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viernes, 9 de diciembre de 2016

ANTONIO VIVALDI - Lo mejor de Vivaldi

ANTONIO VIVALDI - Four Seasons ~ Vivaldi

LCT - ***Flexiseguridad y trabajo: el moderno paradigma liberal en relaciones laborales Por Dr. Ignacio Leonardi, (docente UBA-UNLZ),*** - LIBRE MERCADO - TRABAJO ES UN COSTO - ESTADO AUSENTE - INCREMENTO RENTABILIDAD EMPRESARIA - MERCADO LABORAL FLEXIBLE - CONTRATACIÒN LABORAL FLEXIBLE Y BARATA - REQUISITOS EXIGEN INVERSORES EXTERNOS ENMATERIA LABORAL - LIMITAR PROTECCIÒN LEGISLATIVA Y CONVENCIONAL AL TRABAJADOR - LIMITAR PODER SINDICAL - DISMINUIR PRESIÒN IMPOSITIVA - LIBERTAD SINDICAL - NEGOCIACIÒN COLECTIVA - DEFICIENTE DEMOCRACIA DE CAMARAS EMPRESARIAS - SALARIO DE ACUERDO A PRODUCTIVIDAD EMPRESARIA - ELIMINACIÒN INDEMNIZACIÒN POR DESPIDO -

Flexiseguridad y trabajo: el moderno paradigma liberal en relaciones laborales

Por Dr. Ignacio Leonardi, (docente UBA-UNLZ), columnista de Mundo Gremial.
Macri y Vidal, en Cresta Roja
Macri y Vidal, en Cresta Roja

