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lunes, 11 de enero de 2021

EAD - POLVO Y CENIZA DE ELIECER CARDENAS - Autor: EDUARDO ALFONSO DEPETRIS --- EL OBISPO --- EL EVANGELIO DESDE LOS OJOS DEL PODER --- EL CORONEL --- VIVIR DEL PASADO --- CULTURA DE LOS PODEROSOS --- MUERTE DEL PADRE --- MISERIAS HUMANAS --- POBREZA RESIGNADA --- CODICIA --- ROBAR PARA COMER --- CRÉDITOS DEL SR. FEUDAL --- BRONCE DE LOS PODEROSOS --- OLVIDO DE LOS QUE SIRVEN --- LIBERTAD DE LOS POBRES --- RECORDAR EL PASADO PARA VOLVER A VIVIR --- LA MENTIRA DE LOS BIOGRAFOS --- DESIGUALDAD ENTRE LOS HOMBRES E IGUALDAD ANTE DIOS --- VIVIR POR VOLUNTAD DE OTRO --- LA JERARQUIA Y EL ORDEN --- EL LIBRO DE LA VIDA --- GOBIERNO DE LOS POBRES --- LA TENTACIÓN Y LA CAIDA --- EL CRISTO DE LOS POBRES Y EL DE LOS RICOS --- LA LEYENDA --- PROYECTO DE VIDA DEL HOMBRE COMÚN --- INGENUIDAD Y TEMOR DE LOS HUMILDES --- DILEMA DE LOS HUMILDES Y EXPLOTADOS



 
“Polvo y Ceniza”, de Eliécer Cárdenas

 

Colección “Antares” - Editorial “Libreza” -ISBN. 2230 925 2525 581

 

“Polvo y Ceniza”, nos lleva a la esencia de lo que somos después de esta vida, “Polvo y Ceniza”, todos iguales, los ricos y los pobres en el cementerio.

 

El más rico del cementerio es igual que el más pobre, pero todos pasamos por este mundo, algunos como ricos y otros como pobres e impotentes por tazar nuestro destino, impotentes de realizar nuestro proyecto de vida que queda sujeto a los mandatos del Sr. rico; de ello y de las reacciones que tenemos frente a este fenómeno trata la obra.

 

Las frases en el pórtico del libro, de Jorge Carrera Andrade y Jorge Luis Borges, nos introducen en la profundidad del libro que tenemos en frente para leer, nos adelantan que nos enfrentaremos a la eternidad, lo transitorio, las miserias triviales, el olvido; en síntesis, los problemas ontológicos de la vida.

 

El Obispo:

 

“Se fue erguido. Viene encorvado”

 

El exilio todavía guardaba una esperanza de que el poder, la capacidad de imponer sus criterios e intereses todavía estuviera vivo.

 

“Viene encorvado”, el peso de los años, las frustraciones, la pérdida del poder, de la omnipotencia, encorvan.

 

Ninguna de las maldiciones que el Obispo “al irse” predijo, porque el había perdido el poder, se concretó.

 

Todo siguió igual, los hacendados siguieron explotando a los pobres agricultores; “pero, esa no era una maldición: era la vida misma”.- 

 

Triste resignación de los sometidos.

 

¿Te gusta esta vida?, pregunta el Obispo, y el humilde asombrado de pregunta tan tonta, se responde que la vida no es cuestión de gustos o elecciones, a uno lo paren, simplemente;... resignación.

 

Cuando le confiesa al Obispo que su hijo ante el hambre y la necesidad ha robado, este le contesta “...dile al muchacho que está perdido, que más le valiera no haber nacido...”

 

El evangelio leído con los ojos del poder, no perdona, juzga; no comprende, castiga; no derrama lágrimas ante el dolor de los que sufren hambre y pretenden -ante la impotencia- hacerse de justicia, los castiga.

 

No importa que los perros del patrón coman mejor que los hijos de los pobres.

 

El Evangelio leído desde los ojos de los pobres busca soluciones a los problemas de estos en esta vida tanto como en la que viene, derrama lágrimas ante el sufrimiento, entiende al pecador y tiene piedad de él.

 

Así lo demuestra el Jesús de los pobres en la obra.

 

El Obispo de “Polvo y Cenizas”, lee el Evangelio desde el mundo a cambiar, porque un mundo mejor es posible y podemos construirlo.

 

El Coronel:

 

Carece de presente, vive de los recuerdos, vive del bandolero (justiciero popular) que lo mandaron a matar quienes necesitaban mantener seguros sus privilegios; vive del orgullo de haber sido usado.

 

Se revuelve en sus contradicciones, al no comprender por qué el pueblo le hace canciones, lo ama, etc...., a este asesino, al que después de muerto ordenó cubrirle el rostro para que el pueblo lo olvidara y no lo convirtiera en un héroe; y a tono con el Obispo cree que “más le hubiera valido no nacer jamás”.

 

Su muerte en vida le hace desear añorar el pasado.

 

La muerte del Padre:

 

Naúm Briones (personaje principal), analiza desde sus meditaciones todo lo que sucede.

 

La desesperación de la madre en la pérdida de su compañero, con esa falta de aceptación ante el hecho natural de la muerte, una característica de nuestra cultura.

 

El tío Mardoqueo que aprovechando que la madre no sabe leer le hace firmar un papel y se queda con los bienes; las miserias tan comunes en la naturaleza humana; en los pobres y en los ricos.

 

Su último diálogo con el padre, y su concepto del bien, bien que lo resigna a la miseria, bien que lo convence que el destino no está para cambiar, que es parte del orden natural de las cosas.

 

Nada le reprocha porque haya robado para que coma la familia, guarda silencio en una acción contraria a sus convicciones pero sellada por la necesidad de subsistir.

 

En sus meditaciones se imagina las represalias del Sr. feudal para que ellos paguen las deudas que dejó su padre, y que ya no son más deudas porque la muerte las borra, mas el sr. las cobra.

