiten esconder cosas importantes.

Por eso l@s que usamos twitter de forma crítica para informarnos vemos una diferencia muy grande entre lo que podemos leer allí cada día y lo que fluye por la televisión. Hubiera sido interesante conocer el punto de vista de Pierre Bourdieu sobre ese nuevo actor en el mundo de los medios de información.

Bourdieu nota que la televisión ejerce un monopolio sobre la formación de los cerebros de la mayoría de la población al insistir sobre sucesos, al llenar tiempo contado con cosas vacías. 

Se apartan informaciones pertinentes que serían imprescindibles de conocer para que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos democráticos. Sí que existen otras fuente de información pero todavía hay muchísima gente que no lee ningún diario o que no usa twitter para informarse sino para comentar sobre lo que se ha desayunado por la mañana.

Eso provoca una división entre los que toman tiempo para informarse y los que dependen totalmente de la televisión. Esos, por tener la tele como única fuente de información tienen un bagaje político muy pobre ya que lo poco que saben de política se resume a reconocer rostros, nombres, frases destacadas por la tele, sin conocimiento de las demás frases. Sus opiniones dependen de la información que puedan tener, y por lo tanto sus opiniones están formateadas por la televisión.

PIERRE BOURDIEU : ESCONDER AL MOSTRAR  - SELECCIÓN DE LA INFORMACIÓN

La televisión esconde hechos al mostrar otros hechos que los que habría que difundir para informar, o al mostrar los hechos de tal manera que se vuelven insignificantes, que no se corresponden para nada a la realidad.

Bourdieu comenta que l@s periodistas, debido a las restricciones de su profesión, a su visión del mundo, a su formación… seleccionan dentro de la realidad un aspecto peculiar en función de sus categorías de pensamiento. Esas categorías, construidas por el entorno social, formación, trabajo, clase social…, son estructuras invisibles que organizan lo percibido, que determinan lo que se ve y lo que no se ve.

Por ejemplo, siempre que se hace una manifestación, lo que fluye por la tele será el número de manifestantes, los organismos oficiales presentes, y unas imágenes de las posibles “violencias”, como se vio en Roma el 15 de Octubre. Pero casi nunca se habla de las reivindicaciones, y cuando se hace no se da tiempo para argumentar, lo que provoca que lo más importante para los que se manifestan no se dice.

Así l@s periodistas operan una selección en la información que se mostrará, y una construcción de lo seleccionado. Su principio de selección siendo lo sensacional y lo espectacular (pero lo sensacional para ellos), no se hablará de algunos eventos muy importantes mientras otros eventos banales serán sobre-mediatizados. 

Así la televisión transforma la realidad en un espectáculo y llama a la dramatización gracias a las imágenes y a las palabras que comentan esas imágenes.

La competición dentro de la profesión hace que l@s periodistas siempre están en búsqueda del scoop, y no se hace scoop con algo banal. Como se copian entre ell@s para sacar una información antes de los demás, o sacar un detalle que le diferencie de l@s demás, la búsqueda de la exclusividad lleva a una uniformización y a la banalización.


CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD

De forma muy paradoxal, cuando el rol de un periodista es de hablar de lo que pasa, y por lo tanto de hablar de lo ordinario, solo son los hechos extraordinarios los que están destacados.

Basándose en un trabajo de Patrick Champagne, Bourdieu muestra que la búsqueda de lo extraordinario puede tener efectos políticos. Gracias a su potencia de evocación, la imagen televisada puede hacer existir ideas, representaciones o grupos según las categorías quel@s periodistas usan para pensar. 

A partir de allí esos grupos e ideas, que existen o no en la realidad empiezan a tener vida en la tele, y esa se vuelve un instrumento de creación de la realidad que le da visibilidad a un grupo y no a otro.

Por ejemplo dentro de un grupo heterogéneo, después de hablar con gente que no saben bien que decir, l@s periodistas buscarán gente más politizada para obtener discursos más claros, gente que parezca seria y que se tome en serio para hacer de su palabra la representación de la opinión del grupo en su totalidad.

