Buscar este blog

miércoles, 24 de febrero de 2016

UMBERTO ECO - (20/02/2016) EL MISTERIO DE "EL NOMBRE DE LA ROSA" EL LIBRO MÀS VENDIDO DE UMBERTO ECO - NOVELA POLICIAL - LIBRO PROHIBIDO - CÒDIGOS INTER-TEXTUALES - INTERPRETACIÒN MÀS SIMPLE QUE ABARQUE TODOS LOS HECHOS -

El misterio de "El nombre de la rosa", el libro más vendido de Umberto Eco

  • 20 febrero 2016

Umberto EcoImage copyrightGetty
Image captionEco será para muchos lectores el hombre que escribió "El nombre de la rosa".

El nombre definitivo era el último de la lista, el libro contenía frases en latín que pocos lectores entendieron, se trataba de un policial pero ubicado en el Medioevo y salpicado de referencias teológicas, el autor nunca había escrito ficción sino extensos textos teóricos sobre Filosofía, Semiótica y Comunicación.

Monjes orandoImage copyrightGetty
Image captionLa novela está ambientada en una abadía de los Apeninos en siglo XIV.

Y a pesar de eso, o justamente por eso, se convirtió en uno de los libros más leídos de la segunda mitad del siglo XX.
El mismo Umberto Eco en entrevistas posteriores, quizás abrumado por las ventas masivas de su primera historia y las interminables críticas y análisis literarios que había generado, decía que prefería no preguntarse por las razones de su éxito.
Pero éxito es una palabra que no logra describir al fenómeno: se estima que el libro ha vendidomás de 50 millones de ejemplares hasta la actualidad.
La novela, ambientada en el siglo XIV en una abadía católica ubicada en los Apeninos, fue publicada en 1980. Para comienzos de 1981 se habían vendido 300.000 ejemplares y el texto había obtenido su primer premio: el Strega.
Los libros no están hechos para que uno crea en ellos, sino para ser sometidos a investigación. Cuando consideramos un libro, no debemos preguntarnos qué dice, sino qué significa
Umberto Eco
Getty
Sus nombres opcionales iban a ser "La abadía del delito" o "Adso de Melk" (el joven aspirante a monje y narrador de la historia), pero quienes leyeron la lista de potenciales títulos se inclinaron por el que finalmente sería el definitivo.
Adso de Melk es un novicio benedictino que acompaña a su maestro, el monje franciscano William de Baskerville, en su búsqueda del responsable de una serie de muertes misteriosas que esconden –y revelan- la presencia de un libro prohibido.

Libro prohibido

Los lectores y estudiosos se lanzaron desde un inicio a descifrar los códigos intertextuales presentes en la obra, no siempre con éxito.
El nombre William de Baskerville ha sido atribuido a William de Ockham, quien vivió en la misma época en la que transcurre el libro y fue el autor de la idea de que se debe aceptar siempre la explicación más simple que abarque todos los hechos.
Este tipo de razonamiento deductivo utilizado por el protagonista de la obra de Eco para desentrañar al culpable fue también promovido por otro personaje literario, Sherlock Holmes.

Sean ConneryImage copyrightGetty
Image captionSean Connery encarnó a William de Baskerbille para la adaptación cinematográfica.

Justamente, una de las novelas del famoso detective creado por Arthur Connan Doyle se llama "El mastín de los Baskerville", de donde provendría el apellido del monje franciscano.
Eco reconoció luego otra referencia fundamental de su libro, el bibliotecario ciego se llama Burgos, debido a la admiración del escritor italiano por el autor argentino Jorge Luis Borges, quien quedó ciego de adulto y era fanático de las bibliotecas y de los laberintos, que pueblan también "El nombre de la Rosa".
Pero no todos los "detectives lectores" acertaron en sus inquisiciones.
Un cuarto de siglo después de publicada la obra, Eco le decía al periodista del diario Clarín Antonio Gnoli que aquellos quienes "en la 'rosa' encontraron una referencia al verso de Shakespeare "a rose by any other name" (una rosa con cualquier nombre), se equivocan".
"Mi cita significa que las cosas dejan de existir y quedan solamente las palabras. Shakespeare dice exactamente lo opuesto: las palabras no cuentan para nada, la rosa sería una rosa con cualquier nombre".
Pero esta clase de curiosidad generada a nivel mundial y los deseos de decodificar los secretos del libro fueron fundamentales en el éxito de la obra, aunque un poco cansinos para el autor.