Las clásicas teorías económicas de libre mercado, donde el trabajador es un costo y el Estado un espectador, se presentan en la actualidad con un nuevo paradigma. 
Nutridas del repaso histórico de su fatídico paso por la política nacional, han redefinido su presentación, disfrazando la innegociable ambición desmedida de rentabilidad bajo el aparente escenario de un diálogo social que busca el pretendido equilibrio entre capital y trabajo.
El paradigma de flexiseguridad consiste en el equilibrio entre un mercado laboral flexible y la protección del empleo. 
Pretende asegurar condiciones de contratación flexibles y baratas, que a la vez brinden al trabajador desempleado respuestas a las contingencias que debe afrontar hasta encontrar un nuevo empleo, al que accederá de mejor manera a través de políticas de capacitación y formación.
Se trata de la respuesta a través de la cual las economías con mayor PBI del mundo (nucleadas en la OCDE, quien hacia 2008 publicó un informe sobre el tema más tarde tratado por la OIT) intentan solucionar el problema del mercado laboral y las inversiones. 
Entienden, estas naciones, que el intenso proteccionismo de la legislación laboral, junto con el impacto de las negociaciones colectivas y una enérgica sindicalización –particularmente en América Latina- son los obstáculos que deben ser removidos para generar inversión y nuevos puestos de trabajo. Agrega, en la mencionada lista, la aguda presión fiscal como variable que termina de cerrarle la puerta al desembarco de capitales inversores.
Con idéntico diagnóstico, el plantel estable de los siempre iluminados editorialistas comienzan a escribir ríos de tinta sobre la necesidad de aumentar el empleo privado y mejorar la competitividad con la receta explicada. 
Se trata, a todas luces, de la más lisa y llana flexibilización laboral. Se trata de la imposición de un nuevo paradigma de relaciones laborales que destruye las históricas conquistas del mundo trabajador, contratándolo barato, despidiéndolo sin costo y menospreciando a sus organizaciones; todo ello con la excusa de la productividad y las inversiones.
Las líneas de intervención que requiere la instalación de este modelo, distinguen dos abordajes. Uno en el plano colectivo, en torno a la sindicalización y las negociaciones colectivas. El otro, en el plano individual, en torno a las formas de contratación y las indemnizaciones ante la extinción del vínculo laboral. 
Ambos exigen un determinado posicionamiento en relación al rol que asumirá el Estado frente a las modificaciones legislativas necesarias para la adopción del nuevo régimen y como este cambio se transforma en la piedra angular del actual viraje en materia de política internacional, integración regional y tratados de libre comercio.
Indudablemente, el régimen pretendido encuentra como principal obstáculo al movimiento obrero y sus organizaciones. 
Por este motivo, el discurso avanza en dos sentidos. Uno consiste en el cuestionamiento de la base de legitimidad de las organizaciones. Se insiste constantemente en la imperiosa necesidad de asegurar un modelo sindical que se cimiente en un verdadero apego a la libertad sindical y, además, en la real participación de los representados en la vida interna del sindicato. Mal que les pese, todo ello sucede.
El ataque a la libertad sindical es el viejo argumento contra la unicidad promovida. Pretenden una adhesión irrestricta a la libertad sindical, al modo del modelo chileno, donde no exista un régimen de personería gremial como monopolio del interés colectivo, atomizando el poder de negociación con el consecuente perjuicio para el trabajador. 
En lo que refiere a la vida interna, la democracia sindical es, sin duda alguna, un rasgo característico del modelo sindical nacional. Y aunque perfectible, materializa la más acabada participación directa del trabajador en la organización al momento de elegir a su representación de base. 
El delegado de fábrica, aquel compañero presente en el establecimiento, es elegido por el voto directo y secreto de los trabajadores a quienes representará. Es ese preciso acto, donde la democracia sindical abandona el plano formal y se trasforma en práctica. Práctica envidiada por el mundo entero donde, sin ir muy lejos, aún en un país como Brasil donde fue electo un presidente que surgió de entre las filas del movimiento sindical, no cuentan con delegados en las fábricas.
En cuanto a la negociación colectiva, el segundo de los sentidos del discurso en el plano colectivo, se replica la finalidad atomizadora, planteando la necesidad de favorecer la discusión por empresa y no por rama de actividad. 
Se trata de una negociación descentralizada, por unidad de explotación, de manera que se pueda atender las especiales ventajas y dificultades de cada empresa. 
Lo mencionado, no solo genera situaciones desiguales para trabajadores iguales, alcanzándose distintas condiciones de trabajo por el solo hecho de pertenecer a distintas empresas aunque ambas sean de la misma actividad; sino que además su génesis obedece a la falta de representatividad que la signataria empleadora detenta respecto de los intereses y demandas de las empresas que representa.
Por el contrario, si la negociación por rama de actividad produce distorsiones en los intereses de alguna/s empresa/s que integran la parte signataria, donde hasta quizás siquiera son contemplados, debería plantearse el argumento de la deficiente democracia en la participación de la vida interna de las cámaras empresarias en lugar de pretender atomizar la negociación.
Sobre esta cuestión, se persigue atar la negociación paritaria a la productividad empresaria. Lo propio implica definir la variación salarial de acuerdo al rendimiento empresario, olvidando el concepto de ajenidad del trabajador, donde el riesgo frente a las ganancias y las pérdidas es puramente de quien pone el capital. 
En épocas de crecimiento y desarrollo empresario, paritaria según inflación. En épocas de vacas flacas, paritaria según rendimiento empresario. Concluyentemente el salario del trabajador, siempre socio en las pérdidas.
En el plano individual, en lo que se refiere a las formas de contratación y las indemnizaciones ante la extinción del vínculo laboral, los cambios pretendidos producen profundos perjuicios para el trabajador. Aquí se visibilizan los alcances más genuinos de la flexiseguridad en las relaciones laborales.
La manera en que este discurso liberal pretende dinamizar la demanda de trabajo consiste en flexibilizar las modalidades de contratación, facilitándolas y fomentando la utilización de instrumentos tales como el período de prueba o el contrato a plazo fijo. A confesión de parte, relevo de prueba.
No existe en la normativa laboral nacional instituto más perverso y pernicioso para el trabajador que el período de prueba. Con solo mencionar que su vigencia habilita la extinción de vínculo sin esgrimir causa ni habilitar indemnización alguna, verificamos sus negativos efectos. Por cierto, tampoco debemos olvidar que su existencia constituye el resabio más vívido de la flexibilización laboral noventista, incorporado por la Ley 24.465 del año 1995.
Pero lo más alarmante resulta la propuesta de eliminar la indemnización por despido, remplazándola por un sistema contributivo que, integrado por aportes del trabajador y contribuciones del empleador, asegure un régimen eficaz de desocupación.  Aquí se confunden finalidades.
La indemnización por despido no fue creada como respuesta al trabajador en situación de desempleo. Su naturaleza jurídica obedece a la protección del trabajador frente a la voluntad unilateral del empleador de extinguir la relación. El rubro del art. 245 (ítem indemnizatorio terror de los empleadores) consiste la protección legislativa frente al despido arbitrario. Eliminarlo, habilita no solo la desprotección total del trabajador, sino que además desnaturaliza la adopción del esquema normativo del ilícito tarifado, suprimiendo la sanción indemnizatoria que denota la ilicitud de la conducta. Se pasa del actual “despida si quiere, pero pague” al “no espere más, despida…, que ya no paga nada”.
A su reemplazo, se propone un sistema contributivo integrado por aportes del trabajador y contribuciones del empleador. No solo ya no se indemniza frente al despido, sino que además lo que recibe el trabajador es costeado en parte por sus propios aportes. Sería, entonces, un fondo donde el trabajador va pagando en cómodas cuotas su propio despido. Un disparate que insulta la inteligencia.
La factibilidad de un modelo de relaciones laborales flexibles requiere, por cierto, del apoyo parlamentario de diputados y senadores propios y ajenos. Un consenso que verdaderamente plantea un desafío para el gobierno. A su resulta, se terminara de definir el mapa de integración regional que aspira el ejecutivo, donde la modificación paradigmática planteada habilita el camino de las bajas salariales al nivel de la región, favoreciendo los acuerdos de libre comercio en tratativas.
De ninguna manera la recuperación económica del país puede transitar este camino. Cierto es que, los sectores que bregan por estos cambios,  llenaran sus bolsillos como siempre lo hicieron.
Pero el fortalecimiento de la industria nacional, el reverdecer del mercado interno y el incremento de la demanda agregada, jamás se alcanzará con la pérdida de derechos.