 

Se entremezcla lo que imagina piensa y hace su amor platónico, la hija de quien los explota, y como debe ignorar las virtudes de su padre arriero famoso que casi nunca tuvo mulas propias, el olvido pre-anunciado se presenta sólido.

 

Los poderosos tienen bronce los que los sirven olvido.

 

Este amor platónico, de haberse hecho realidad ¿habría permitido el desarrollo del personaje justiciero que estamos analizando?

 

¿No habría sido cooptado por el sistema feudal en el que vive, pero del otro lado del mostrador?

 

En la obra de Jorge Amado “Cacao”, se da una situación similar, y ante la oferta concreta de amor que le propone la hija del patrón, el personaje se niega, invocando que dejaría de ser el mismo y pasaría a defender los intereses que ahora combate.

 

Estos personajes son consecuencia de la reacción ante la no-justicia y la no-potencia para modificar una realidad que no aceptan.

 

Naúm Briones tiene una reacción violenta, compulsiva, no elaborada, si se quiere bohemia, pero guiada por el afán de Justicia, al igual que Pajarito.

 

En “Cacao”, la reacción es un poco más trabajada, más intelectualizada, con un esbozo de ideología, por ello surge no un revolucionario, sino un reformista que pretende cambiar la realidad no-justa a través de la educación.

 

Bandolero:

 

Su encuentro con “Pajarito” el comprensivo, dulce y viejo bandido, lleva a un análisis de la esencia de la libertad, de la libertad de los pobres, y de los peligros de esa libertad; a ello Naúm Briones contesta, que quiere vivir esa libertad miedosa y amarga, ya que los pobres honestos que respetan lo de los demás nunca tienen nada y que sus hijos solo los recuerdan para maldecirlos por no haberse atrevido al cambio.

 

Las meditaciones sobre porque robar a quien y para que, permite conocer la personalidad de cada uno de los personajes y sus proyectos inconscientes de vida, y todavía más porque la aproximación se realiza desde la introspección del sujeto principal y su esfuerzo por des-cifrar lo que piensan los demás.

 

La diferencia de los bandoleros con el coronel, es esencial y queda clara cuando afirman “no es bueno recordar lo que a uno le sucede”.

 

El recuerdo trasunta la existencia de dos vidas la del recuerdo y la que vivimos.

 

Es la diferencia entre vivir y vegetar, ellos viven intensamente, les molesta recordar, mientras que el coronel necesita resucitar el pasado para volver a ser.

 

La mentira de los biógrafos:

 

Ante la muerte reflexionan, es probable que un hombre ilustrado, que pronuncia palabras que nadie las usa, en las hojas de un libro te hiciera vivir de nuevo, y que quienes no te conocieron hablen de ti como si te hubiesen conocido.

 

Esa historia es una mentira, porque si el recuerdo propio es una mentira, con mayor razón lo es el ajeno.

 

Para ganar renombre se meten en vidas ajenas, queriendo engañar “al Polvo y la Ceniza” que son puro olvido, ya que nadie engaña a la muerte que es solo olvido, las cosas pasan sin necesitar recuerdos.

 

“Nunca quieras que se acuerden de vos. Así las cosas que pasan han de ser lo que son: puras mentiras”.

 

Quizás esta afirmación, como consecuencia de la meditación de los personajes, trate de demostrar que más allá de la verdad objetiva existe una carga de subjetividad que siempre la empaña, o no permite verla tal como es, si no solo desde una perspectiva compleja del observador directo o bien luego de pasar por varios observadores que la recrean, con sus propias individualidades.

 

Las miserias Humanas:

 

Tan sofisticadas y tan bien disimuladas entre los ricos; la necesidad la muestra más cruel y descarnada entre los que nada tienen y nunca tuvieron ni tendrán nada, pero la miseria humana es la misma, tiene su misma esencia, su misma naturaleza, y en ambos casos surge al momento de repartir el botín.

 

También la padecen estos hombres que recuperan de los ricos lo que les tomaron, a ellos, a sus padres, a sus ante-pasados y no se trata solo bienes materiales, sino también segmentos de libertad, de dignidad, de amor, de sueños; no-conscientes pero reales proyectos de vida y hasta la vida misma en su totalidad o solo parcelas de ella.

 

Frente a estas miserias, da sentido a la rebelión inconsciente la voz del conductor que les señala: no robamos para enriquecernos, sino para darlo todo a los que nada tienen, aunque puedan delatarnos y traicionarnos; de lo contrario seremos como los ricos y nosotros no somos bandoleros por vicio, porque nos gusta o por maldad como dicen las autoridades los doctores o los curas.

 

Naúm Briones, más allá de los hechos tiene clara su misión en la vida, lo que da sentido a sus acciones y la de sus compañeros, por ello, ante la tentación humana se impone y los saca de la miseria devolviéndoles el paradigma por el que viven, paradigma no elaborado intelectualmente, mas cruelmente afirmado en su subconsciente y compulsivamente vivido, lo que es más valioso que su comprensión y descifrado filosófico.

 

 

Desigualdad entre los Hombres, igualdad ante la Divina presencia de Dios:

 

El Sr. espera impávido, digno (como si nada en el mundo importara), despectivo; caparazón que visten frente al temor por sus vidas, y desde esa atalaya que recuerda a la muerte del conde en "El Gatopardo" de Lampedusa, que hasta desafía a Dios; increpa a Naúm indicándole que no importa lo que le roban, porque muertos las joyas nada valen, todo perece, termina por no valer nada.

 

Desde la certeza de sus fuertes y sufridas vivencias Naúm Briones plantea que mientras cruzamos por el mundo debemos sobrevivir, bien o mal, que Dios ha dicho que somos todos iguales y tenemos todos los mismos derechos.

 

Frente a la humilde pero segura y fuerte exigencia de igualdad, responde la violencia de las ideas de quien justifica su privilegio y poder afirmando que hay quienes nacen para disponer, mandar y otros para ser mandados y servir, “Uds. nacieron para servir, para vivir por voluntad de otros”.

