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domingo, 21 de febrero de 2016

EN PRIMERA PLANA - FILM - Por: SEGIO LÒPEZ AGUIRRE - RECUERDA EL PERIODISMO CLÀSICO - POSIBLE CASO DE ABUSO DE MENORES POR SACERDOTES TERMINA SIENDO UN ESCANDALO DE PROPORCIONES PARA LA IGLESIA CATOLICA - GUION SÒLIDO BASADO EN HECHOS REALES - PASIÒN PERIODISTICA - IMPORTANCIA DEL PERIODISMO QUE BUSCA LA VERDAD -


Por: Sergio López Aguirre
14 / 01 / 2016
DRAMAOSCAR
estrellas

EN PRIMERA PLANA

El director Tom McCarthy presenta una película que nos recuerda al sólido periodismo clásico.


El equipo de Spotlight –una sección del periódico Boston Globe–, comienza a hacer una investigación sobre posibles casos de abuso a menores por parte de un sacerdote. Pronto cada pista, detalle e informante va ofreciendo tanta información, que el caso termina convirtiéndose en uno de los más importantes contra la iglesia católica en Estados Unidos. 
Tom McCarthy logra un ensamble actoral que trabaja como reloj suizo como muestra de lo que puede hacer un reparto con un guión sólido, basado en un caso verídico que conmocionó a Boston y Estados Unidos en 2002. Es así que Michael Keaton lidera un equipo que trabaja bajo las presiones de una publicación diaria pero con la característica que ellos -el equipo Spotlight- tiene el factor del tiempo a su favor, debido a la naturaleza de una investigación periodística. 
El pequeño universo que va presentando McCarthy bien podría parecer el cliché del gremio, en donde un Mark Ruffalo apasionado por conseguir la declaración puede seguir luchando al teléfono todo el tiempo. Sin embargo, cuando conocemos más personajes, el director se encarga de darles una personalidad única que rara vez vemos en personajes "apasionados que buscan la verdad". Especialmente en las actuaciones de Michael Keaton y Liev Schreiber, quienes son los jefes de la sección Spotlight y del diario respectivamente, pero que no por ello se la pasan gritando o acelerados todo el tiempo, sino que en su contensión radica su pasión periodística.
No habrá review de En primera plana que no mencione al clásico por excelencia Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976) en donde Robert Redford y Dustin Hoffman son los periodistas del Washington Post que descubren la red de corrupción que les llevó al más alto nivel presidencial de Richard Nixon. Y es que la cinta de McCarthy recuerda mucho la atmósfera de este periodismo de la vieja escuela en donde sin la presencia de los medios digitales, los hombres y mujeres deben salir a buscar la nota.
A pesar de ello, la producción optó porque la historia fuera la protagonista, dejando así en un segundo plano -más no por ello demeritorio- el rubro de la fotografía y el score. A diferencia de quizás otros clásicos sobre la investigación periodística como El informante de Michael Mann y sus primeros planos con grano reventado sobre la imagen o Zodiac y la estilización de David Fincher del San Francisco de los 70. Aquí tenemos una ciudad de Boston que también es protagonista como lo hiciera Ben Affleck en Atracción peligrosa (The Town, 2010), en donde las casas empedradas y los callejones esconden no sólo secretos sobre el clero sino a los depredadores reubicados por la iglesia. 
Probablemente el personaje -más no por ello la actuación- de Mark Ruffalo sea el estereotipo del periodista hambriento por la verdad con intensidad a todo momento, llegando a hacer del caso una lucha personal, pero de ahí en fuera cada personalidad sorprende porque no nos esperemos a sus reacciones ante los secretos que esconde la iglesia, por eso tenemos una sorprendida Rachel McAdams en una de las revelaciones más shockeantes en la película o Stanley Tucci quien, como siempre, entrega un papel memorable de un abogado un tanto excéntrico. 
En primera plana nos recuerda la importancia del periodismo en todo momento, lo esencial que es la investigación a fondo a la hora de buscar la verdad, que si bien no hay una verdad absoluta, es importante presentar los resultados sin dejar cabos sueltos que se presten a la especulación, no importa si se está atacando a la iglesia misma o al líder del narco más importante a través de mensajes telefónicos con su mejor amiga.