LCT - ***Trump y la reforma laboral que se viene*** - RECORTE DE PENSIONES Y SEGURIDAD SOCIAL - REDUCCIÒN DEL 10% DE LOS PUESTOS DE TRABAJO - SALARIO POR MÈRITO Y RENDIMIENTO - ENFRENTAMIENTO ENTRE CLASE TRABAJADORA - LEY DE VETERANOS - COMPETITIVIDAD EMPRESARIA BASADA EN LA FLEXIBILIDAD Y PRECARIEDAD LABORAL - COMPLICIDAD DE LOS GREMIOS -

Trump y la reforma laboral que se viene














El futuro gobierno de Trump estaría preparando un ataque de grandes proporciones contra los trabajadores federales estatales. 

El plan en carpeta apuntaría contra la seguridad en el empleo y las pensiones, y los propios puestos de trabajo (sólo quedarían excluidos las Fuerzas Armadas y el sistema de salud).
Este plan está precedido por una escalada que se operó durante el mandato de Obama. En 2012, los republicanos de la Cámara de Representantes propusieron una reducción de la plantilla federal del 10 por ciento como parte de su presupuesto fiscal para ese año.
El Washington Post dice que la administración entrante pondría en marcha “el congelamiento de los contratos y el fin de los aumentos automáticos” (World Socialist Web Site, 25/11). Se pasaría a una suerte de “salario por mérito,” que subordinaría el monto de la remuneración al “rendimiento”. 

Esto iría acompañado por un recorte de las pensiones.
Una de las fuentes inspiradoras de esta reforma es el plan implementado por el gobernador republicano de Wisconsin, que en 2011 provocó protestas masivas en la capital del Estado en respuesta a una poda de derechos de los empleados públicos. 

La nueva administración también seguirá el ejemplo del vicepresidente electo, Mike Pence, quien como gobernador de Indiana estableció el pago a los trabajadores del Estado según sus índices de rendimiento.
La administración pública federal ha sido un blanco implacable de la derecha política durante décadas. Los trabajadores federales han sido presentados como un sector “privilegiado” y esa propaganda es utilizada para dividir a la clase obrera y desviar la ira por la disminución de los niveles de vida y la creciente desigualdad en contra de un sector de la clase obrera misma.

Trump recoge esta orientación y pretende reproducirla en gran escala. El comienzo del ataque contra los trabajadores federales estuvo dado en el "Contrato con el votante americano", publicado por Donald Trump a finales de octubre. Trump se comprometió a congelar la contratación de los empleados federales para reducir la fuerza laboral federal”.
Contrariamente al mito del exceso de personal, la función pública de Estados Unidos ha sido objeto de numerosos recortes bajo las dos últimos presidencias republicanas y los periodos del demócrata Obama. Como resultado de ello, el número de empleados federales hoy es semejante al de la década de 1960, a pesar de la casi duplicación de la población desde entonces. 

Obama sancionó la “ley de veteranos”, que facilita los despidos de trabajadores federales. De un modo general, la gestión del gobierno saliente se acopló a esa política. Ni hablar de los sindicatos, que atados a la gestión demócrata se adaptaron a esa escalada y aceptaron el cercenamiento sucesivo de conquistas.
Perspectivas
Es necesario seguir con atención este proceso, pues las modificaciones en ciernes en el régimen laboral de los trabajadores federales será el “modelo” que Trump intentará generalizar en todo el movimiento obrero. 

El proteccionismo y la guerra comercial sobre los que Trump bate el parche, será esgrimido como un pretexto para rebajar los salarios e imponer la flexibilidad y precariedad laboral en nombre de mejorar la competitividad.
En lugar de alertar sobre los alcances de este ataque y preparar a los trabajadores para enfrentarlo, los sindicatos plantean una política de colaboración con el nuevo gobierno. 

El presidente de United Auto Workers acaba de señalar que los sindicatos ven "una gran oportunidad" para "encontrar un terreno común" con Trump (ídem, 25/11). 