 

Sin entender el sentido de la rebelión se imputa haber robado, matado, saqueado con el solo objeto de ser iguales que ellos los ricos, sin entender que las jerarquías, el orden, son eternos y que sin ellos la humanidad perecería; porque los hombres son iguales ante su divina presencia, pero no entre los hombres.

 

El viejo argumento que sirve como justificativo filosófico del statu-quo, el realismo paralizante (oportunismo) que justificando los privilegios pretende que nada cambie, ya que de cambiar y permitir la igualdad entre los hombres corren el riesgo de tener que distribuir algo de la riqueza que formalmente simulan despreciar.

 

El Poeta:

 

Frente al Justiciero impulsivo, intuitivo, nacido en la no-Justicia del sistema social al que fue lanzado y le toca padecer, se presenta el poeta, su admirador, para quien la poesía golpea el alma con la realidad dejando moretones y despertando la memoria de lo perdido y nunca encontrado, haciéndonos mejores cuando la escuchamos.

 

Reconoce la diferencia de la poesía frente a los libros siempre abiertos y buenos de la vida que lee Naúm Briones, que se maldice por estos hombres que nunca piensan en ellos mismos, siempre lo hacen en los demás.

 

El poeta está convencido de que su ídolo es el símbolo de los pobres, los que quieren ser como él, quieren tener su libertad feroz y la pureza de sus “sentimientos anchos”.

 

Este “sentimientos anchos”, es un ejemplo de una forma particular del uso de los adjetivos, repetida a lo largo de la obra, que, al menos a mí, me permite captar con profundidad, desde la belleza literaria, la idea que el autor pretende transmitirnos.

 

Discute el poeta sobre su utopía de un gobierno de los pobres, para que los pobres no necesiten convertirse en bandidos para ser libres, ya que los verdaderos bandidos son los ricos, y los gobiernos existen para mandar y castigar a los pobres, congraciarse con los ricos, someter a los que no se conforman.

 

El poeta nos da una descarnada y violenta descripción de la realidad social, la naturaleza del poder, sus consecuencias y subliminarmente del derecho que dictan los poderosos para justificarlo, convirtiendo en bandoleros a quienes pretenden la igualdad en este mundo, negándose a solo la igualdad ente la divina presencia de Dios.

 

La fuerza violenta de las ideas de los de pobres, marginales y estos poetas; es consecuencia de la violencia fáctica e ideológica que les hacen padecer los que los someten.

 

La tentación y la caída:

 

Tentado por un miembro de su banda, en un momento de cansancio o debilidad de nuestro héroe, lo tentó con los beneficios y placeres de la vida de sus enemigos, y allí comienza Naúm a trabajar para quienes combatió toda su vida.

 

Su propia naturaleza y lugar en el mundo lo habían llevado a tenerlos por enemigos, mas la sutileza de estos grupos lo cooptaron.

 

Sus nuevos patrones no se privaron de humillarlo, de ubicarlo debajo de ellos, de demostrarle que era solo un sirviente de los Sres.

 

Un momento de debilidad, este personaje que no es más que un ser humano al igual que todos nosotros y cansado de luchar y de sumar frustraciones quiere la gratificación de una casa, un hijo que lo conozca y una mujer que lo ame.

 

Este sueño lo lleva al traspié y a traicionar sus principios.

 

El Cristo de los Pobres

 

Es ciego, andrajoso, camina descalzo en el barro y solo ellos lo ven, les sonríe, no inspira temor, inspira amor y los hace solidarios en su triste destino, no es implacable ni poderoso, no juzga ni castiga, comprende y sonríe.

 

Es diferente al Cristo de los ricos y poderosos tan presto al castigo de los que no se someten a sus imperativos categóricos, siempre acordes con los intereses de los que mandan y más tienen.

 

Los Quiroz:

 

Son al igual que Naúm Briones resultado de la injusticia que los llevó a la marginalidad, uno de ellos fue marcado por su patrón como una res, y entregado como parte de la propiedad, todo lo que lo lleva a una vida triste y fatigada y a no saber para que nació, para que vino al mundo, cree que su vida no es digna de un ser humano, ni siquiera de un indio.

 

Lo sostiene que su Jesús le dijo que está vivo por los asesinos, los salteadores, los hambrientos, los humillados, los prófugos, los que no saben qué hacer; por ello vive para matar, para herir, destruir las obras ambiciosas de los hombres, los lujos de los ricos sin alma, las bellezas fugaces que rodean a los ricos, las figuras falsas que mandan a pintar y las casas en las que se refugian y donde dicen vivir.

 

La reacción es diferente que la de Naúm, su respuesta a su recuerdo de látigos en la espalda, deudas, servidumbres, etc. se manifiesta en la destrucción de todo lo construido por los que lo oprimieron, sin ni siquiera gozar de lo que obtienen, solo destruyen todo aquello que simboliza la opresión que los llevó a la marginalidad y la servidumbre.

 

No gozan el símbolo que destruyen porque de hacerlo se convertirían en lo que combaten.

 

Con profundidad conceptual Eliécer Cárdenas expresa que:

 

1/ “...la culpa no la tienen las cosas, sino los hombres que abusan de ellas...”, mas los Quiros reaccionan visceralmente contra los que abusaron de las cosas y las cosas que representan a los abusadores.-

 

2/ “... el odio es planta que crece en cualquier corazón...”, mas los Quiroz tuvieron fundadas razones para que el odio naciera en el de ellos, cualquier persona marginalizada, humillada, mal-tratada, es lanzada por el causante de sus males al odio, y es muy difícil exigirle luego virtud; virtud que generalmente se la requieren los mismos que dieron razón a ese odio; virtud que no pasa de ser un respeto por los bienes e intereses terrenales de los que se privilegian, amenazándolos con el castigo divino.

 

La violencia de los que sustentan el poder y los beneficios en la sociedad producen diferentes re-acciones violentas, unas solo destructivas, como la de los Quiroz, y otras justicieras y re-distributivas como la de Naúm Briones.