Además Bourdieu nota que la tele se vuelve el arbitro de la existencia social y política. Una de la cosas que está en juego en las luchas políticas es la capacidad para imponer una visión del mundo según determinadas categorías. 

Al imponer esas categorías se crean grupos que podrán llegar a obtener ventajas sociales, a hacer presión. Esas luchas tienen un rol determinante en la tele, y para poder existir un grupo tiene que manifestarse para la televisión, para que ella se interese.

Mi visión sobre eso es que actuar así puede llevar a una perdida de la identidad política. Al transformar su apariencia y su discurso o sus actos para complacer a los periodistas, poco a poco se puede desviar de lo que importaba al grupo al principio. Para mi lo malo no es de pasar en la tele sino de hacer todo su posible para pasar en la tele, porque eso provoca que se deja atrás lo que nos importaba al principio.

PIERRE BOURDIEU : CIRCULACIÓN CIRCULAR DE LA INFORMACIÓN - HOMOGENEIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN

Para Pierre Bourdieu, los productos periodísticos son mucho más homogéneos de los que se cree. Las pequeñas diferencias entre esos productos están generadas más que nada por la tendencia política del periodista y del periódico. 

Esas diferencias esconden profundos parecidos, particularmente debidos a las restricciones impuestas para acceder a la fuente de información, y a otros mecanismos entre los cuales el más importante es la lógica de competición. 

Tod@s l@s periodistas están sometidos a las mismas cifras, mismos sondeos, mismas fuentes, mismas restricciones, lo que produce la homogeneización de la información que fluye por los periódicos, canales de tele y de radio. 

Para Bourdieu una prueba de eso es la facilidad con la cual l@s periodistas pueden pasar de periódico a otro.

Esa homogeneización se vuelve posible porque la producción de la información es colectiva, no solo por la participación de los que permiten la elaboración y la difusión de una información, sino también con todo el conjunto de periodistas. 

Es la lógica de competición que lleva a eso porque para llegar a decir o mostrar algo antes de l@s demás l@s periodistas hacen cosas que no harían si l@s demás no existieran. 

Por ejemplo investigar sobre la información que les viene, o confrontar esa información con otras fuentes pone en peligro la exclusividad que puede tener un@ periodista sobre esa información. Por lo tanto para sacarla antes de l@s demás y ganar esa “carrera de la información” se confía, por no decir que se cree ciegamente, en la fuente de información.

De otro lado Bourdieu nota que nadie lee tantos periódicos como l@s periodistas, y que tienen la tendencia de pensar que todo el mundo hace lo mismo, olvidando que mucha gente no lee ningún periódico, o uno solo. Para l@s periodistas esa práctica es imprescindible ya que para saber lo que van a decir, tienen que saber lo que los demás dijeron, y particularmente los periódicos de referencia. 

La lógica está en que si un periódico trata de un evento, no se pueden permitir de no tratarlo. Ese mecanismo también provoca la homogeneización de la información. Las pequeñas diferencias en la manera de tratar la información no hacen más que esconder grandes parecidos.

Ese juego de espejos provoca un encerramiento mental, ya que ese modo de funcionamiento sirve para que l@s periodistas estén en el ojo (los demás hablan de la misma cosa que yo, ese tema está de moda) y para diferenciarse de l@s demás, pero generalmente con diferencias tan pequeñas y insignificantes que que l@s telespectador@s no lo ven. Por ejemplo será algo como “estos no obtuvieron el sonido pero nosotros sí”, o “somos los únicos a haber entrevistado al vecino de la víctima”. 

Según los productores esas pequeñas diferencias contribuyen al éxito de su santidad Audiencia, aunque para que sea perceptible para l@s telespectador@s, estos tendrían que mirar varios telediarios a la vez, o leer varios periódicos.