El presidente de la ALF-CIO se manifestó en idéntico sentido. Estas declaraciones siguen el libreto de la izquierda demócrata, que pasó de proclamar la “revolución política” a comprometerse a trabajar con el nuevo gobierno.
Entramos en un período convulsivo, en el marco de un gobierno plagado de contradicciones. La implementación de este paquete laboral puede terminar convirtiéndose en un bumerán. La cuota de expectativas que Trump ha despertado entre la clase obrera -en primer lugar, la blanca- puede transformarse, más rápido de lo que se piensa, en una decepción y ser el disparador de una reacción popular generalizada. Y de la mano de ello, el puntapié de significativos virajes políticos.

Tags: donald-trump, reforma-laboral, estados-unidos, precarizacion-laboral, flexibilidad-laboral

NICCOLO PAGANINI - 24 Caprices Op.1 - VIOLIN

jueves, 8 de diciembre de 2016

SINDROME DE DOWN - ***Té verde para romper el techo de los Down*** - TE VERDE MÀS TERAPIAS COGNITIVAS - MEJORA CAPACIDADES INTELECTUALES - EPIGALOCATEQUINA GALATO - PLASTICIDAD CEREBRAL - AUMENTA CAPACIDAD: TOMAR DECISIONES, DE ORGANIZAR SU VIDA - EL CONOCIMIENTO EXISTE, FALTA LA DECISIÒN POLITICA - INTERVENCIÒN FARMACOLOGICA PRE-NATAL - NEUROMODELACIÒN -

Té verde para romper el techo de los Down

NEUROCIENCIAS

Té verde para romper el techo de los Down

  • El IMIM busca financiación para seguir en niños la investigación que demostró mejora intelectual en adultos con la trisomía


En verano, investigadores del hospital del Mar (IMIM) publicaron sus primeros resultados en adultos: un componente del té verde, la epigalocatequina galato, mejoraba las capacidades intelectuales, sus funciones ejecutivas, de personas adultas con síndrome de Down en combinación con terapias cognitivas. 
“Yo me muevo ahora con el Google Maps para ir donde quiera”, asegura David Ubiñana, uno de los 43 participantes en el ensayo. Su capacidad intelectual, a los 23 años, se ha ampliado a partir de sumar ese medicamento a su terapia cognitiva. Por ejemplo, ahora utiliza por su cuenta transporte público, va a comprar al mercado o al súper cuando se lo piden en el trabajo o capta el doble sentido de algunas de las pullas de su hermano Jordi. 
“Plasticidad cerebral”, explican los investigadores, Rafael de la Torre, director del IMIM y responsable de Neurociencias del hospital del Mar, y Mara Dierssen, líder del grupo de investigación de Neurobiología de Sistemas del mismo centro.

¿El cerebro mejora por una molécula? “Habíamos identificado qué genes en esta trisomía estaban sobre expresados y pudimos identificar uno, el Dyrk1A, relacionado claramente con las alteraciones neuronales y de cognición”, explica Mara Dierssen. 
“Con terapia génica vimos que se podía normalizar esa alteración en ratones, pero no se puede utilizar en personas; así que nos propusimos probar esta molécula del té verde con propiedades inhibitorias sobre ese gen, ver si ese efecto de freno sobre el gen sobre expresado tenía consecuencias cognitivas, si mejoraba. Y pudimos demostrar que sí, que aumentaba su capacidad de tomar decisiones, de organizar su vida: sus funciones ejecutivas. Algo que está alterado en muchas discapacidades”, describe.
La discapacidad cognitiva como la de estos síndromes y otros es susceptible a estos tratamientos. Pero no hay industria interesada”
RAFAEL DE LA TORRE
Director del IMIM y responsable de Neurociencias del hospital del Mar
Todo eso deriva en otro descubrimiento, este a nivel privado, en casa: 
“Comprobamos que no ha llegado a su techo, algo que me explicaban que ocurriría al hacerse adulto y por lo que todos estamos empeñados en estimular su cerebro al máximo desde niño, primero para que tenga las máximas capacidades y luego para mantenerlas y que no las pierda”, explica la madre de David, Lupe Fernández. “Y ahora vemos que no hemos topado aún con ese techo”. 
David ha seguido tomando el medicamento en cápsulas. Está disponible en las farmacias.
“En los últimos cinco años se ha producido un salto cualitativo brutal en los tratamientos farmacológicos para problemas cognitivos y de conducta”, señala Rafael de la Torre, “el problema es que la política científica parece no haberse enterado aún. La discapacidad cognitiva como la de estos síndromes y otros es susceptible a estos tratamientos. Pero no hay industria interesada”. 
El conocimiento ya existe y los responsables políticos siguen pensando en la discapacidad como algo irreversible.
Este próximo año continúan la primera investigación, ahora en niños, y quieren llegar a una intervención farmacológica prenatal
El equipo de De la Torre empieza este próximo año la continuación de la primera investigación, ahora en niños. 
Primero un ensayo de seguridad con dos tipos de dosis, “porque los cerebros de niños de 6 a 12 años son distintos a los de los adultos”. 
Luego un doble ciego para comparar y cuantificar la mejoría con muchos más voluntarios. Con la participación de hospitales de Santander, Santiago de Compostela, Madrid, Sevilla y el Mar de Barcelona. 
Incluso quieren llegar a una intervención farmacológica prenatal, para que puedan nacer niños con síndrome de Down con esa mejora que les proporciona esta molécula del té verde. 
En España nacen pocos niños con este síndrome por el cribado prenatal: 0,55 de cada mil nacimientos. En otras partes del mundo, especialmente en Sudamérica, cuatro veces más, por la ausencia de ese prueba y de la interrupción voluntaria del embarazo.
El proyecto completo necesita más de 400.000 euros. Rascan aportaciones de todas partes, también a través de la fundación Amics de l’Hospital del Mar, que promueve un micro-mecenazgo en la plataforma Mi Grano de Arena. “Una hora de investigación por cada 25 euros”. 
Ese poco a poco les da muchos ánimos, “pero necesitamos una financiación con cifras mucho más altas”, reconoce De la Torre.
Su investigación está en un terreno poco apetitoso comercialmente, “pero para nosotros significa ganar autonomía”, concreta Lupe Fernández. 
“David había aprendido a leer y escribir, y una vez has alcanzado una serie de conocimientos, lo que más necesitas son esas habilidades que te permiten vivir con los demás, desempeñar un trabajo, poder ir a cenar juntos y que sea capaz de servir con seguridad un plato, coger un autobús o un metro, poder elegir cuál de ellos le conviene más, seguir aprendiendo...”.
“Quedan muchas más cosas por hacer”, apunta De la Torre. “Por ejemplo, con neuromodelación. Sabemos que el casco de electrodos externo favorece la plasticidad cerebral”, anuncia.