 

La leyenda:

 

El pueblo no quiso creer en la muerte del símbolo de su libertad, por ello creó la leyenda, de que abrazado a un escapulario desapareció frente a los soldados y luego tuvo una familia, casa, hizo negocios, se hizo rico, y murió pacíficamente.

 

El contenido de la leyenda, es nada más y nada menos que el proyecto de vida del hombre común.

 

La lógica de la leyenda, surge de la cultura religiosa del pueblo, religiosidad sencilla, religiosidad rural, impronta cultural inserta en lo más profundo del subconsciente colectivo.

 

La Virgen intercede ante Jesús y este ante el trono resplandeciente de su Padre, pidiendo por la vida del hombre que le recuerda sus sufrimientos en su paso por la vida terrenal.

 

Nuevamente el autor define este fenómeno con precisión y claridad conceptual al expresar: “Y yo también lo creo: me gusta contradecir las verdades que no vale la pena creer...”

 

La ingenuidad y el temor de los humildes:

 

Los humildes creen que los milicos, los doctores comprenderán que ellos tienen derecho a las tierras que han tomado, porque no tienen otro destino, otro lugar a donde ir, porque siempre las trabajaron, porque su dueño viaja por Europa, sin comprender los intereses que guían a aquellos de los que esperan Justicia.

 

Temen de que la compañía de Naúm Briones sea motivo para que los milicos les disparen, y pretenden sacárselo de encima, mas este se queda y les explica que lo hace porque a él nadie lo hace a un lado y sobre todo porque los milicos no entienden ni saben de buenas razones, disparan sin averiguar, obedecen sin chistar ordenes que hay que cumplir.

 

La ingenuidad es creer que les reconocerán lo que es Justo, lo que les pertenece y no que deben luchar para ganársela; ya que su Justicia significa menos privilegios para aquellos de los que esperan reconocimiento.

 

Su temor es perder lo único que tienen, su vida.

 

Este parece ser el dilema de los humildes y explotados, por el que son sometidos permanentemente.

 

La vida es una herida absurda:

 

Unos pocos quieren y detentan todo para ellos, los más quieren igualdad.

 

Mientras tanto el tiempo que todo lo puede, se acaba para todos, para los pocos que todo lo detentan y los muchos que igualdad y justicia pretenden; pero el tiempo es un Sr. que no espera y que todo lo pide (Eliécer Cárdenas -dixit) y en 

“Polvo y la Ceniza” nos iguala.

 

La igualdad del “Polvo y la Ceniza”, es solo una igualdad en la resignación, como dice uno de los personajes, falta la igualdad en el mientras tanto, en el pasaje hacia el “Polvo y la Ceniza”, porque como dice Sócrates (Platón - Apología de Sócrates), la muerte no sabemos si es mejor o peor que la vida, no la conocemos.

 

Si Dios nos puso en este mundo para vivir, nos pedirá rindamos cuenta de si hemos vivido, y también si hemos dejado vivir a los demás.

 

“¿Tienes miedo poeta? Pregunta Naúm, y este le contesta: ... no se trata de miedo, es solo un poco de vergüenza por no haber vivido lo suficiente, supongo...”

 

Como dice el tango, la vida es una herida absurda, ya que unos pocos no permiten que todos cumplamos el designio de Dios, que es vivir en igualdad y Justicia.-

 

Esta obra es una cantera de ideas para reflexionar y una descripción descarnada y profunda de esa herida absurda.

 








lunes, 4 de enero de 2021

RICARDO CORNAGLIA - EL INTERPRETATIVISMOS --- CARLOS COSSIO --- HANS KELSEN --- RONALD DWORKIN --- TEORIA EGOLOGICA DEL DERECHO --- POSITIVISMO --- TEOREMA DE RONALD COASE --- INTERPRETACIÓN ECONÓMICA DEL DERECHO --- EL LEVIATHAN DE HOBBES Y EL DERECHO

 


Publicado en REVISTA LA DEFENSA DE LA FEDERACIÓN ARGENTINA DE COLEGIOS DE ABOGADOS Año III | número XXXII | Junio | 2019 



Editorial.

El interpretativismo

Por Ricardo J. Cornaglia.

 

El sábado 26 de mayo último, el diario Perfil publicó un denso y extenso reportaje de ocho páginas, al Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, doctor Carlos Rosenkrantz, hecho por el director de ese matutino Jorge Fontevechia, titulado: “La Argentina no tiene futuro si no es capaz de vivir con las reglas que se da a sí  misma”.


Como acápite, se agrega: “El presidente de la Corte Suprema dice que la Argentina requiere mayor seguridad jurídica, que el derecho no puede ser usado como arma al servicio de intereses sectoriales o partidarios y que para impedirlo están los jueces”.


Si nos atenemos al tìtulo y acápite, pareciera que al final del reportaje, el titulador estaba aburrido y desencantado, al punto de que resumió con obviedades, el trabajo periodístico preparado con sumo esmero. Lástima, porque el interrogatorio demostraba particular conocimiento del derecho argentino.


Por amor al derecho, (no a la dogmática jurídica) y respeto  a las ciencias sociales y la filosofía, se nos ocurre indagar en una de las preguntas formuladas, su contestación y la importancia de la misma y el valor de lo que se pasa por alto.


La pregunta es: “A comienzos de los 50, el jurista Carlos Cossio creó una Escuela Argentina de Filosofía del Derecho, llamada Teoría Egológica, en oposición a la Teoría Pura del Derecho del jurista austríaco Hans Kelsen y sostiene que “todo lo que no está prohibido está jurídicamente permitido” ¿Cuál es su opinión sobre ambas teorías?”


Para quien hace tanto tiempo, pasó por las aulas de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Buenos Aires y fue como alumno testigo de la expulsión de Carlos Cossio, acusado por peronista (y ni siquiera lo era), resulta significativo e importante que en un medio de prensa escrita (cada vez venida a menos), de difusión masiva, tenga lugar la remembranza de un debate que se nos antoja, tenemos mucho que aprender.