SELECCIÓN DE LOS TEMAS

El hecho de que l@s periodistas tengan el mismo tipo de formación universitaria, se lean entre ell@s, se vean entre ell@s, se encuentren siempre durante debates en los cuales siempre intervienen l@s mism@s invitad@s tiene un efecto de censura sobre la información. 

Una censura más eficiente que la que pueda ejercer un poder central ya que está invisible. De hecho tod@s l@s periodistas dirán que están libres de decir lo que quieran, que nadie les impedirá de hacerlo. Entonces porqué todo lo que puedan decir está tan formateado? 

Para romper el circulo vicioso, Bourdieu llama a hacer “fracturas mediáticas”, es decir unas acciones que interesan los medios por su aspecto espectacular.

L@s periodistas que nos tienen que informar están ell@s mism@s informados por otr@s informador@s que deciden de la información importante de difundir. Esos informadores son agencias de prensa como Reuters , fuentes oficiales como ministerios, policía, empresas, etc. Por lo tanto si l@s periodistas no siempre tratan de temas importantes no solo viene de sus categorías de pensamiento sino también de una retención de información por parte de esos informadores de los cuales l@s periodistas dependen. Esos controlan la información sobre la información, lo que al cabo crea una nivelación de lo que se pueda decir.

LÓGICA COMERCIAL EN CONTRA DE LA EVOLUCIÓN DE LA HUMANIDAD

La lógica de Audiencia que al principio solo era una herramienta al servicio de la televisión, se ha impuesto como una mentalidad en las salas de redacción y en las editoras. Ya no se piensa en términos de calidad sino de éxito comercial. 

Bourdieu nota que si antiguamente el éxito comercial inmediato se veía como sospechoso, ahora el mercado se pone de juez y sirve de órgano de legitimación para ese tipo de producción. Ahora es el número de ventas que hace el éxito de un autor, y no su reconocimiento por los demás autores.

Con la Audiencia, es la lógica comercial, la lógica del mercado, que se impone a las producciones culturales. Pero las más importantes producciones culturales de la humanidad fueron producidas contra esa lógica comercial: poesía, matemáticas, filosofía… Así que la introducción de esa lógica en el mundo cultural pone en riesgo las condiciones de producción de nuevas obras de ese tipo ya que no corresponden con las esperanzas de los clientes. 

Por ejemplo ya no se hace ciencia sino tecno-ciencia, es decir que se investiga casi solo en lo que pueda derivarse comercialmente, y la investigación fundamental que se tendría que hacer para que conozcamos mejor nuestro ser y nuestro mundo no se hace. Por lo tanto es la capacidad de la humanidad a avanzar y a elegir su camino que se pone en peligro.

PIERRE BOURDIEU : URGENCIA Y FAST THINKING

“Los banqueros saben contestar rápido, están pagados para eso. Eso no es el caso de los universitarios que reflexionan, y que presentan matices difíciles de transcribir.” Periodista del periódico francés L’Expansion

La lógica de Audiencia en la televisión y la concurrencia entre periódicos se traduce por la urgencia de tratar la información, y se crea una “concurrencia temporal” para obtener la exclusividad o buscar la pequeña diferencia que permita desmarcarse.

Cuando un periódico concurrente cubre un tema, l@s periodistas tienen que cubrirlo también, intentando obtener una información que el concurrente no obtuvo. 

Entonces se imponen unos temas al lector/telespectador porque se imponen a los productores, y se imponen a los productores por la concurrencia con otr@s productor@s.

La consecuencia de esa presión que ejercen l@s periodist@s entre ell@s se traduce por la elección de ciertas opciones, por ausencias y presencias.

INCOMPATIBILIDAD ENTRE URGENCIA Y PENSAMIENTO

Bourdieu insiste en el hecho de que la televisión no favorece la expresión del pensamiento. 