No más preguntas

Cinco años después de publicado su libro Eco escribió "Apostillas a 'El nombre de la rosa'"en donde comenta cómo y por qué escribió su novela, pero no revela los misterios de la trama.
En diálogo con Radio El País, Eco respondió que había redactado el nuevo texto porque estaba harto de todas las preguntas que le planteaban desde todo el mundo sobre su gran éxito literario.

Monjes rezandoImage copyrightGetty
Image captionLos lectores y estudiosos se lanzaron desde un inicio a descifrar los códigos intertextuales presentes en la obra, no siempre con éxito.

"He escrito Apostillas para evitar tener que morir, para evitar tener que contestar a nuevas preguntas", dijo en su momento el escritor italiano al medio español.
Un año después la historia llegó al cine con Sean Connery interpretando a William y un adolescente Christian Slater en el papel de Adso, dirigida por Jean-Jaques Annaud.
Ninguno de los otros libros de ficción de Eco –desde "El péndulo de Foucault" (1988) hasta "Número cero" (2015)- logró el mismo éxito ni la misma repercusión que su primera obra.
Cuando en 2005 el periodista Antonio Gnoli le preguntó si no era una suerte de condena que hiciera lo que hiciese, siempre volverían a preguntarle por "El nombre de la Rosa", Eco aceptó que sí, pero añadió:
"También es una ley de la sociología del gusto, o mejor dicho, de la sociología de la fama. Si uno se hace famoso por haber matado a Billy de Kid, cualquier cosa que haga después —desde llegar a ser presidente de Estados Unidos, hasta descubrir la penicilina— a los ojos de la gente seguirá siendo siempre 'el que mató a Billy de Kid'".

UMBERTO ECO - LLAMATIVA REFERENCIA DE UMBERTO ECO SOBRE EL PAPA FRANCISCO EN SU LIBRO PÒSTUMO - ANALIZA LA IDENTIDAD DEL PAPA FRANCISCO - ENSAYO DE ACTUALIDAD -


MUNDODOMINGO 21 DE FEBRERO 2016

La llamativa referencia de Umberto Eco sobre el papa Francisco en su libro póstumo

Iba a salir en mayo, pero en Italia apuraron la edición debido a su muerte y será publicado la semana próxima. Allí "analiza la identidad" del Pontífice. El mundo intelectual lo recuerda en todo el planeta
Umberto Eco en su departamento en Milán
Umberto Eco en su departamento en MilánCrédito: Louisiana Channel
"Extraordinario intelectual", un "hombre con un profundo espíritu crítico" y con una "vasta cultura" son algunas de las frases con las que el mundo de la cultura y de la política despidieron hoy al fallecido escritor y semiólogo italiano Umberto Eco

Uno de los diecisiete intelectuales del Foro de Sabios de la UNESCO y Premio Príncipe de Asturias de Comunicación en 2000, Umberto Eco murió el viernes a los 84 años en su casa de Milán.

En medio de tanta congoja, los lectores asiduos a las novelas de Eco no tendrán que contentarse con leer su reciente "Número Cero", sino que a partir del próximo sábado estará disponible en las librerías su último libro, que ya había escrito pero que aún no había visto la luz, titulado Pape Satàn Aleppe. Cronache di una società liquida (Pape Satán Aleppe. Crónicas de una sociedad líquida), tal y como aseguró el sábado la escritora Elisabetta Sgarbi, fundadora de la casa editorial La nave di Teseo.

"Es un libro de ensayos de actualidad, importante, de 470 páginas, con muchos materiales", detalló Eugenio Lio, uno de los que -junto a Sgarbi, Mario Andreose y Anna Maria Lorusso- dejó la editorial Bompiani, que editaba los libros de Eco, para una inmiscuirse en un nuevo proyecto: La Nave de Teseo, una nueva editorial.

El famoso escritor italiano fue el autor de
El famoso escritor italiano fue el autor de "El nombre de la rosa"

"Es muy entretenido. Él escribía de un modo en el que estaba todo adentro: desde el entretenimiento hasta el análisis de la vida de todos los días, no sólo política, social y cultural, sino también la tecnológico, que abordaba como semiólogo de grandísimo talento literario", dijo Andreose, según consignó el diario argentinoLa Nación.

En esta obra, según Andreose, Eco "analiza la identidad del papa Francisco: para él no es un jesuita argentino, sino paraguayo, porque los jesuitas de Sudamérica en 1600 se fueron a Paraguay como consultores de los indios guaraníes para sacarlos de la esclavitud. Tenía mucha estima por este Papa".