Condenado al destierro capitalino Cossio y producido el reemplazo de su cátedra, se hizo de  Kelsen el nuevo dios del positivismo, en boga para entonces, asumiendo sus reemplazantes, el culto prolijo de las normas por todo tipo de poder establecido, con la excusa de un cientificismo que no resultó ser tal, si nos atenemos a los resultados.


El interrogatorio nos hizo rememorar el exilio intelectual de Cossio, que se refugió en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata. Y ese compañerismo intelectual que sentimos por ese reformista, derivó, en el trasiego  que dura más de medio siglo, renegando con el tomo de la editorial Abeledo-Perrot, de la segunda edición de “La teoría egológica del derecho y el concepto jurídico de libertad”. Un libraco al que estamos siempre repasando, que en sus 821 páginas, nos transporta a participar de la porfía del autor, empeñado en demostrar que el cientificismo normativo, sucumbe ante el materialismo de la conducta humana fenomenológicamente reivindicada como la libertad conquistable, por una rama del saber que solo se justifica a partir del valor justicia, construido como concepto histórico sociológico. Una justicia tan simple concreta y accesible, como puede llegar a ser en un momento dado en una sociedad determinada, en la que el abuso del poder, siempre se refugia en el culto de la seguridad jurídica como excusa.


Pero si la pregunta nos sorprendió gratamente, la respuesta, en la que pusimos esperanza, nos defraudó. En ella  va implícito un ninguneo de Cossio y la escuela de filosofía del derecho argentina que creó, a mérito de invocarse el interrogado como un interpretativista más.


Perdió el magistrado la oportunidad de transitar por un viejo sendero, solo encontrado por baqueanos, capaces de andar por nuestros campos.


Entre Cossio y Kelsen, el bien formado Presidente de la Corte, acepta estar más cerca del austríaco que del argentino, sin más comentarios que le merezca ese pensador maldito de los nuestros, perseguido, desterrado de la academia. Su falta de real consideración es la que nos hiere, porque mantiene en el tiempo lo que consideramos una inequidad que debilita al saber jurídico y favorece engalanar al interpretativismo, del que se reconoce cerca el entrevistado, alejándose del proscripto.


La comparación a la que invita la pregunta es un envido no aceptado, cantando truco. 


El magistrado perdió un punto, para tratar de ganar otro. Esto es válido como táctica, pero se nos ocurre en nuestro empecinado respeto a Cossio, que para esa ocasión se trató de un error, porque se estaba en la segunda vuelta y catorce puntos tenía el envidante o porque, ante la teorìa egológica, el interpretativismo no deja de ser una bravata.


Interpretativistas también son los autores del Código Civil y Comercial, al punto de que a la hora de reformar, redujeron el papel de los principios generales del derecho, como fuentes normativas, al asignado en el art. 2, que conceptualmente es la obviedad de la vacua declaración de que las leyes deben ser interpretadas. Y atento a la derogación del Código de Vélez Sarsfield, se les resta el carácter de fuentes normativas. Los que es restar imperatividad,  en la hora del recogimiento de los principios generales de los derechos humanos y sociales en los Tratados Internacionales y en la Constitución que los realza. Si esos principios alcanzan importancia es por que son una fuente normativa capaz de desactivar las leyes y cualquier tipo de norma nacional que se les oponga.


En el reportaje, fue ignorado Cossio y reemplazado Kelsen, en un declinar en Ronald Dworkin, al que se lo relativiza, pero se tiene el mérito de reconocer como producto de una época de reformismo antisegregacionista.


Dworkin, en “Justicia para erizos”, la última de sus obras que conocemos, (tuvo  su primera edición en inglés aparecida en el 2011, dos años de su fallecimiento), es citado como el segundo autor estadounidense en el campo del derecho del siglo XX, dedicó un monumental esfuerzo por desentrañar la interpretación conceptual (la segunda parte de la obra se titula Interpretación y en tres capítulos, págs. 129 a 198 de la edición de Fondo de Cultura Económica, del 2014, México), procura por el laberinto de la gnoseología, reconciliar el derecho con la moral, realzando el papel de los principios, para dar a los jueces las herramientas que necesitan en la jurisprudencia anglosajona.


La bendita reconciliación, para Cossio siete década antes, desde su perspectiva que toda norma es conducta humana, ya estaba lograda.


La incoherencia de sentirse cercano a Kelsen e ignorar a Cossio, se agudiza, cuando se advierte, que pese a citarse a Dworkin y Nino, se deja de confrontar, en lo que se tiene el deber de lealtad de confrontar.


Cuando especialmente, nuestra versión local del interpretativismo, se lleva a cabo en la hora del teorema de Ronald Coase, (Nobel de economía), asumido por el derecho de los paìses centrales, inspirados en el vigor del pensamiento de Friedrick Hayek, Milton Friedman y el del pulcro Richard Allen Posner, juez de Chicago, fiel a la restauración neo conservadora, desde el primitivismo anglosajón.


Puede que el reporteado no se detuviera en el debate  por considerarlo superado por los tiempos. Que crea que nunca transitó por el derecho heredero del romano secular  y republicano, (no el de la decadencia justinianea).


Puede, que el asomarse a la ética en la hora de la conflictividad contenida, sea nada más que un reflejo de supervivencia profesional, ante el riesgo inminente.


¿Se puede vivir en una sociedad organizada sin seguridad jurídica?


Por supuesto que sí, pero no conviene. A menos que sea un experto pescador en mar revuelto. O ya tenga consolidado un poder de tal naturaleza, que la seguridad jurídica lo ayude a mantener incólume.


Y esto nos lleva a Hobbes, con su Leviatán (1651), que explica finalmente el rol del Estado como el de monstruo que aterra, que tiene por facultad esencial asegurar su tecnocrática existencia, con un derecho instrumental, del que se alimenta para subsistir. Y cuando se moderniza, se hace republicano, con división de sus propios poderes, pero soberano en la representación democrática y desconfiado y enemigo de los otros poderes que con él compiten, en esa desgarrada guerra larvada que es el choque de las civilizaciones, las naciones que en éstas se enrolan, las religiones y los poderes económicos autónomos.