Esto es un problema filosófico que planteaba Platón, esa diferencia entre el filósofo que tiene tiempo para pensar y la gente en la ágora que se encierra en la urgencia. Concluía que existe un enlace negativo entre la urgencia y el pensamiento. 

Pero en la televisión la urgencia es una segunda naturaleza, y siempre se encuentra algún@s expert@s que piensan más rápido que l@s demás, los fast-thinkers como les llama Bourdieu, que son capaces de pensar en condiciones en las cuales nadie más puede pensar.

Si es@s expert@s son capaces de intervenir tan rápidamente, es porque piensan por ideas preconcebidas, por clichés. Esas ideas fluyen en el entorno mediático y se pueden oír casi cada día, así que cuando l@s expert@s las emiten, el público ya aceptó esa idea,que sea por demostración o simplemente por repetición. 

Así cuando se emite una idea preconcebida, la comprensión entre el que habla y el que escucha es instantánea; es instantánea porque la comunicación no lo es ya que empezó hace días, meses, años.

Al contrario el razonamiento implica tomar tiempo, primero para demostrar que la idea preconcebida está equivocada, y luego para presentar otras ideas y argumentar en favor de esas, comparando una con otra, presentando los matices. 

Ese tiempo es justamente lo que no existe en la tele ya que una información se tiene que poder comentar en pocos minutos, entre el tiempo y el deporte. Así que es imposible escuchar allí unas demostraciones que por naturaleza están enlazadas con el tiempo.

Pero si la televisión siempre privilegia a l@s mism@s intervinientes que proponen ese fast food cultural basado en ideas preconcebidas, no solo es porqué los canales de televisión tienen una cartera de expert@s estrella (Sra X sobre EEUU, Sr Y sobre Libia, Sra Z sobre Sanidad…), sino también porque que la urgencia les impide tomar tiempo para buscar a Sotr@s expert@s, que a lo mejor tendrían algo que decir, algún pensamiento divergente.

Algo que Bourdieu no comenta, seguramente porque sale del campo periodístico, es que es@s expert@s tampoco son neutr@s. Con unas búsquedas rápidas uno se puede dar cuenta de las relaciones que tienen con la industria, los bancos y tal, que les pagan como consultor@s para hacer pasar mensajes aprovechándose de su reputación y prestigio. Pero entonces que escucharemos durante esa intervención? El punto de vista del expert@ o del consutor@?
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PIERRE BOURDIEU : DEBATES VERDADERAMENTE FALSOS Y FALSAMENTE VERDADEROS

Es importante estudiar un poquito los debates porque representan la “democracia” en la televisión. Es la demostración de que unas cuentas personas que no están de acuerdo pueden exponer y discutir de sus puntos de vista en un mismo espacio. 

Pero para Bourdieu esos debates solo presentan una ilusión de democracia ya que son más falsos que la virginidad de la virgen María. Él identifica dos tipos de falsos debates.

DEBATES VERDADERAMENTE FALSOS

Esos son “debates” que se reconocen muy rápido, ya que confrontan individuos que se conocen, que se encuentran a menudo para comer, que se cruzan en varios programas de tele. 

Es el universo de los invitados permanentes, un mundo cerrado de personas que se oponen entre ell@s pero de manera convenida. 

Este mundillo encerrado en sí mismo es ajeno a los problemas de l@s demás, y es como si solo importará sus puntos de vista, sus planteamientos, sus reflexiones. 

Entonces de esos debates no hay que esperar nada ya que l@s “oponentes” están de acuerdo sobre lo principal y solo van a debatir sobre detalles (como los políticos vaya).