El papa Francisco, en el regreso de su gira en México. Eco "tenía mucha estima" por él

Adiós a una extensa trayetoria


Desde el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, hasta el primer ministro del país, Matteo Renzi, además del ministro de Cultura, Dario Franceschini; la de Educación, Stefania Giannini; o para las Reformas, Maria Elena Boschi; pero también escritores como Roberto Saviano o Elisabetta Sgarbi, expresaron su pesar por la desaparición del intelectual.

Italia se vistió de luto para despedir a Eco, el intelectual de espíritu inquieto y curiosidad crítica insaciable que regaló a la literatura joyas como El nombre de la rosa, que se convirtió de manera fulgurante en un éxito de ventas en 1980 y que fue llevada posteriormente al cine por el francés Jean-Jacques Annaud.

Muchos se lamentan en Italia de que Eco no fuera galardonado con el Premio Nobel, otros prefieren recordarlo como el "humanista total" que llevó la literatura italiana a todos los rincones del mundo.

Con la frase: "un gran italiano, un gran europeo", el primer ministro Renzi quiso dar su adiós al autor de El péndulo de Foucault, mientras que Mattarella destacó que fue "un hombre libre, dotado de un profundo espíritu crítico".

Cada vez que Eco visitaba Alessandria, la ciudad se convulsionaba
"Umberto Eco vivió inmerso en las contradicciones de su tiempo, sin dejarse abrumar", subrayó Mattarella.

Para el ministro de Cultura Franceschini, el filósofo y semiólogo nacido en la región del Piamonte fue "un gigante que llevó la cultura italiana por todo el mundo", mientras que la ministra de Educación Giannini dijo que fue "un extraordinario intelectual, escritor y maestro".

En los múltiples mensajes que se han sucedido a lo largo del día en las redes sociales, no han faltado las citas al mencionado El nombre de la rosa.

Esta ha sido la fórmula elegida por la ministra para las Reformas, Maria Elena Boschi, y también por el escritor Roberto Saviano, que simplemente escribió en Twitter: "Nomina nuda tenemus. Adiós profesor".

La frase en latín es la expresión con la que concluye El nombre de la rosa, que fue galardonada en 1981 en Italia con el Premio Strega y el Medicis, en Francia, y se refiere a que al final solo queda el nombre de las cosas.

Autor de obras como La isla del día antes, Baudolino o El cementerio de Praga, a lo largo de su vida profesional también fue responsable de numerosos ensayos sobre semiótica, estética medieval, lingüística y filosofía.

Su primera obra de semiótica fue La structura assente, publicada en 1968 y completada con "Tratado de semiótica general" (1975), que fue utilizada como volumen de referencia en todo el mundo.

Legión de Honor de Francia desde 1993 y premio austríaco de Literatura Europea por toda su obra en 2004, en Salzburgo, fue nombrado Doctor "honoris causa" por más de 25 universidades, entre ellas, la Complutense de Madrid, Tel Aviv, Atenas, Varsovia y Berlín.

En sus últimos años de vida compaginó su actividad académica y literaria con conferencias, coloquios, debates y colaboraciones en los medios de comunicación.

EL CAPITALISMO SERÀ DERROTADO POR LA TIERRA - Por: LEONARDO BOFF - NEOLIBERALISMO - SE SEDIMENTÒ GLOBALMENTE - INTERESES GLOBALES - SOCIEDAD PASÒ A SER MERCADO - SOCIALISMO DEMOCRÀTICO - ECO-SOCIALISMO - FURIA DE ACUMULACIÒN CAPITALISTA - BARBARIE EXPLÌCITA - CRISIS COYUNTURALES - CRISIS SISTÈMICA - SALIDA DE PAISES HEGEMÒNICOS - ESTADO DE LA TIERRA - EXTERNALIDADES: INJUSTICIA SOCIAL Y ECOLÒGICA - UNIVERSALIZAR EL BIENESTAR - SOBRECARGA DE LA TIERRA - COLAPSO ECOLÒGICO SOCIAL - CULTURA MATERIALISTA DE CONSUMO ILIMITADO E INDIVIDUALISTA - DEL MAL SACAR EL MÌNIMO NECESARIO -

El capitalismo será derrotado por la Tierra

 Categoría: Linea Formación popular  Publicado: Domingo, 14 Febrero 2016
Por: Leonardo Boff
Hay un hecho indiscutible y desolador: el capitalismo como modo de producción y su ideología política, el neoliberalismo, se han sedimentado globalmente de forma tan consistente que parecen hacer inviable cualquier alternativa real.
 