GIUSEPPE TARTINI - Flute Concertos,

INSOMNIO - SILENCIO Y SUEÑO: LAS DOS NECESIDADES DE LA MENTE QUE SE HAN VUELTO LUJOS - MAQUINARIA MEDIATICA-ECONÒMICA CREA NECESIDADES - LO REALMENTE NECESARIO - SILENCIO Y SUEÑO - CONFUSION EN LA QUE ESTAMOS ENVUELTOS - INEMURI - DORMIR MAL - CALIDAD Y CANTIDAD DE SUEÑO - ENFERMEDADES - SUEÑO Y SALUD - MUNDO REGIDO POR LA ECONOMIA - VISIÒN ECONÒMICA DE LA REALIDAD - VIDA DE ESTRESS Y ALTA PRESIÒN - SUEÑO DEL EXITO - TECNOLOGIA DEL DESCANSO - DORMIR SÌMBOLO DE ESTATUS - ESPACIO, MENTE Y CUERPO ADEUCADO PARA DORMIR - CAPACIDAD DE ABSTRAERSE, RELAJARSE Y HACER SILENCIO - DISCIPLINA MEDITATIVA - LUGARES RUIDOSOS - FUNCIONAMIENTO CORRECTO DE LA MENTE - PERCEPCION PRECISA DE LA REALIDAD - CULTIVAR EL SILENCIO - CONCENTRACIÒN SIN ESFUERZO - ACTIVIDAD SIN ESFUERZO - CAUTIVO DE FIN OBSESIVO - ENTRAR EN SILENCIO - ZONA DE SILENCIO -



SILENCIO Y SUEÑO: LAS DOS NECESIDADES DE LA MENTE QUE SE HAN VUELTO LUJOS - ALTERCULTURA

POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO - 07/23/2016

EL SUEÑO Y EL SILENCIO SE HAN VUELTO PRODUCTOS DE LUJO, SIENDO NECESIDADES DE LA MENTE Y EL ALMA, LO CUAL NOS DICE MUCHO DE LA ÉPOCA EN LA QUE VIVIMOS

Vivimos en un mundo donde lujos, caprichos y fantasías son transformados en necesidades por la maquinaria mediática-económica. 

Creemos que necesitamos el nuevo iPhone, el cuerpo de una modelo de Victoria's Secret o la vida estereotípicamente feliz de una familia moderna. 

Mientras esto sucede cosas que realmente sí son necesarias, como el silencio y el sueño, se convierten en carísimos lujos que sólo algunos pueden pagar o que sólo algunos tienen la estabilidad mental necesaria para recordar su importancia, inmersos en el frenesí de estímulos y estrés de la realidad actual.

La confusión en la que estamos envueltos puede apreciarse por el hecho de que hasta hace algunos años dormir poco era considerado un signo de éxito y admiración, ya que significaba que una persona estaba muy ocupada, era importante y estaba mayormente transformando su tiempo en dinero. 

Esto todavía puede apreciarse en ciertos ambientes urbanos competitivos, como en Tokio, donde se practica el extraño fenómeno del inemuri, dormir en el trabajo como símbolo de que la persona está entregada a su labor y está permanentemente disponible, por lo cual amerita mayor responsabilidad, promoción y salario.