Esos personajes pueden ser intelectuales, editorialist@s, filósof@s auto-proclamad@s. Son como parte de nuestras vidas al igual que los carteles publicitarios en el metro. Un@s sociólog@s frances@s designaron a esos personajes como “editócratas”, y expusieron las características que permiten reconocerl@s:

---No se callan nunca. Cuando no hay problemas son capaces de inventarles;
---Hablan en todos sitios: prensa escrita, televisión, radio, internet;
---Hablan sobre cualquier tema como si fueran expertos en todo, aunque fuera para decir tonterías;
---Son omnipresentes, a tal punto que uno se puede preguntar dónde encuentran el tiempo para pensar, leer y analizar;
---Son dinosaurios que okupan el espacio desde años y años (para cuando el desalojo?);
---Renunciaron desde años a pensar por sí mismo. Viven, piensan y escriben según el espíritu de la época y cambian de opinión como de calcetines;
---En el fondo, cual sea su tendencia política anunciada, tod@s piensan lo mismo;
---Son modeladores de la realidad: la modelan hasta que encaje en sus modelos ideológicos;
---Tienen una total impunidad. Atacar directamente a uno provoca que tod@s te caen encima;
---No tienen ninguna vergüenza en ser lo que son.

DEBATES FALSAMENTE VERDADEROS

Para ese tipo de debate, que tiene toda la apariencia del debate democrático, Bourdieu expone varias operaciones de censura, unas visibles en las cuales el presentador tiene un rol predeterminante, y otras invisibles.

Lo más visible en un debate es que el presentador impone varias cosas como el tema (a veces tan absurdo que responder a la problemática también lo es), la regla del juego, los signos de importancia (un sindicalista no tendrá el mismo tratamiento que un intelectual reconocido), el tono con el lenguaje verbal y no verbal: miradas, gestos, silencios, movimiento de los ojos… y también con su manera de formular sus intervenciones. 

Bourdieu da como ejemplo la diferencia en las formas de decir gracias: hay una forma de decir gracias que significa “te agradezco por tu aportación”, y otra que quiere decir “ya está, se acabó. Por fin podemos pasar al siguiente”.

La comunicación no verbal es algo inconsciente (la mayoría de las veces) y hay tantos niveles en la comunicación que es imposible controlarlo todo a menos de interpretar un papel y de practicar la lengua de madera. 

Así el lenguaje no verbal refleja el espíritu del presentador y puede llevar a hacer sentir su impaciencia, su indiferencia, y así el que habla puede perder los papeles, olvidar una parte de su argumentación… 

Otra manera de censurar que tiene el presentador es de cortar una reflexión en cualquier momento tomando como escusa el tiempo de palabra o la pretendida ignorancia del público.

Eso nos muestra una problemática importante del punto de vista democrático. Tod@s l@s que vienen a hablar no son iguales en el estudio de televisión; por una parte hay profesionales de la comunicación, gente acostumbrada a hablar en los medios, y por otra parte gente que no. 

Las desigualdades impresionantes, así que si el presentador quiere restablecer algo de igualdad entre l@s participantes del debate, tendría que asistir a las personas que no son profesionales de la comunicación para ayudarles a formular y exponer sus pensamientos. 

Pero resuelta que nunca lo hace, prefiriendo respectar la igualdad de la regla del juego: tod@s tienen el mismo tiempo de palabra. A veces el presentador hace todo lo contrario, por ejemplo no dándoles la palabra cuando la esperan, o dándosela cuando ya no la esperan…

Pero también hay una censura invisible, de la cual el estudio de televisión es el resultado. El estudio tiene que reflejar un cierto equilibrio “democrático”, como si fuera un combate: 2 de “izquierda” contra 2 de derecha. 

Pero cuando uno mira un debate en la tele solo piensa en lo que tiene delante de los ojos, y “no se ve, en un percibido construido, las condiciones sociales de construcción” : hay un trabajo preparatorio para obtener ese estudio. 

Hay gente que nunca se piensa en invitar, gente que se invita pero que rechazan. Es muy raro que un telespectador se diga “Porqué no invitaron a Fulano?”.

Luego Bourdieu expone la manera de la cual se prepara un debate. Antes del programa hay un dispositivo de preparación montado a base selección de perfiles para que encajen con el tema del debate y con la dirección que se le quiere dar, y de conversaciones preparatorias con l@s participantes (presencial, por coreo…). 