De hecho, ha ocupado todos los espacios y alineado casi todos los países a sus intereses globales. Desde que la sociedad pasó a ser de mercado y todo se volvió oportunidad de ganancia, hasta las cosas más sagradas como los órganos humanos, el agua y la capacidad de polinización de las flores, los estados, en su mayoría, se ven obligados a gestionar la macroeconomía globalmente integrada y mucho menos a servir al bien común de su pueblo.
El socialismo democrático en su versión avanzada de eco-socialismo es una opción teórica importante, pero con poca base social mundial de implementación. 
La tesis de Rosa Luxemburgo en su libro Reforma o Revolución de que «la teoría del colapso capitalista está en el corazón del socialismo científico» no se ha hecho realidad. Y el socialismo se ha derrumbado.
La furia de la acumulación capitalista ha alcanzado los niveles más altos de su historia. Prácticamente el 1% de la población rica mundial controla cerca del 90% de toda la riqueza. 85 opulentos, según la seria ONG Oxfam Intermón, tenían en 2014 el mismo dinero que 3,5 mil millones de pobres en el mundo. El grado de irracionalidad y también de inhumanidad hablan por sí mismos. Vivimos tiempos de barbarie explícita.
Las crisis coyunturales del sistema ocurrían hasta ahora en las economías periféricas, pero a partir de la crisis de 2007/2008 la crisis explotó en el corazón de los países centrales, en Estados Unidos y Europa. 
Todo parece indicar que esta no es una crisis coyuntural, siempre superable, sino que esta vez se trata de una crisis sistémica, que pone fin a la capacidad de reproducción del capitalismo. 
Las salidas que encuentran los países que hegemonizan el proceso global son siempre de la misma naturaleza: más de lo mismo. O sea, continuar con la explotación ilimitada de bienes y servicios naturales, orientándose por una medida claramente material (y materialista) como es el PIB. Y ay de aquellos países cuyo PIB disminuye.
Este crecimiento empeora aún más el estado de la Tierra. El precio de los intentos de reproducción del sistema es lo que sus corifeos llaman «externalidades» (lo que no entra en la contabilidad de los negocios). 
Estas son principalmente dos: una injusticia social degradante con altos niveles de desempleo y creciente desigualdad; y una amenazadora injusticia ecológica con la degradación de ecosistemas completos, erosión de la biodiversidad (con la desaparición de entre 30-100 mil especies de seres vivos cada año, según datos del biólogo E. Wilson), el calentamiento global creciente, la escasez de agua potable y la insostenibilidad general del sistema-vida y del sistema-Tierra.
Estos dos aspectos están poniendo de rodillas al sistema capitalista. Si quisiese universalizar el bienestar que ofrece a los países ricos, necesitaríamos por lo menos tres Tierras iguales a la que tenemos, lo que evidentemente es imposible. 
El nivel de explotación de las «bondades de la naturaleza», como llaman los andinos a los bienes y servicios naturales, es tal que en septiembre de este año ocurrió «el día de la sobrecarga de la Tierra» (the Earth overshoot Day). En otras palabras, la Tierra ya no tiene la capacidad, por sí misma, para satisfacer las demandas humanas. Necesita año y medio para reemplazar lo que se le quita en un año. Se ha vuelto peligrosamente insostenible. O refrenamos la voracidad de acumulación de riqueza, para permitir que ella descanse y se rehaga, o debemos prepararnos para lo peor.
Como se trata de un super-Ente vivo (Gaia), limitado, con escasez de bienes y servicios y ahora enfermo, pero combinando siempre todos los factores que garantizan las bases físicas, químicas y ecológicas para la reproducción de la vida, este proceso de degradación desmesurada puede generar un colapso ecológico-social de proporciones dantescas.
La consecuencia sería que la Tierra derrotaría definitivamente al sistema del capital, incapaz de reproducirse con su cultura materialista de consumo ilimitado e individualista. Lo que no hemos conseguido históricamente por procesos alternativos (era el propósito del socialismo), lo conseguirían la naturaleza y la Tierra. Esta, en realidad, se libraría de una célula cancerígena que amenaza con metástasis en todo el organismo de Gaia.
Entre tanto, nuestra tarea está dentro del sistema, ampliando las brechas, explorando todas sus contradicciones para garantizar especialmente a los más humildes de la Tierra lo esencial para su subsistencia: alimentación, trabajo, vivienda, educación, servicios básicos y un poco de tiempo libre. Es lo que se está haciendo en Brasil y en muchos otros países. Del mal sacar el mínimo necesario para la continuidad de la vida y de la civilización.
Y, además, rezar y prepararse para lo peor.