Aterrados vemos que cierta seguridad jurídica, termina siendo pérdida de la seguridad soberana y desplazamiento al servicio de intereses económicos globales.


Porque estudiamos a ese pensador maldito y olvidado que fue Cossio y porque sabemos de la vacuidad del cientificismo de Kelsen. El autor de este editorial, como el Presidente de la Corte, algunos de sus colegas y la mayor parte de los jueces del país, se siente más cerca, de uno y más lejos de otros. Es cuestión de elegir.


En este caso, como hizo el sargento Cruz, elegimos sin asco, ni temor a perder. De frente al riesgo y sin querer dar miedo. 


Tenemos en claro que este editorial no se arroga la representaciòn de la abogacía argentina, ni de la FACA, ni siquiera del IDEL. Es simplemente quebrar una lanza, para recordar un pensador que en el campo rico de la filosofìa del derecho, expresa un intento libertario, que sabe que los jueces tienen por deber final, no interpretar, sino aplicar el derecho. Y que el derecho sólo tiene sentido en cuanto conducta humana que procura la libertad posible. Es una ardua lucha permanente. No una representación escénica.


 


domingo, 3 de enero de 2021

PAPA FRANCISCO en EVANGELII GAUDIUM --- No a una economía de la exclusión --- inequidad. --- competitividad --- ley del más fuerte --- Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo --- cultura del «descarte» --- teorías del derrame --- globalización de la indiferencia --- nueva idolatría del dinero, --- crisis antropológica --- la dictadura de la economía --- el consumo ---

 




PAPA FRANCISCO en EVANGELII GAUDIUM -


 “No a una economía de la exclusión; 

Así como el mandamiento de «no matar» pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir «no a una economía de la exclusión y la inequidad». 

Esa economía mata. 

No puede ser que no sea noticia la muerte de frío de un anciano en calle, y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa de valores. 

Eso es exclusión. 

No puede tolerarse más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. 

Eso es inequidad. 

Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. 

Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. 

Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. 

Hemos dado inicio a la cultura del «descarte» que además, se promueve. Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está afuera. 


Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes».

En otra parte continúa Francisco: 

“Algunos todavía defienden las teorías del «derrame», que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. 

Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. 

Mientras tanto, los excluidos siguen esperando. Para poder sostener un estilo de vida que excluye a otros, o para poder entusiasmarse con ese ideal egoísta, se ha desarrollado una globalización de la indiferencia. 

No a la nueva idolatría del dinero, sigue señalando el Papa. Una de las causas de esta situación se encuentra en la relación que hemos establecido con el dinero, ya que aceptamos pacíficamente su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades. 

La crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropológica: ¡la negación de la primacía del ser humano! 

Hemos creado nuevos ídolos

La adoración del antiguo becerro de oro ha encontrado una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano. 

La crisis mundial que afecta a las finanzas y a la economía pone de manifiesto sus desequilibrios y, sobre todo, la grave carencia de su orientación antropológica que reduce al ser humano a una sola de sus necesidades: el consumo.”

 

FRANZ KAFKA --- ANTE LA LEY --- LA PUERTA A LA DESESPERACIÓN --- CULPA --- BÚSQUEDA DE REDENCIÓN --- SER ADMITIDO POR LA LEY --- LA REALIDAD DESDE LA SÚPLICA --- LA NEGATIVA --- IMPOSIBLIDAD --- LEY DEBERIA SER ACCESIBLE PARA TODOS --- RESIGNACIÓN Y ESPERA --- INSIGNIFICANTE FRENTA AL DERECHO --- INTERPRETACIÓN MÍSTICA

 




ANTE LA LEY -FRANZ KAFKA-.

[desconocemos el autor]


LA PUERTA A LA DESESPERACIÓN


En la obra de Kafka aparecen dos conceptos fundamentales: la culpa y la búsqueda de la redención, y a la culpa se vincula todo este relato.

 

La culpa se refleja en el ansia de ser admitidos para limpiar o purgar un pecado que nos apabulla, en este caso presentarnos ante una Ley que nos redima. Y ser admitidos implica realizar una petición, una súplica.

 

La redención llegará al ser aceptados en el seno de las leyes humanas y liberarnos así de nuestras cargas.

 

El sujeto en el mundo kafkiano encara las dolorosas realidades desde la súplica, hallando siempre la negativa y la imposibilidad de conseguir aquello por lo que suplica (alcanzar un castillo, la explicación ante un juicio absurdo, el acceso ante la Ley).

 

Exactamente esto sucede en la parábola. El campesino juzga que la Ley debería ser accesible para todos, pero no lo es para él, ni atiende a sus súplicas.

 

La Ley, por medio de uno de sus empleados, se le niega. La Ley aparece como una sucesión de guardianes de aspecto temible, de obstáculos ante los que el campesino no puede responder sino con la resignación y la espera.

 

El campesino es algo insignificante frente al Derecho. Sus culpas no son expiables. Al menos de momento.

 

Scholem realiza una interpretación mística de esta escena en su obra  "En la  Kabbalah  y su Simbolismo".

 

Según él, puede insertarse toda la parábola en la tradición cabalística:  La Torah vuelve una cara especial a cada uno de los judíos, exclusivamente reservada para él y únicamente aprehensible  por él, y, por ende, un judío sólo cumple su verdadero destino cuando llega a ver esa cara, nos dice.

 

Esto se cristaliza en la frase del guardián:  Esta puerta era sólo para ti. Esta referencia de Scholem, para mí, es la explicación del texto. La Torah es para cada uno de los judíos, no sólo como libro sagrado, sino como compendio de Leyes que hay que cumplir, adecuadas a la individualidad  de cada uno y extensible a todos, seamos o no judíos, seamos o no creyentes: una Ley adecuada para cada persona, una Ley a la que no es fácil acceder, a la que es muy difícil llegar y que sólo se obtiene tras toda una vida dedicada, con empeño, al estudio, forjando las virtudes personales y del espíritu con paciencia y perseveración.