Se les expone el guión del programa en el cual tendrán que integrar sus intervenciones, y se les expone unas formas de contestar a las preguntas. 
Pero en ese guión no hay mucho sitio para la improvisación, la palabra libre, que es potencialmente peligrosa para el presentador. 

Aquí la escusa del tiempo permite cambiar de tema muy a menudo por lo cual es casi imposible debatir a fondo, ya que exponer ideas implica tomar tiempo, sobretodo si son fuera de lo común. 

Muchas veces resulta que l@s participantes ajen@s al mundo de los medios, con el estrés provocado, repiten al exacto lo que se les había sugerido durante la conversación preparatoria.

CONCLUSIÓN

Dispositivo desfavorable para los principiantes del estudio, complicidad entre profesionales del pensamiento desechable, “buenos clientes” que no le darán problemas al presentador, categorías de pensamiento del presentador que le puede llevar a formular preguntas que no tienen lugar, construcción del estudio… 

Con ese análisis Bourdieu nos muestra que los debates televisados imitan los debates democráticos. Pero otro efecto que tienen es que dan la impresión de que se han contemplado todos los aspectos de una problemática, todas las alternativas posibles, y eludan los debates de verdad ya que ocupan el tiempo que se hubiera poder aprovechado para hacerlos.

PIERRE BOURDIEU : CONTRADICCIONES Y TENSIONES

Como se vio en los artículos precedentes, la televisión es un medio de comunicación muy poco autónomo regido por una serie de restricciones como las relaciones sociales entre periodistas, las relaciones de competición y las de connivencia, el origen social, la formación académica, las categorías de pensamiento y tal. Eso hace que ese medio de comunicación aparentemente desembridado está embridado.

Bourdieu destaca que la televisión tiene la capacidad de transformar a los que la producen, y así en vez de servir a los telespectadores, como lo suponían los “sociólogos” en los años 60, se ha transformado en una barrera de acceso hacia los telespectadores. Así por ejemplo la televisión tiene un poder enorme respecto a la difusión de las actividades de producción cultural, científica y artística.

Según Bourdieu la televisión ha llevado hasta el extremo la contradicción entre la autonomía imprescindible para la producción cultural y las condiciones sociales útiles para transmitir esas producciones a todo el mundo, esas condiciones estando sometidas a la lógica mercantil mediante la medida de la Audiencia.

Esa contradicción se ve en el mundo del periodismo con las fuertes tensiones entre los que quieren defender valores de libertad respecto al comercio, a los jefes, y los que se someten a esa “necesidad”… y que están bien retribuidos por eso. 

Para resumirlo de forma muy rápida se puede hablar de oposición entre los que tienen tareas de “bajo nivel”, que hacen el trabajo invisible, y los que viven en la luz de los proyectores. Eso pasa porque la gente que hace el trabajo invisible es más crítica que lo era antes, probablemente porque son mucho más cultos que lo eran hace unas décadas. 

Pero para Bourdieu esa tensión no es lo suficientemente importante para transformarse en resistencia individual y/o colectiva.

Para entender todo lo que se ha comentado en los últimos artículos no hay que quedarse con un “responsabilidad individual” y pasar a examinar los mecanismos globales, las estructuras. De hecho para Bourdieu ese tipo de estudios es el único que tiene derecho a ser llamado estudio sociológico. Él fue atacado violentamente por el mundillo mediático que le acusaba de hacer ataques ad hominem cuando sus ejemplos solo servían a ilustrar los mecanismos que exponía. 

De allí salió la duda de saber si se podía criticar la televisión en la televisión.

La televisión es un mundo en el cual los agentes sociales, a la vez de tener la apariencia de la importancia y de la libertad, son marionetas dentro de una estructura. En los pasados artículos ya se presentó por encima una parte de estas estructuras y se van a presentar con más detalles en los próximos.






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