En los últimos años estudios científicos han mostrado que prácticamente no hay nada tan dañino para la salud en general como consistentemente descuidar nuestro tiempo de sueño. 

Dormir mal --y esto significa cantidad de horas pero sobre todo calidad, lo cual tiene que ver con el silencio-- es casi equivalente a asegurarse que estamos apilando un fardo de enfermedades, estrés, mal humor y bajo desempeño. 

Puede que algunos sean más resistentes que otros, pero si una persona simplemente no le da mucha importancia a su sueño, esto acabará costándole muy caro en términos de salud. 

En esto observamos una tendencia en la que se prioriza el dinero sobre la salud, se cree que el dinero puede resolverlo todo y se legitima entonces dormir poco --o en realidad cualquier actividad-- para ganar más dinero (el cual puede redimir cualquier cosa).

Vivimos en un mundo que se rige por la economía, una economía de crecimiento infinito en la que lo fundamental es generar más ingresos pero no necesariamente generar más prosperidad, como claramente ha mostrado Douglas Rushkoff en su más reciente libro. 

En el afán de generar más ganancias, hemos atiborrado nuestros espacios de objetos ruidosos, de tecnología que perturba los ciclos naturales y de un imperativo moral de ser productivos. 

Nuestra visión económica de la realidad opera de manera predatorial, en todos lados buscando extraer valor --aunque esto signifique explotar y saquear la naturaleza-- para seguir presentando resultados de crecimiento. 

Esto ha llevado a que el sistema incluso haya convertido el dormir en un producto de lujo, habiendo antes orillado a los ciudadanos a llevar una vida de estrés y alta presión, en general poco conducente del sueño, en el intento de perseguir el otro sueño: el sueño del éxito, el sueño aspiracional de tener más cosas, el sueño americano, etc. 

En estos casos de dinámicas todos pierden, el único que gana es el sistema capitalista y las grandes corporaciones que son entidades abstractas, cada vez más parecidas a algoritmos que operan más allá del control humano. 

Dormir bien se ha convertido en un lujo y no se han tardado diferentes empresas y personalidades en capitalizarlo. 

La fundadora del Huffington Post, Arianna Huffington, ha embanderado la importancia de obtener las 8 horas diarias --lo que el médico ordenó-- y ha publicado The Sleep Revolution, un nuevo libro sobre este tema. 

El Huffington Post predice que los salones de siesta serán tan comunes como las salas de conferencias en las oficinas corporativas. 

The Guardian detecta que empieza a haber un boom de productos y servicios relacionados al sueño y a su optimización; Un lugar como YeloSpa está cobrando a los ajetreados ciudadanos de las grandes urbes 1 dólar por minuto de sueño; existen nuevos "retiros de sueño", donde se pueden pagar hasta mil dólares por un par de días de terapia; nuevas innovaciones en el mercado de los colchones y camas en lo que se empieza a llamar "performance bedding", tecnología del descanso orientada a mejorar el performance de los individuos, así como también salones de sueño como antes salones de belleza (y es que el sueño se transforma también en coeficiente de belleza)

A la par se han generado numerosas aplicaciones y gadgets, como máscaras para dormir que monitorean ondas cerebrales y estados REM, y cuyo fin es hackear el sueño ideal para presentar una ventaja competitiva al ejecutivo moderno. 

Todo esto está siendo vendido sobre todo bajo la rúbrica de que el sueño tiene una función esencial: mejora tu desempeño y aumenta tu producción. Así tenemos un círculo o negocio completo. 

Evidentemente pocas personas pueden pagar spas para dormir, o wearable tech de 200 dólares para mejorar su sueño y no todos tienen nueve asistentes como Arianna Huffington, para así poderse consagrarse a los brazos reparadores de Morfeo... y sin embargo, pocas cosas realmente son más importantes que dormir bien. 

Dormir se ha convertido en un símbolo de estatus: dormir como un bebé... o dormir como una mujer blanca de perfil socieconómico A- o A+. 

Estudios muestran que los pobres duermen peor que los demás y que las personas que mejor duermen --al menos en Estados Unidos-- son las mujeres blancas de clase alta. 

Dormir bien no se trata solamente de tener tiempo para dormir, es también necesario estar en el espacio adecuado --por ejemplo, un barrio donde no haya mucho ruido-- e incluso tener el cuerpo y la mente adecuada: una persona sometida a alto estrés, enferma o con distintos achaques difícilmente podrá dormir bien. 

Cuando esto falla, es necesario tener la capacidad de abstraerse, de relajarse y hacer silencio. ¿Pero quién tiene tiempo para mantener una disciplina meditativa que le permita silenciar el ruido del mundo y paliar la altisonante locura colectiva, así como también silenciar sus propios pensamientos interpenetrados por las cuitas mundanas? 