 

El individuo libre tiene que buscar su modo de entrar en la Ley o, enlazándolo con la interpretación rabínica, su modo de ver el rostro que la Torah sólo le vuelve a él.

 

Pero, además, y aquí nos deslizamos por el terreno de la sobre interpretación, la parábola bien podría responder a la experiencia que el escritor experimentó al entrar en relación con lo diferentes ámbitos del Derecho en la sociedad, del comportamiento de las leyes a través de las instituciones a las que perteneció –no en vano Kafka trabajó en una Aseguradora repleta de pleitos y leguleyos-: el Derecho se manifestaba ante el individuo como algo infranqueable, casi absurdo, que coexistía con una infinidad de trabas. E, incluso, rizando el rizo en la ya mentada sobre interpretación, hay quién piensa que Kafka lo que quiso decir es que todos llevamos una puerta abierta dentro y que sólo necesitamos saber como cruzarla o descubrir cuando será el momento adecuado. De ser así me pregunto: --- ¿una puerta? De acuerdo, pero… --- ¿abierta hacia adonde?

--- ¿En qué dirección? Y, sobre todo, 

--- ¿ qué nos aguarda tras ella?



sábado, 2 de enero de 2021

VICTOR HUGO --- TE DESEO --- POESÍA

 




Este poema fue escrito por Víctor Hugo.

" TE DESEO".

 

Te deseo primero que ames,

y que amando, también seas amado.

Y que, de no ser así, seas breve en olvidar

y que después de olvidar, no guardes rencores.

 

Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,

sepas ser sin desesperar.

 

Te deseo también que tengas amigos,

y que, incluso malos e inconsecuentes

sean valientes y fieles, y que por lo menos

haya uno en quien confiar sin dudar.

 

Y porque la vida es así,

te deseo también que tengas enemigos.

Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,

para que, algunas veces, te cuestiones

tus propias certezas. Y que entre ellos,

haya por lo menos uno que sea justo,

para que no te sientas demasiado seguro.

 

Te deseo además que seas útil,

más no insustituible.

Y que en los momentos malos,

cuando no quede más nada,

esa utilidad sea suficiente

para mantenerte en pie.

 

Igualmente, te deseo que seas tolerante,

no con los que se equivocan poco,

porque eso es fácil, sino con los que

se equivocan mucho e irremediablemente,

y que haciendo buen uso de esa tolerancia,

sirvas de ejemplo a otros.

 

Te deseo que siendo joven no

madures demasiado de prisa,

y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,

y que siendo viejo no te dediques al desespero.

Porque cada edad tiene su placer

y su dolor y es necesario dejar

que fluyan entre nosotros.

 

Te deseo de paso que seas triste.

No todo el año, sino apenas un día.

Pero que en ese día descubras

que la risa diaria es buena, que la risa

habitual es sosa y la risa constante es malsana.

 

Te deseo que descubras,

con urgencia máxima, por encima

y a pesar de todo, que existen,

y que te rodean, seres oprimidos,

tratados con injusticia y personas infelices.

 

Te deseo que acaricies un perro,

alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero

erguir triunfante su canto matinal,

porque de esta manera,

sentirás bien por nada.

 

Deseo también que plantes una semilla,

por más minúscula que sea, y la

acompañes en su crecimiento,

para que descubras de cuantas vidas

está hecho un árbol.

 

Te deseo, además, que tengas dinero,

porque es necesario ser práctico,

Y que por lo menos una vez

por año pongas algo de ese dinero

frente a ti y digas: "Esto es mío".

sólo para que quede claro

quién es el dueño de quién.

 

Te deseo también que ninguno

de tus afectos muera, pero que si

muere alguno, puedas llorar

sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

 

Te deseo por fin que, siendo hombre,

tengas una buena mujer, y que siendo

mujer, tengas un buen hombre,

mañana y al día siguiente, y que cuando

estén exhaustos y sonrientes,

hablen sobre amor para recomenzar.

 

Si todas estas cosas llegaran a pasar,

no tengo más nada que desearte

 

////////////

Hace 157 años, Víctor Hugo terminó su obra magna, "Los miserables"

Victor Hugo falleció en París el 22 de mayo de 1885 a la edad de 83 años, cuando todavía se encontraba pleno en sus facultades. Sus opiniones, a la vez morales y políticas, y su obra excepcional, le convirtieron en un personaje emblemático al que la Tercera República honró con un funeral de Estado, celebrado el 1 de junio y al que asistieron más de dos millones de personas, y con la inhumación de sus restos en el Panteón de París.




viernes, 1 de enero de 2021

GEORGE ORWEL --- CRITICA DEL LIBRO: 1984, DE GEORGE ORWELL --- CONTROL SOCIAL --- DELINQUIR CON EL PENSAMIENTO --- LA REBELIÓN --- UN MUNDO A PARTE --- MINISTERIOS DE LA VERDAD, DEL AMOR, DE LA PAZ, DE LA ABUNDANCIA --- REESCRIPCIÓN DE LA HISTORIA --- EL GRAN HERMANO --- POLÍTICA DEL PENSAMIENTO --- EL DOBLE PENSAR --- LA NEOLENGUA --- LA HERMANDAD --- SOCIEDAD ANTI-DEMOCRÁTICA Y TOTALITARIA --- SOCIEDAD CAPITALISTA --- SEXO --- FAMILIA --- EDUCACIÓN

 




CRITICA DEL LIBRO: 1984, DE GEORGE ORWELL


1984 es una novela escrita en 1949 por el inglés George Orwell, la novela más conocida de este autor y hay que decirlo, un clásico de la literatura (del género entre ciencia ficción despótica y futurista) contemporánea, fue un éxito de ventas y es uno de los libros más influyentes del siglo XX.