Esto, nos dirían las personas que duermen 5 o 6 horas diarias para trabajar más y poder ahorrar para comprarse un mejor automóvil, es un lujo. 

La calidad del sueño, ese intangible en el reino de la cantidad, está relacionada con el silencio, lo cual también se ha convertido en un producto de lujo, reservado para los ricos o para aquellos dispuestos a abandonar las ciudades y las sociedades modernas, eligiendo una vida modesta, aislada y tranquila si bien teniendo que sortear las incomodidades de habitar lejos del gran supermercado o el gran centro comercial que es la urbe. 

Al igual que el sueño, el silencio también está siendo pasado por un branding y toda una campaña de producto de lujo. 

Finlandia, por ejemplo, ha centrado su campaña para atraer turistas en promoverse como un lugar donde el silencio sigue existiendo. 

Sabemos que vivir en lugares ruidosos se correlaciona con todo tipo de enfermedades, dese alta presión arterial a mayor propensión a la esquizofrenia y otras enfermedades mentales. 

Por otro lado, estudios recientes muestran que el silencio promueve la generación de nuevas células del cerebro o neurogénesis. 

El silencio es importante también para las personas que tienen un interés en crecer --pero ya no económicamente sino espiritualmente. Un estado de silencio, paz y relajación, son los requisitos para el funcionamiento correcto de la mente y la percepción precisa de la realidad, según filosofías como el budismo. 
El estado natural de la mente emerge cuando se logra cultivar el silencio --sorprendentemente la naturaleza de la mente no es la agitación, la aceleración o la excitación, es una amplitud más cercana a la vacuidad. 

El silencio en este sentido es lo que nos permite sentir esta vacuidad de las cosas que es descrita también como radiante y como infinita potencialidad. 

Paradójicamente, al ciudadano moderno la vacuidad le produce horror y estrés y rápidamente busca llenar el espacio de objetos y el silencio de ruido. 

El místico Valentin Tomberg escribe en sus Meditaciones sobre los arcanos del tarot que el silencio es el punto de partida para todo camino espiritual y por ello está asociado con la carta del mago, la cual simboliza "una concentración sin esfuerzo", la cual sólo es posible una vez establecido un silencio interno.

La concentración sin esfuerzo –es decir, ese lugar en el que no hay nada que suprimir y en donde la contemplación se vuelve tan natural como la respiración y el latido del corazón– es el estado de conciencia (i.e., pensamiento, imaginación, sensación y voluntad) de calma perfecta, acompañada de la completa relajación de los nervios y los músculos del cuerpo. 

Es el profundo silencio de los deseos, las preocupaciones, de la imaginación, de la memoria y el pensamiento discursivo. 

Uno podría decir que todo el ser se vuelve como la superficie quieta del agua, reflejando la inmensa presencia del cielo estrellado y su armonía inefable. [...]

Con el tiempo, el silencio o la concentración sin esfuerzo se vuelve un elemento fundamental siempre presente en la vida del alma... Esta “zona de silencio”, una vez establecida, es un manantial del cual uno puede tomar tanto para el trabajo como para el descanso. 

Entonces tendrás no sólo concentración sin esfuerzo, también actividad sin esfuerzo. 

El silencio interno nos permite no sólo dormir mejor sino también soñar mejor e iniciar experimentos controlados en el mundo onírico. 

Creemos que las 8 horas que dormimos, la tercera parte de la existencia, son un desperdicio. Pero además de que cumplen con una importante función de restauración de la energía, aprendizaje y regeneración celular, sólo pensamos esto porque no recordamos nuestros sueños o no hacemos nada interesante ahí. 

Pero son numerosas las tradiciones que han practicado algún tipo de yoga de los sueños y han considerado el tiempo del sueño como un mismo contínumm, no algo dividido de la vigilia.

La clave en este sentido parece ser también el silencio; al haber calmado los pensamientos y ruminaciones del acontecer diario, se hace más fácil entrar al sueño en un estado de calma lúcida, de observación y de integración de la experiencia (ya no se divide nuestra vida como si todas las noches bebiéramos del río Leteo). 

Esto se traduce en una mayor recordación --al no tener nuestra atención cautiva en un fenómeno obsesivo-- y a veces en la posibilidad de entrar en un estado lúcido en el que reconocemos que estamos soñando y que las experiencias oníricas son generadas por nuestra mente (una comprensión que podría ser llevada también a la vigilia).

El silencio es el estado fundacional que nos permite observar los fenómenos sin identificarnos con ellos y sin olvidarnos de lo que está sucediendo en el presente, aquí  y ahora. 

En buena medida esto es así porque entrar en silencio es similar a crear una receptividad, un espacio y una apertura en la cual caben todas las cosas y desde la cual uno no colapsa sobre un fenómeno en particular; en el silencio no existen los ruidos externos o internos (pensamientos) que capturan nuestra atención y la llevan de excursión a la distracción de nuestros conceptos y recuerdos o temores. 

Desde esta "zona del silencio" puede emerger la profundidad de la mente y del tiempo. 

En este sentido el silencio nos coloca en el estado original, en la quietud que paradójicamente nos integra con el flujo perpetuo de las cosas, ante el vacío que es la inagotable fuente creativa. 

El Maestro Wáng Xiangzhai (???) dijo: “Moverse poco es mejor que moverse mucho; no moverse es mejor que moverse poco; moverse estando inmóvil es el movimiento de la creación”. 

TCHAIKOVSKY - Lo Mejor de Tchaikovsky

JOHANNES BRAHMS -Lo mejor de Brahms

miércoles, 7 de diciembre de 2016

RACHMANINOFF - Piano Concerto no.2 op.18 - Interprete; ANNA FEDOROVA - Complete Live ...

ISAAC NEWTON - EL TRUCO PARA RECORDDAR TODO LO QUE LEES -

truco

El truco para recordar todo lo que lees

¿Cuidas tanto tus libros que cuando alguien te los pide prestado, después de dudarlo por un momento, accedes y le ruegas que no los maltrate? Si hubieras tenido la oportunidad de prestarle un libro a Isaac Newton, quizá te los hubiera regresado doblados, llenos de apuntes y hasta deshojados. 

Isaac Newton es conocido por ser quien, a partir de la caída de una manzana en 1666, teorizó uno de los principios elementales de la naturaleza: la gravedad. La anécdota narra que mientras Newton estaba sentado bajo un árbol, una manzana cayó de una rama y al golpearle en la cabeza, a éste le surgió la inspiración sobre el teorema. Como anécdota es interesante, pero sólo es el principio de algo que duró más de 20 años de trabajo intenso, lecturas, anotaciones y muchas hojas dobladas. Dicho trabajo terminó en 1687, cuando publicó la obra más determinante de su carrera como pensador, The Principia: Mathematical Principles of Natural Philosophy.


Gracias a una publicación de la Royal Society of London, podemos conocer un poco sobre los hábitos de lectura del genio que teorizó la gravedad. De igual forma, existe un libro llamado The Library of Isaac Newton, escrito por John Harrison, en el que puedes consultar ampliamente más sobre las lecturas y hábitos que hicieron de Newton, el padre de la Física Clásica.

Basándonos en los dos textos mencionados anteriormente, te presentamos una serie de manías del autor con sus libros, mismos que le ayudaban a recordar todo lo que leía. 


Doblar las esquinas de sus libros: 

Se puede dividir a la personas en dos grupos: los que sí doblan las hojas para marcar dónde se quedaron, y los que por nada del mundo osarían a doblar una página. Newton acostumbraba a doblar las esquinas de las páginas de sus libros; ya sea la inferior o la superior dependiendo la necesidad; en primera instancia y como muchos de nosotros, para no perderse a la hora de cerrar el libro. Lo interesante es el segundo uso que le daba al doblez. Doblaba la hoja perfectamente, haciendo que la punta señalara lo más importante de esa página, como se explica en la foto siguiente.

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Como se observa, la punta da directamente a la frase “rigth angle at the center of the circle, to find x.”. El método para codificar y clasificar las partes que le parecían relevantes a Newton es muy útil y ayuda a identificar palabras o frases de una página determinada. En caso de necesitar marcar algo de la página siguiente, es decir, el anverso de la hoja, Newton sólo necesitaba doblarla hacia el otro sentido, y la marca característica que se hace al doblar un papel, servía como guía.

Tomar notas dentro de los libros:

Al igual que doblar hojas, mucha gente no acostumbra a escribir en los márgenes de sus libros y prefiere hacer anotaciones en hojas por separado o cuadernos. Newton era alguien que siempre estaba generando ideas, por lo tanto aprovechaba cualquier espacio en blanco para escribir, tomar notas y hacer observaciones sobre el texto.

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Se sabe que además de escribir en sus libros, también tenía hojas de anotaciones perfectamente sistematizadas, en las que pudieron haberse creado la mayoría de sus propuestas.

No temía dañar un libro

Como se podrá ver a lo largo de este texto, el autor no tenía miedo a que sus libros se maltrataran, pues no era algo que le preocupara en absoluto. A pesar de eso, varios de los volúmenes que poseía aún están completos, como se puede ver en las fotos.

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Para Newton, los libros eran una herramienta de trabajo y, como toda herramienta, el manejo diario, los golpes y el uso van avejentando las cosas, bien dicen por ahí que “Todo por servir se acaba”. La biblioteca de Isaac Newton nunca se acabará, y si hacer es conocer y conocer es hacer, hagamos de los libros una herramienta indispensable para la vida, como hiciera siglos atrás el gran genio de la Física. 

Referencia: Newton’s dog-ears.