Haré un resumen breve y un análisis crítico sobre este gran libro.

La acción se sitúa en Londres, 1984 ( George Orwell por tanto es un visionario cuando escribe el libro, pues cree que lo que va a pasar en esa fecha futura es lo que plasma en su libro). El protagonista principal es Wiston Smith, que decide rebelarse ante un gobierno totalitario que controla cada uno de los movimientos de los ciudadanos y castiga incluso a aquellos que delinquen con el pensamiento.

 

El protagonista es consciente de las terribles consecuencias que puede acarrear la disidencia, aun así se unirá a la Hermandad que es un tipo de resistencia al régimen por mediación del líder O’Brien. Poco a poco, sin embargo Winston va comprendiendo que ni la Hermandad ni O’brien son lo que aparentan, y que la rebelión, es un objetivo absolutamente inalcanzable.

Las influencias históricas que recibe Orwell en 1984 son la explotación de prácticas de Rusia, el Fascismo y la experiencia de haber participado en la Guerra Civil española (en Homenaje a Cataluña relata su experiencia).

Se puede resumir muy sintéticamente, pero el mundo que crea Orwell, el autor, es sumamente complejo, un mundo aparte.

Relataré por tanto ese “mundo aparte” que Orwell crea, el análisis de su sociedad:
Es una futura Inglaterra dividida en dos “grupos” sociales: los miembros del Partido Único (Ingnosc) y el proletariado, la gran masa de población que está aislada de la política y vive muy ruinmente, son completamente sumisos a las leyes del Partido y lo veneran.

Winston Smith trabaja en el Ministerio de la Verdad, uno de los ministerios del Partido, que se encarga de manipular y destruir documentos históricos, de reescribir la historia, el pasado, para que coincida con los intereses del Partido.

Paralelamente hay otros ministerios como:
- Ministerio del Amor: se encarga de administrar castigos y torturas.
- Ministerio de la Paz: se encarga de asuntos de defensa y guerra.
- Ministerio de la Abundancia: trata asuntos de la economía y el racionamiento de recursos para la población, que vive en condiciones pésimas.

Hay que decir también que Orwell tiene una imagen global políticamente y que lo plasma en 1984, el mundo en su totalidad está dividido en tres potencias:
1- Oceanía: comprendería Reino Unido, Irlanda, América, Nueva Zelanda y el sur de África, en estas zonas imperaría el socialismo o más bien una especia de comunismo.
2- Eurasia: comprendería la Unión Soviética, y Europa menos Inglaterra e Irlanda), en estas zonas impera un neobolchovaquismo.
3- Estasia: comprendería China, Japón y Corea e impera la “adoración a la muerte”.

Por otro lado, los conceptos a destacar de este libro son algunos como:

---El Gran Hermano, se refiere al líder del Partido Único, todo lo controla y todo lo ve, todos adoran a este personaje ficticio que más bien es un producto de los medios de comunicación para inspirar miedo y respeto que una persona real.

---La policía del pensamiento, es el órgano represivo más fuerte y se dedica a captar a las personas que delinquen incluso con el pensamiento y o bien matarlas o torturarlas.

--- El doble pensar es un instrumento de dominación del Partido

---La neolengua se refiere a la lengua oficial de Oceanía y creada para solucionar las necesidades ideológicas del Socialismo Inglés. Su característica es hacer una síntesis de las palabras para decir solamente su “esencia”; un ejemplo sería: la palabra paracrimen que significaría: la facultad de interrumpir instintivamente todo pensamiento peligroso que pueda surgir en la mente.

Por otro lado, los lemas del Partido serían:
---La paz es guerra.
---La libertad es esclavitud.
---La ignorancia es la fuerza
.

Y dejando aparte el universo que crea Orwell, hablaré sobre el personaje y lo que le sucede.

 

Como he dicho, el protagonista trabaja en el Ministerio de la Verdad y se da cuenta de que los retoques históricos son sólo una farsa en la cual él está metido, que su trabajo como el de todos es hipócrita, por tanto desea escapar y rebelarse contra ese régimen totalitario en el que vive.

Conoce a una mujer, que también como él desea rebelarse contra ese régimen. Winston y Julia
(que se ven a escondidas pues la intimidad está prohibida) deciden unirse a la Hermandad, que como he dicho antes es un grupo de resistencia contra el Partido. Pero todo no es lo que parece y la Hermanada en realidad no existe, también forma parte del Partido, lo cual Winston y Julia serán detenidos y enviados al Ministerio del Amor donde serán torturados tanto psicológicamente como físicamente hasta erradicar cualquier amago de amor entre ellos. Y finalmente persiguiendo el fin del Partido: amar al régimen, amar al Gran Hermano.

La atmósfera que crea Orwell es cerrada creando una atmósfera de penumbra y hermetismo casi terrorífico; da mal rollo en algunas ocasiones.

La sociedad que crea es claramente antidemocrática y totalitaria que recuerda a un régimen comunista, donde todos (los proles) son iguales (aparentemente) ante el Partido Único, pero carecen completamente de libertades individuales y sociales.

Por contrario en los regímenes donde impera el capitalismo exacerbado, donde hay casi completa libertad individual y social, pero bastantes desigualdades, la sociedad y economía se equilibraría por tanto, con las leyes de mercado; ésta es la sociedad antagónica de 1984.

El sexo por ejemplo es visto como un acto para el Partido y para la continuidad de éste e incluso la familia también. Todo se mueve por y para el Partido. Creo que la educación juega un papel sumamente importante, pues desde pequeños se les educa para obedecer y callar y acallar pensamientos en contra de la ideología dominante, para creer que no hay otra alternativa y oportunidad de cambio. Se les educa para la completa y total sumisión.

Personalmente el final que crea Orwell me parece trágico, no hay vía de escape contra ese Gobierno totalitario, no hay salvación. Winston Smith, el protagonista que el lector tiene como héroe y pensador más rebelado, finalmente amará al Gran Hermano.
[desconozco el autor de este artículo]